-Por el filósofo Manuel Fernández Espinosa

SEPTEM MORES MAIORUM: UN PROGRAMA DE VIDA

Las Siete Virtudes de los Antepasados fueron los fundamentos del civismo y el patriotismo, de la grandeza de Roma. Si debiera ser literal la traducción habría que traducir «mores» por costumbres y «maiorum» por «mayores»: las costumbres de nuestros virtuosos mayores, de nuestros benditos ancestros. Una Constitución no escrita, sino grabada en el corazón de todo ciudadano romano.

Eran 1) la FIDES (fidelidad: podías confiar en esa persona), 2) la PIETAS (piedad era saber tratar con respeto a los familiares, reverenciándolos según su rango -el paterfamilias a la cabeza de cada casa- y respetar a la Patria), 3) la RELIGIO y el CULTUS (los mortales estaban ligados a los inmortales mediante la correcta realización del culto), 4) la DISCIPLINA, 5) la GRAVITAS (la seriedad en lo que se requiere), 6) la VIRTUS (la reciedumbre viril de los hombres), 7) la DIGNITAS y la AUCTORITAS (la dignidad era vivir las virtudes de los antepasados más arriba mencionadas, lo cual concedía la autoridad, pues alguien indigno -infiel, impío, irreligioso, indisciplinado, frívolo y poco hombre carece de respeto público, no debe tener ni voz ni voto: debe ser puesto fuera de la sociedad, pues en su impureza repugnante corrompería el cuerpo social).

Esas costumbres tuvieron tanta ascendencia sobre los romanos que las divinizaron.

Así se hizo Roma. Así se hacen las Civilizaciones: Confucio hizo algo parecido en China. No hay otro modo de ser buenos.

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