El partido Vox, representado por su presidente Santiago Abascal, el portavoz y vicesecretario de relaciones internacionales Iván Espinosa de los Monteros y el vicepresidente tercero del parlamento europeo para América Latina Hermann Tertsch, ha hecho una breve, pero intensa gira por los Estados Unidos; desde Washington  DC a Nueva York.

En Washington DC estaban invitados a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, siglas en inglés). En dicha capital les esperaba la abogada María Herrera Mellado, representante y coordinadora de Vox Florida, así como Ileana García, ex viceportavoz del Ministerio de Seguridad Nacional de ascendencia cubana; ambas cada vez más conocidas en los medios de comunicación de Miami.


María Herrera trabaja intensamente con la comunidad cubana de Florida, pues desde su especialidad en derecho migratorio ha podido defender a muchos cubanos huidos de la dictadura castrista. Así, la agenda de Vox en Washington D.C. vino marcada por varios de sus contactos como la reunión mantenida con Mario Díaz-Balart, congresista por Florida de origen cubano; como de orígenes cubanos también es Ted Cruz, senador por Texas que pudo reunirse con la delegación de Santiago Abascal. Fructíferas reuniones en las que tanto Díaz-Balart como Cruz volvieron a expresar la sinceridad de su amor y respeto por su sangre española acriollada de sus antepasados cubanos. 


Asimismo, también pudieron reunirse con Ron Johnson, presidente del Comité de Seguridad Nacional y del Subcomité de Cooperación en materia de Seguridad Regional y con Europa, Luis Almagro, presidente de la Organización de Estados Americanos o el Embajador de Venezuela en EE.UU.

Ante la Organización de Estados Americanos, Santiago Abascal presentó el proyecto del Foro de Madrid, que será celebrado en junio de 2020 como alternativa política, cultural y económica del orbe iberoamericano frente a las narcodictaduras del Foro de Sao Paulo.


Con todo, en la agenda de Vox en esta convención conservadora primó el encuentro con políticos iberoamericanos como la senadora colombiana María Fernanda Cabal o el diputado federal brasileño Eduardo Bolsonaro.


Tras la finalización de la CPAC, e impresionados por el interés de los hispanoamericanos residentes en Estados Unidos por el proyecto Vox, Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros se desplazaron a Nueva York para encontrarse con expatriados españoles, mientras que Hermann Tertsch voló a Ecuador para encontrarse con Víctor González Coello de Portugal y dar seguimiento a  la investigación sobre posibles desvíos de dinero del ex presidente Rafael Correa, la conexión con el chavismo y la financiación de Podemos.

Ya en Nueva York, Abascal y Espinosa, tenían previsto un encuentro en el Centro Español de Queens que debió de suspenderse ante la negativa de sus socios de recibir a los líderes y seguidores de Vox. Respuesta sorprendente después de que había sido ampliamente anunciado el encuentro en redes sociales y que años antes sí hubiesen recibido al comunista Pablo Iglesias. Enterados del asunto, se anunció la nueva reunión en un local del Rockefeller Center. Sin embargo, los “tolerantes” ultraizquierdistas de Nueva York, en conexión con Podemos (tal y como han podido informar a Iván Espinosa de los Monteros) profirieron violentas amenazas, de forma que los dirigentes de Vox decidieron que para la seguridad de los numerosos asistentes se anunciase la suspensión del evento. A última hora, sin embargo, se pudo celebrar el acto en el restaurante Floridita´s Harlem, cuyo dueño cubano demostró más valor que propios y extraños. Y así,  gracias a Marisol García, coordinadora y representante de Vox en Nueva York, el acto tuvo lugar y se dieron cita muchas más personas que las que se hubieran imaginado; y es que la violencia ultraizquierdista sigue sin medir las consecuencias de sus actos y parece que no aprenden que su actitud intolerable y que atenta contra la libertad sólo da lugar a sonadas derrotas, como en las pasadas elecciones, cuando Donald Trump llegó al poder contra todo pronóstico; cuando el pueblo norteamericano votó tanto por un empresario como por el rechazo al despotismo izquierdista que desde los medios de comunicación pretenden imponer un globalismo asfixiante.

Ya en España, y celebrada hoy la multitudinaria asamblea de Vistalegre, Abascal ha subrayado la importancia de los vínculos con Hispanoamérica, no sólo a través de fuerzas políticas afines, sino también con muchas personas anónimas de origen hispano que desde Estados Unidos siguen todas las noticias que llegan de España con sumo interés; preocupados por la deriva chavista de la que consideran su madre patria. 

Así, Vox parece consolidarse como interlocutor favorito para los respectivos gobiernos de Bolivia y Ecuador, países que, como España, se ven amenazados por un Foro de Sao Paulo que a base de espionaje castrista, narcotráfico y recursos naturales venezolanos, pretende imponer su agenda a todos los países de habla hispana. 

Asimismo, se evidencia la buena sintonía con la administración Trump, también muy preocupada por la deriva político-económica de España y por ello, muy interesada en que Vox refuerce su papel de interlocutor en Hispanoamérica.

Así lo expresó Santiago Abascal en reiteradas ocasiones a los medios de comunicación que se dieron lugar en Washigton D.C. o  ya de vuelta María Herrera Mellado en una entrevista que el locutor de origen cubano Carlos Santana le hizo en la radio La Poderosa-WWFE: “Existe una total sintonía de Vox con el Partido Republicano estadounidense, especialmente con sus líderes y militantes de origen hispano”, trazándose objetivos comunes como la lucha por la libertad, el interés nacional y la cultura occidental frente a las amenazas neocomunistas teledirigidas desde La Habana y Caracas.

El mismo periodista se preguntaba por qué no visitó Abascal el sur de la Florida, habiendo tantos descendientes de cubanos que lo reclaman con los brazos abiertos. Empero, esta vez la intensa y corta agenda no lo permitió; pero la gran acogida que han tenido en suelo norteamericano inspirará de seguro un viaje específico a aquella tierra donde tantos cubanos de sangre española, huyendo de la opresión, viven en libertad y son un ejemplo de prosperidad. 

Sin duda, destaca el gesto del ciudadano cubano y dueño del restaurante Floridita de Harlem constituye un broche de oro al reiterado apoyo de la comunidad cubana a este partido que a la sazón, es la tercera fuerza política española. 

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