Del esquema ideológico de las «Tres Culturas» del ensayista Américo Castro, pasado por la habilidad pseudomarxista, se ha llegado a las «Cinco Culturas»; pero eso sí, sólo para con Andalucía. Y así, las «Cinco Fuentes de la Cultura Andaluza» serían la judía, la gitana, la castellana, la andalusí y la «negroafricana». Y así, cogiendo «sujetos políticos» a la conveniencia pseudomarxista, sentando cátedra de superioridad moral, se habla en nombre de la «diversidad»… Que sí, que dan lecciones de diversidad los que imponen el catalán en Valencia y Baleares… Pero…

-¿Fuente gitana? ¿Acaso los gitanos andaluces son una raza pura y no tienen mezcla sanguínea y cultural con gentes de otras regiones de España, al igual que con negros y moriscos? ¿O es que llegaron desde la India manteniéndose puros durante siglos sin mezclarse cultural o racialmente? ¿Eso es posible desde una antropología seria? ¿No es una visión racista? 

-¿Fuente castellana? ¿Acaso a Andalucía no vinieron también leoneses, asturianos, gallegos, vascongados, navarros…? ¿No existe más que «Castilla» de Despeñaperros para arriba? ¿Les hará gracia a otras regiones ser llamados «castellanos»?

-¿Fuente andalusí? ¿Pero es que hubo centralismo en Alándalus? ¿Por qué no distinguir las fuentes andalusíes, que pueden ser sirias, bereberes, yemeníes, muladíes…?

-¿Fuente judía? ¿Los judíos de España, y más en concreto los del sur, descendían sólo de una familia? ¿No vienen en diversas oleadas y, como recordaba el historiador Jean Dumont, incluso huyendo de persecuciones de otros países de Europa?

-¿Fuente negroafricana? ¿Pero es acaso los negros sólo vinieron de un determinado punto de África? Máxime cuando muchos eran vendidos por jefes tribales negros a comerciantes árabes luego de haber sido capturados y llevados a lugares muy distintos de su procedencia. 

Para lo que conviene, la pluralidad no se utiliza…

Y eso: Que mucho dizque denunciar la esclavitud, pero mucho callar el papel árabe en la trata negrera; y más aún, el papel árabe y turco en la trata de esclavos europeos, con todo lo que ello supuso en cuestión de vidas humanas y hasta de economía. 

Pero como las sensibilidades ultraprogres son muy selectivas, vayamos más aún: 

-¿Qué hay de la fuente italiana de nuestra cultura? No lo digo ya por los ocho siglos de presencia romana en España (que por más que quieran, no pueden borrar, no pueden) sino por cómo la comunidad italiana, desde el siglo XIII a prácticamente nuestros días, fue la «minoría étnica» (término que se utiliza a conveniencia) más influyente en número, cultura y hasta en sangre de Sevilla a Cádiz? ¿Por qué se niega constantemente la memoria histórica italiana de Andalucía? 

Así las cosas, «defensores de la diversidad», ya puestos, vamos a hablar de las 200.000 fuentes de la cultura andaluza, porque no es cuestión de discriminar. Pero ya hablando en serio, os estáis retratando de lo lindo, pues con vuestras miserias, sois los primeros en discriminar, estereotipar y decir dictatorialmente a cada cuál qué ha de hacer y hasta de pensar.

Y no, ni vais a ganar siempre ni vais a ser eternos.

P.D.: Lo que no se entiende, eso sí, es que seáis tan complacientes esbirros de los separatistas de Despeñaperros para arriba; máxime cuando Blas Infante Pérez de Vargas se desgañitó en solitario (sin que el pueblo andaluz le prestase adhesión) contra la «nefasta influencia del norte». Pero bueno, es que lo vuestro es estafa ideológica, y en verdad, no hay que pedirle coherencia a un estafador.

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