Foto : Isla de Koh Tapu, Tailandia.

París, 16 de enero de 2020.

Querida Ofelia:

En la mañana del 14 de diciembre de 2019, a bordo de una lancha motora salimos del Real Puerto Deportivo de Phuket para adentrarnos entre los manglares y los canales de la bahía de Phang Nga. Nuestra travesía continuó entre una multitud de torreones de roca calcárea poblados solo por monitos, que afloran del agua- tenía la impresión de que navegaba por el Valle Viñales inundado por el mar-, hasta llegar a la bellísima Koh Ping Ghan, llamada también Isla de James Bond, famosa por haber acogido el rodaje de la película «El hombre de la pistola de oro» de la serie de James Bond.

La belleza de Koh Tapu (Isla del Clavo), adyacente a la isla de James Bond, nos dejó literalmente sin palabras. En ella se han rodado los spots de campañas publicitarias de algunos perfumes prestigiosos.

Nos dirigimos a Koh Panyee, donde visitamos un pueblo de pescadores que data de hace 150 años. Allí pudimos conversar con la población lugareña, visitar la hermosa mezquita de la isla con su imponente minarete y dar una vuelta por los puestos y las tiendas de esta pequeña comunidad situada enteramente sobre palafitos. Numerosos niños vendedores ambulantes, jugaban al mismo tiempo que trataban de vender souvenirs a los turistas.

A los hombres nos llamaban papá y a las damas mamá, acompañado siempre de una gran sonrisa infantil, mostrándonos los objetos que deseaban vendernos.

Al verlos pensé que allí se veían muy felices y sin embargo en Francia estarían a esas horas en la escuela. ¿Cuál será el destino de todos ellos? No es difícil imaginar que seguirán viviendo en la pobreza.

Dejamos la isla y nos dirigimos a la isla de Rang Yai. Para llegar a la playa es necesario bañarse hasta las rodillas debido a la ausencia de muelle. Allí nos esperaba un delicioso almuerzo a base de mariscos. Las mesas rústicas estaban situadas bajo bellas palmeras en la playa.

Después de almorzar tuvimos tiempo libre para relajarnos en la espléndida playa de la isla y refrescarnos nadando en sus aguas cristalinas.

Nos encontramos con Tom Sahapon, el simpático guía thai que habíamos tenido el día anterior.

Por último, volvimos a bordo de nuestra lancha motora e hicimos el viaje de vuelta al Phuket Boat Lagoon  donde nos esperaba el autobús para volver al barco.

A las 6 de la tarde el Costa Fortuna zarpó hacia Penang, en Malasia.

Esa noche durante el Tropical Party a bordo, tuvimos la oportunidad e conversar con el joven belga responsable de los turistas Anthony Chardon. Nos divertimos en la fiesta con un grupo de amigos franceses: Jean-Bernard & Soazig, Martine & Jean-Pierre y Marie -Françoise & Daniel.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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