-Por Gonzalo Alba Beteré

Aún a riesgo de entrar en política ficción, voy a desvelar tu secreto. Es notorio que tu partido lleva un nombre equivocado. Sí. No debería llamarse «Ciudadanos», sino «Votantes». Porque siempre os importaron un bledo los Ciudadanos, al menos desde que decidistéis dar el salto al ruedo nacional y os olvidásteis de vuestras impecables faenas en las capeas de Cataluña. Desde entonces, vuestra razón de ser no es satisfacer las necesidades de los ciudadanos, sino perseguir a los votantes allá donde se encuentren, con principios de plastilina, moldeables, y una actitud camaleónica en busca del voto perdido.

Y por eso te arrimas, Inés. Sabes que España va a sacudir el árbol de Sánchez para que caigas. Ese árbol, Sánchez, es un cedro, e incluso alguna otra combinación de letras muy similar. Y tú sabes que «a todo cerdo le llega su San Martín. Y llegará pronto.

Sabes que, además, al votante de izquierda le han inoculado durante años sentimientos de odio y miedo que obnubilan su razón y le imposibilitan votar a la derecha. Y que muchos se abstendrán de votar, en una fuerte duda entre votar a un cedro o votar a los que odian.

Ese es el sitio que quieres ocupar ahora, recoger los votos de los progres descontentos, mostrándote en tu enésimo giro al centro izquierda como el mal menor para ellos.

Por eso te arrimas, Inés, perdiendo con ello la poca dignidad que os quedaba, convirtiéndote en cómplice de no un confinamiento, sino de un estado de excepción que da alas al gobierno para recortar las nuestras.

Pero este es tu canto del cisne. Quien mucho abarca, poco aprieta. Y ya no puedes apretar más a tus votantes decentes, que te abandonarán como la gente digna que te rodeaba, De Quintos y Girauta.

Como decía ese: «Iné, no te arrime a la paré, que te va a llená de cá…»

Deja un comentario