Ahora, es muy probable, que solamente quede una élite de viejos de las llamadas finanzas y los religiosos de alto rango, y todos puedan dormir tranquilos porque el virus coronavirus está cumpliendo a la perfección su trabajo de respetar millonarios, sectarios religioso y políticos de los llamados de altura.

Y tras los años de bonanza de viejos y débiles que va a lograr el virus, que tanto están aplaudiendo los políticos porque les está ayudando mucho a sisar y robar descaradamente, salvo que alguien descubra la fuente de la eterna juventud, por cuya búsqueda, las empresas farmacéuticas, para cachondearse aún más de todos nosotros, las medicinas que lo maten, aunque sea a golpes de martillo, todo está atado y bien atado.

Pero, lo que sí está claro y diáfano es que salvo la fuente de verdad para eliminar, que se ha enseñado mostrando un modo y un camino de exterminio de débiles al sistema, es muy probable que pronto venga el auge de las fábricas de piensos.

Y vendrá el auge y esplendor de las fábricas de piensos, supuesto que los jóvenes de ahora, los que con energía han tachado desde los poderosos bancos, y otros poderes públicos, como verdaderos dioses, quien vive y quien muere, se harán ellos viejos, y es muy probable que sean una excelente materia prima para hacer piensos para perros. Gatos y caballos, no.

Y gatos y caballos no, porque los gatos, como seres vivos que solamente soportan al hombre, como de siempre han hecho los caballos y sus mulateríos, pero no lo estiman como los perros, y solo son domésticos a resultas, no van a querer comer de ese tipo de pienso, por lo que habrá abundancia de él.

Y como lo que abunda es un recurso a considerar, y lo que sí está quedando muy claro es que el euro es el euro, y que está por encima de cualquier consideración, y dado que la antropofagia está viva y coleando, y formando parte de los menús de los mineros en algunas santas propiedades de las que se extrae oro y plata, metales que serán muy necesarios pero servidor lleva toda una larga vida sin verlos bien y sin tocarlos, es probable que los nuevos tiempos, el nuevo mundo, suprima las hamburguesas con patatas fritas con exceso de sal, gorra con visera hacia atrás, pantalones cagaos o muy ajustados al culo, unos cuantos tatuajes, y con las fábricas de pienso funcionando, gire el nuevo mundo infectado.

Un nuevo mundo infectado, que muy pronto será el viejo mundo, supuesto que el hombre, la humanidad, hasta ahora que lo ha descubierto con los coronavirus, sabía del poder de las epidemias; pero, hasta el moderno virus orientable selectivo, las epidemias dependían de las ratas y de los mosquitos, dos animales que el hombre no ha podido tampoco, nunca domesticar.

Pero ahora todo es más fácil porque cualquier laboratorio de chichinabo te puede generar con un coronavirus una epidemia controlada y selectiva como es el coronavirus, y quitar de circulación, no ya por edades, sino por colores de piel, a la gente que quieras eliminar.

Porque con miles y miles de laboratorios extendidos por todo el Mundo; con gente que al parecer ha estado fuera de nuestro planeta; con un poderío de peluquería llena donde el enterado de turno, que ve mucho los reportajes de las teles, explica con vehemencia lo poderosos que somos, resulta que un tema netamente sanitario, de salud, lo ha cogido el sistema por el lado político de la rentabilidad momentánea.

Y siguiendo con la misma política de rentabilidad económica momentánea del grupo económico que arrasa y tala las selvas, agota las fuentes, envenena el Mar Menor de España, y está dale que te pego en hacer lo mismo envenenando el mar Mediterráneo y los demás mares para transformarlo todo en un apestoso papel que lo guarda en los bancos apostólicos, cristianos en su mayoría, no va a soltar una vía de destrucción y que ha tenido tanta aceptación popular en el mundo entero y está circulando a plena rentabilidad económica de los políticos.

Si el sistema dice que el mundo futuro va a tener temporadas de siega para que la gente no pase de los cincuenta años de edad, salvo los pertenecientes a los colegios cardenalicios o a los consejos administración de la gran banca (suelen ser los mismos) también podría pasar como pasó en la Antillas, cuando se apretó mucho haciendo esclavos para engrandecer la fe católica, y al final las mujeres indianas dejaron de preñarse.

Y dijeron que se apañaran entre ellos los tíos machotes.

Salud y Felicidad Juan Eladio Palmis.

1 COMENTARIO

  1. UN MONSTRUO

    Un monstruo:
    una bestia
    fatal
    me ha herido
    dentro,
    muy para adentro
    donde apenas
    llega el agua
    cuando me ducho
    o el aliento
    cuando jadeas
    y me dices
    que en mi lucha
    por la justicia
    estoy vencido:
    estoy muerto.

    Un monstruo
    en forma de hombre
    liberal
    y piadoso,
    amante en apariencia
    de las leyes
    y las ordenes,
    de las amantes
    por los rincones,
    o de lo poco hombre
    que dice son
    muchos
    como él,
    que en soledad
    llama mi amor
    y en público
    impúdicos desviados
    sexuales.

    A mi ese monstruo
    me ha herido,
    pero no es una herida
    sangrante,
    porque me llega,
    justico,
    donde está la cremallera
    de mis pantalones.

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