El médico lanza en su último vídeo «Covid-19 lecciones de una epidemia» un claro desafío al poder del Emmanuel Macron y critica a una parte de la profesión médica en Francia a la que acusa de haber cedido a la histeria abandonando «la base misma de la medicina».

Tras declarar, gracias a las estadísticas, en su último video publicado en el canal “Todos tenemos derecho a la inteligencia” que la epidemia estaba finalizando en Marsella y en Francia, el infectólogo Didier Raoult, avanza las primeras enseñanzas que deja en COVID-19 en el país galo.

La primera de ella es que todas las especulaciones que se hicieron sobre la enfermedad resultaron falsas. Segú su punto de vista, aunque se trata de una enfermedad respiratoria, su desarrollo es sustancialmente diferente ya que afecta los pulmones profundamente, no en la superficie, como era el caso de las demás. En consecuencia, la insuficiencia respiratoria grave se manifiesta tardíamente obligando a la reanimación inmediata.

Pero lo mejor viene ahora:

“No puedo entender que el miedo a esta enfermedad haya invadido la práctica médica tal y como ha ocurrido aquí. Lo que estoy diciendo es que hay que curar a los enfermos no dejarlos en sus casas abandonados a su suerte. De hecho, eso es lo que se ha hecho en Islandia y en Suecia donde se han priorizado los tratamientos disponibles con los buenos resultados que conocemos. Lo que se corresponde con la tasa de mortalidad del IHU que es de 0.8 %. Más allá de todas esas esas evidencias, es de notar que le mero hecho de ocuparse de las personas cuando lo necesitan, ponerles oxígeno o suministrarles anticoagulantes, ya que esta enfermedad provoca problemas de coagulación, era lo que había que hacer en prioridad. Durante una epidemia hay que tratar a los enfermos. Hemos visto que en Francia se producido un comportamiento asombroso, en primer lugar, no se trató a los enfermos y, en segundo lugar, prohibiendo a los médicos la prescripción de la hidroxicloroquina para las formas leves, no tuvieron acceso a un tratamiento que podría haber evitado las formas graves a los más vulnerables. Lo cual no impidió que los más ricos y afortunados encontraran la manera de acceder al mismo. Los más pobres y sin acceso a las redes del poder no pudieron tratarse correctamente”, concluyó lapidario.

Critica a una parte de sus colegas de “perder los nervios al punto de olvidar la medicina. La medicina es diagnosticar, cuidar, tratar y hospitalizar a los enfermos cuando lo necesitan y en la medida de lo posible, adaptar los tratamientos a los nuevos descubrimientos que se realizan de manera empírica sobre el terreno.

Tal vez no se quiso atender a los enfermos esperando los resultados de un estudio clínico de gran envergadura, cuyos resultados serán conocidos en el mejor de los casos, cuando ya no haya nadie enfermo. El estudio incluía dos moléculas una, el remdesivir, cuya eficacia estaba en entredicho desde el principio y otra que nunca podría llegar a aplicarse a gran escala y que además de no estar en el mercado, no ser producida en Francia, presentaba efectos secundarios importantes en 10% de casos tratados. En cambio, los estudios que vienen de China y del IHU prueban consistentemente que la asociación de hidroxicloroquina con azitromicina, disminuyen la carga viral y en consecuencia evitan la agravación y la reanimación de los afectados. En cualquier caso, ninguno de los estudios publicados hasta ahora muestra que el Remdesivir haya salvado a un solo paciente», aseguró.

Por último, Didier Raoult, reiteró sus criticas al sistema de salud francés, incapaz según su punto de vista, de reaccionar con rapidez para imponer las estrategias, que han sido aplicadas con éxito en muchos países subdesarrollados.

Veremos cuáles serán las reacciones a las declaraciones del virólogo y rendiremos cuanta a los lectores de Españoles de Cuba.

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