Huachaca, el general indio realista

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HUACHACA, LIDER INDÍGENA, GENERAL DE BRIGADA DE LOS REALES EJÉRCITOS DEL PERÚ

“A LAS COMUNIDADES DE LOS PUEBLOS DE LA VILLA DE HUANCAVELICA.

    Amados hermanos ya hemos hecho saber a ustedes, que es lo que piensan: si estan gustosos de ser esclavos de los viles patriotas si estos hombres bajos ladrones que no piensan sino en robarnos de contribuciones, será posible que sólo trabajemos para ellos, mientras nuestras caras esposas y nuestros tiernos hijos padezcan de hambre y los veamos desnudos? No creemos en ustedes tantas bajezas, ni menos tengan sus corazones de fieras: Aprender de nosotros, que sin esperanza de auxilio de nuestras tropas hemos sacudido el yugo de la tiranía, hoy que están nuestros campeones e invencibles señores Loriga, Rodil, Ricaflor y Morales en nuestras …no levantaron el grito VIVA EL REY Y MUERA LA PATRIA Y SUS SATELITES, armense hermanos de valor, tengan en su lugar de esta vil casta insurgente que toda su fidelidad sea a nuestro amado Rey Fernando.
    Sí hermanos, asilo esperamos de su asendrado realismo y que levantando el grito VIVA EL REY aguardemos a nuestros generales españoles y que tengamos la gloria de entregar estos lugares defendiendo con una porción de nuestra sangrey asilo esperamos de UN AMOR A LA RELIGION Y AL MEJOR DE LOS REYES.
UN IQUICHANO AMANTE DEL REY” . Carta de Huachaca al prefecto de Ayacucho

Antonio Navala Huachaca, general en jefe de la división restauradora de la ley de los bravos y valientes iquichanos, defensores de la causa justa como él se había autoproclamado.

Perfilar la vida de este jefe indígena significa hacer casi treinta años de historia de la región de Huanta ya que su tan desbordante actividad, su poder y su extraño carisma marcaron la vida de esta provincia entre 1810 y 1840. Antonio Huachaca nació en el pueblo de San Pedro de Iquicha en donde, hoy aún, su tumba recuerda la memoria del legendario guerrero iquichano. Fue hijo de campesinos y que apenas sabía leer y escribir. El origen del poder de este indígena es bastante enigmático : no hay ningún rastro en la documentación de un origen en la pequeña nobleza indígena local o de un relativo poderío económico para explicar el fundamento del poder político de Huachaca.

¿Sus únicas cualidades carismáticas bastaron entonces para hacer de él el jefe prestigioso que fue? La pregunta sigue planteada pero pensamos que en efecto la personalidad y el carácter de Huachaca, la intensidad de su actividad política y de su compromiso en la causas siempre perdidas que defendió, permiten explicar un poco el poder del personaje.

Fué promovido de la clase de Comandante de Guerrillas al alto grado de General de Brigada de los Reales Ejércitos del Perú en mérito a los eficientes servicios prestados al gobierno español en las batallas libradas en la ciudad de Huanta y sus alrededores los días 30 de Setiembre y 1° de Octubre de 1814, en la de Matará el 27 de Enero de 1815 a las órdenes del Coronel de Milicias D. Pedro José Lazón, contra las fuerzas patriotas mandadas por D. J. Gabriel Béjar, Hurtado de Mendoza y Angulo.

Rebelde por naturaleza, jamas supo rendirse al enemigo ni arriar su bandera. Paladín insojuzgable, que a pesar de los halagos y promesas que le fueron ofrecidos por los gobiernos y altos Jefes militares tuvo el coraje de rechazarlos altiva y enérgicamente por considerarlos como actos de cobardía; en esta misma forma se resistió a aceptar los indultos concedidos por el Libertador Bolívar y Santa Cruz por los Mariscales don José La Mar, don Agustín Gamarra y por los Prefectos de Ayacucho.

En cien combates a cual más cruentos con armas primitivas, tuvo el altísimo honor y gloria de medir sus armas con destacados Generales y renombrados Jefes del ejército peruano, chileno y boliviano, condecorados con las medallas de las victorias de Pichincha, Junín, Ayacucho y Yungay, quienes pudieron vencerlo pero nunca llegaron a gozar la satisfacción de capturarlo, ni siquiera de conocerlo, como se verá en los importantísimos documentos oficiales que reproducimos más adelante.

Las gacetas de gobierno y los periódicos de perú consignaron en sus columnas sus valientes acciones y su nombre calificándolo de “REBELDE IQUICHANO”. Obras famosas de nuestra historia relatan en sus páginas sus memorables hechos. Pusieron mil veces a vil precio su cabeza para que fuera entregado vivo o muerto рею jamás consiguieron esta dicha.

Frente a frente con el enemigo se distinguió siempre por su imperturbable serenidad, por su inaudito arrojo, audacia, iniciativa en el plan y desarrollo del combate, sobre todo estaba dotado de una inteligencia natural para organizar las guerrillas y dirigir los comandos.

Era considerado por sus guerrilleros como un verdadero guía conductor de masas organizadas y disciplinadas y como Caudillo poderoso y temible.

El prestigio de Huachaca venía pues de su coraje físico, de su habilidad militar, de sus cualidades de estratega. Estas cualidades, ligadas al hecho de que nunca fue hecho prisionero por aquéllos a quienes combatió, le crearon poco a poco una reputación de invencibilidad y transformaron en un jefe casi mítico para la sociedad indígena local.

Huachaca se comprometió en esta guerra para defender su estatuto de jefe indígena que había adquirido de la misma sociedad colonial. Su grado de general, el prestigio y el respeto con los que se veía rodeado, todo su poder sobre sus semejantes, venían en realidad de la organización colonial; se comprende entonces que haya querido defender este sistema que le había dado poder, legitimidad y prestigio. El caso del general Huachaca es particularmente interesante ya que ilustra una de las estrategias políticas del control ejercido sobre la sociedad indígena por el sistema colonial.

Huachaca no fue el único jefe de guerra indígena. La documentación nos proporciona en efecto los nombres de varios otros responsables indígenas cuyo rol en la guerra de Huanta, aunque más secundario, fue de todos modos muy importante : ese fue el caso, por ejemplo, de Tadeo Choque o Chocce, o Pascual Arancibia, originario del pueblo de Iquicha.

Fuente: De la guerra a la rebelión (Huanta, siglo XIX), Patrick Husson

*Extraído de Caronte Barquero de Hades

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