-Escrito de Jose Crespo

¿NO ES PARA ECHARSE A LA CALLE?


Nos encontramos al borde del abismo y no reaccionamos. Creemos que lo de Venezuela, Cuba o Bolivia aquí no será posible, pero estamos al cabo de que una pandilla de falsos doctores con un más que cuestionable currículo académico sin ninguna experiencia laboral accedan al gobierno de nuestra nación de la mano de los que quieren destruirla defecando sobre la soberanía nacional fragmentándola en «realidades y hechos diferenciales».

Leía en estos días que si los judíos y la propia sociedad alemana anestesiada se hubieran rebelado, si hubieran reaccionado los primeros días antes de la barbarie, Hitler no habría llegado al genocidio que terminó perpetrándose junto a poblaciones alemanas adormecidas ignorando lo que estaba ocurriendo a pocos metros de sus casas.

En el caso de Venezuela, si los ciudadanos de ese país no hubieran permanecido distraídos, por llamarlo de alguna manera, al comienzo del infierno previsto por Chávez, al amparo de los dictados del genocida Bolívar, no habrían permanecido en el gobierno hasta prostituir la democracia y convertir el país en una dictadura comunista.

Debemos exigir y exigimos a la oposición que se una para salvar a la nación y defender la soberanía nacional antes de que sea demasiado tarde.


Se ha creado un coco con la «ultraderecha», una ultraderecha que defiende la unidad de España, al Rey y a la Constitución, mientras se blanquea a una ultra izquierda comunista mezclada con terroristas y separatistas.


Ellos deben servirnos a nosotros y no al revés, ellos deben defender España y no destruirla viviendo a sueldo de nuestros bolsillos.

En este camino estamos abocados a una mayor pobreza manteniendo un insostenible sistema autonómico que promete fragmentarse aún más.


El estado de derecho brilla por su ausencia con unos delincuentes rebeldes que deberían gozar de 30 años de cárcel por intentar romper España y que les va a salir gratis.


El delincuente ha de estar en la cárcel y no ocupando un escaño en el parlamento.


Los ladrones de guante blanco, los corruptos y violadores encarcelados en vez de libres por la calle mientras nuestros recursos se van dilapidando y la deuda del estado, nuestra deuda, va esclavizando de por vida a generación tras generación.

No podemos permanecer apáticos en silencio ni indiferentes permitiendo que un mentiroso ponga España en venta bajo una dictadura.

¡¡¡Tengamos presente que un dictador llega hasta donde su pueblo le deje llegar!!!

Está por ver hasta dónde se le permitirá llegar a la vista de lo que se está destapando en Bolivia.

*Recuérdese:

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