Foto: El Templo Budista de Wat Phra Yai

París, 23 de diciembre de 2019.

Querida Ofelia:

El 5 de diciembre bajamos del barco en lanchas que nos llevaron hasta la isla en unos 15 minutos. La visa la colocaron en nuestros pasaportes que quedaron a bordo y a cambio nos dieron fotocopias de los mismos lo que bastó para pasar rápidamente por el control de aduana.

Fuimos a descubrir las distintas esencias de Koh Samui, isla de fuerte espiritualidad en la que hallamos templos magníficos, pero también territorios vírgenes inmersos en una naturaleza tropical exuberante, con plantaciones de coco, playas fabulosas y centros animados donde disfrutar de un toque de modernidad y un excelente un almuerzo en el restaurante.

Nuestro primer destino fue el magnífico templo budista Wat Phra Yai, que surge en la minúscula isla de Koh Phan, unida a Koh Samui mediante una carretera asfaltada de unos pocos cientos de metros de largo.

Allí pudimos admirar la imponente y famosa estatua de oro del Gran Buda, una gigantesca representación del Siddhārtha Gautama sentado en profunda meditación, que con sus 12 metros de altitud domina el paisaje desde una pequeña colina al interior del templo.

Nos dirigimos después a visitar el majestuoso templo Wat Plai Laem, donde se encuentra custodiada una sugerente estatua de Guanyin, la diosa de la misericordia y de la compasión, que se alza ante nuestros ojos nada más pasar un precioso estanque poblado de carpas.

Para la visita a los templos es necesario quitarse los zapatos y ponerse calcetines. Las piernas y los hombros deben estar cubiertos.

Después de esta inmersión a fondo en la espiritualidad budista, cambiamos de registro y nos dirigimos a una plantación de coco para descubrir cómo el propietario adiestra a los monos para que elijan las nueces de coco más maduras de las palmeras.

Terminada la visita, nos esperaba un delicioso almuerzo buffet en el restaurante del Nory Beach Resort, a orillas del mar. Unos jeeps blancos llevan a los turistas desde la entrada por los jardines hasta el restaurante. Almorzamos:  espaldilla de ternera con crema de champiñones, bogavantes y langostinos a la parrilla y como postre un delicioso pastel de mousse de coco y frutas tropicales.

Concluimos nuestra excursión en Chaweng, la localidad más grande y con más dotaciones de la isla que se asoma a una larguísima playa impoluta, donde tuvimos tiempo libre a nuestra disposición para ir de compras por las innumerables tiendas de productos locales, ropa y souvenirs situadas en la calle que bordea la bella playa.

Nuestro guía tailandés de nombre Sum fue excelente, con grandes conocimientos y un sentido del humor extraordinario.

Nos habían dado a bordo una hoja de  papel  donde aparecía escrito lo siguiente:

RECOMENDACIONES PARA BAJAR A TIERRA EN TODOS LOS PUERTOS DE ESCALA

Al estar en áreas tropicales, se recomienda evitar el consumo de alimentos crudos, no agua embotellada ni hielo en las bebidas, fuera del barco y lavarse las manos con frecuencia y usar el gel desinfectante presente en las entradas del barco a su regreso. Le deseamos un buen día.

Delincuencia

En zonas concurridas, tales como calles comerciales, mercados y lugares históricos, así como en el transporte público, existe una amenaza constante de carteristas y delitos menores. Como medida de precaución, le rogamos que tenga en cuenta las siguientes recomendaciones de seguridad: lleve poco dinero en efectivo y deje en su camarote sus joyas, relojes y gafas de sol de valor. Lo mejor es llevar las cámaras, los teléfonos y las tarjetas de embarque en un bolso o una mochila. Le recomendamos retirar dinero solo en cajeros automáticos situados en el interior de oficinas bancarias. Preste especial atención a posibles timadores. En caso de robo, no ofrezca resistencia.

En realidad, durante los 18 días que duró nuestro crucero por : Singapur, Malasia, Tailandia y Cambodia, nunca nos sentimos en inseguridad, todo lo contrario, las personas fueron siempre muy amables y sonrientes.

Al momento de partir de regreso hacia el Costa Fortuna, se produjo un aguacero torrencial, al mismo tiempo que llegaban varios autocares. Como el techo del muelle era pequeño, nos dimos una empapada de lluvia tibia, que me recordó cuando yo me ponía en trusa y con los brazos abiertos en el patio de mi hogar camajuanense cuando caía un aguacero.

Cenamos a bordo en el Ristorante Michelangelo, en donde tuvimos siempre a dos camareros filipinos muy amables y profesionales: Ignacio Loyola (nombre de santo) y John Meniable (gran bailarín). Durante la primera semana tuvimos en la mesa al lado de la nuestra a una pareja de suecos extremadamente agradables: Christina y Edward. Ellos venían en el barco desde Marsella, por lo cual ya llevaban más de un mes navegando en él.

A las 8 p.m. fuimos al Salón Conte Verde invitados por el capitán Severino Palomba, al Cocktail  Honeymooners, el cual dirigió con gran sentido del humor.

El día anterior habíamos participado al Vip Cocktail Party en el Salón Leonardo da Vinci, por invitación también del capitán.

Posteriormente disfrutamos en el Teatro Rex del hermoso espectáculo “Romeo y Julieta, una representación del Amor”. El de la noche anterior, mientras navegábamos desde Singapur  fue el hermoso “Espectáculo en vivo -H20”.

Después del crepúsculo el Costa Fortuna zarpó hacia Laem Chabang.

Mañana seguiré contándote sobre este viaje fascinante por el sudeste asiático.

Te deseo de todo corazón una Feliz Navidad junto a tus seres queridos, que Dios nos permita vivir en un Mundo donde reine la paz.

Besos,

Félix José Hernández.

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