Foto: “Magic of Christmas Show” en el Teatro Rex  del Costa Fortuna.

París, 29 de diciembre de 2019.

Querida Ofelia:

Te escribo desde una ciudad en la que hoy solo funcionan dos de las catorce líneas de metro, en donde continúan las manifestaciones de protestas organizadas por todos los sindicatos y al mismo tiempo la vuelta de los chalecos amarillos, todos en contra de las reformas que desea aplicar su excelencia Monsieur Macron. No sé cómo todo va a terminar. Por ahora el gobierno cedió ante las solicitudes de la policía, el ejército y el personal de la aviación, para los cuales no habrá cambios. Hay una polémica pues la distinguida señora ministra de transportes fue pasar las Navidades en Marruecos, mientras que para los franceses de a pie es casi imposible desplazarse debido a las huelgas de transportes. ¡La distinguida señora declaró que había ido a trabajar!

Pero bueno, vayamos al 9 de diciembre, día soleado y con +25°c, el cual pasamos navegando entre la ciudad de Sinahoukville en Camboya hacia la fabulosa Singapur. Durante todo el día hubo innumerables actividades recreativas a bordo.

Debo destacar el hermoso espectáculo que tuvo lugar al mediodía en el Teatro Rex : “Magic of Christmas Show”. Las canciones y los bailes con temas navideños fueron muy bellos. Se destacó el tenor Vincenzo Lentini al interpretar el “Ave María” y “Noche de Paz”. Por la noche él mismo ofreció el gran espectáculo “Il Sogno” con su bella voz en ese mismo teatro. Participamos a varias actividades con nuestros amigos galos Marie-Françoise y Daniel, ambos profesores retirados.

Los restaurantes ofrecieron los almuerzos y cenas con platos típicos de la cocina italiana, pues se celebró “La Festa Italiana”. Todo el barco estaba decorado con los colores de la bandera italiana y los cantantes interpretaban las célebres canciones italianas que todos conocemos: Il Mondo, Parole parole, Arrivederci Roma, Come prima, Ti amo, Una lacrima sul viso, Una casa in cima al Mondo, etc.

Esa noche nos despedimos de nuestros amigos suecos Christina y Edwards pues desembarcarían al amanecer en Singapur. Ellos llevaban más de un mes a bordo, pues habían embarcado en Marsella.

Estuvimos conversando con Carlos Antonio Ríos Cruz, el amabilísimo maître hondureño del Ristorante Raffaello, al que ya conocíamos desde el crucero en el Costa Diadema en diciembre de 2017.

Como cada noche, antes de retirarnos a descansar en nuestro camarote, fuimos a tomar algo en el Bar del Atrium, donde nos atendieron con gran profesionalidad y amabilidad los camareros Cloyd Rubén Vargas Y Ron Kasiaro Puba.

Estaba en el balcón mirando el cielo estrellado y me vino una de esas nostalgias de las que nunca me podré liberar. Como cada año en esta época me llegan los recuerdos de mi infancia en mi querido pueblo de Camajuaní, de aquel cielo estrellado de la Nochebuena, del Baile de Navidad en la Colonia Española, Patio Club y Piscina Club, del Día de Reyes, de la familia que se reunía. Y todo, absolutamente todo se vino abajo a partir de 1959 con la destrucción de las familias, de las ciudades, de la sociedad, de las tradiciones, del cubano tal y como era. Y estoy seguro que no tendré el tiempo necesario para ver a mi querida Patria reconstruida. ¿Hasta cuándo durará la pesadilla que ya cumplirá 61 años dentro de tres días? ¡Y los hay que lo celebrarán!

Al amanecer del día 10 anclamos en el puerto de la fabulosa Singapur. Sobre esta ciudad te contaré mañana.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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