Desde que el 2 de enero de 1492 los Reyes Católicos vencieran al último reducto musulmán de la Península Ibérica, siendo que ello provocó la alegría de Elio Antonio de Lebrija, el que compuso la primera gramática de la lengua castellana (1); nos situamos ante una conmemoración ininterrumpida desde 1493.

Sin embargo, hay quien cuestiona esta celebración que no debería ser privativa de Granada, sino de toda España y aun de la Hispanidad, por lo que el año 1492 significa en nuestra historia común.

Los progres hablan mucho de «memoria histórica» y confeccionan leyes tiránicas para tal cosa (con la complacencia total del Partido Popular), pero sólo para lo que les conviene; pues si bien tachan a la Toma de Granada como una fecha «fascista» (por lo visto, los Reyes Católicos se adelantaron a Mussolini); sin embargo, lo cierto es que la memoria histórica real nos recuerda que la II República Española no excluyó tal celebración, que continuó a bombo y platillo a título de oficialidad.

Ahora les da por querer combinar islamismo y feminismo… Porque según algunos, algunas o algunes, el hiyab empodera…

Pasen y vean:

NOTA

(1) Recuérdese:

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