-Escrito de Francisco Núñez Del Arco Proaño 

Las reformas borbónicas significaron enriquecimiento y aumento de poder en la mayoría de los reinos americanos de la Monarquía Española, como en el mismo Quito, desde Guayaquil y toda la costa, pasando por Cuenca y llegando a Popayán, en la propia ciudad de Quito y la sierra centro norte se vio una descompesación para favorecer a los catalanes, por ejemplo, pero ni por mucho se puede hablar de una destrucción de la industria, la cual siguió existiendo hasta que fue acabada por Bolívar. Los empresarios quiteños de esa época tenían, además, inversiones en otras partes del reino y en otros reinos americanos y europeos, una parte importante de la élite quiteña del momento se benefició enormemente de la explotación de la cascarilla en Loja, por ejemplo. Uno de los mayores latifundistas de la Florida española, actualmente parte de Estados Unidos, era un latacungueño, otro ejemplo.

El siguiente rasgo de las reformas borbónicas es revelador, como lo asienta Gelman:
»Con todo, es llamativo, que precisamente en los lugares donde menos resistencia aparente hubo contra las reformas, y dónde más provecho sacaron las elites de los cambios, fue justamente dónde éstas encabezaron más decididamente el movimiento revolucionario, ante la caída del poder real en la metrópoli. Probablemente esto se explique porque en estos lugares, las reformas generaron poder y expectativas para las elites, que luego no se vieron colmadas. «

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