El presidente del Comité Empresarial Hispano-Cubano, Jaime García Legaz, pidió al Gobierno español «un esfuerzo mayor» para establecer nuevos instrumentos de crédito que ayuden a paliar los problemas de las empresas españolas en Cuba, a las que el Estado caribeño adeuda unos 300 millones de euros. García Legaz destacó que las potentes exportaciones de España a Cuba «se sustentan en muchas pymes que exportan cantidades modestas y que están pasándolo regular por los impagos que se vienen acumulando».

Se puso en valor en este foro que se hayan puesto en marcha mecanismos como los créditos CESCE y la línea crediticia del Banco Sabadell para empezar a corregir la situación, pero se instó al Gobierno a que «se apuren otros instrumentos similares para intentar hacer frente a ese volumen» de impagos.

Etapa ilusionante

El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, fue el que mejor sintetizó lo que la empresa española piensa de la inversión en Cuba: hay problemas pero no aprovechar la oportunidad no es una opción. Bonet aseguró que el compromiso de las empresas españolas con Cuba «no responde a coyunturas, sino a profundas afinidades» y vaticinó una «etapa ilusionante» en la relación comercial entre territorios. Reconociendo el «entorno desfavorable» de la economía del país americano, esencialmente el desplome de Venezuela y las nuevas tensiones con la Administración Trump, insistió en la cuestión de la deuda con las empresas «pueda resolverse cuanto antes».

Las jornadas también facilitaron que se avanzase en algún gran proyecto. «Cuba se ha comprometido a enviar una lista de proyectos prioritarios que quieren reservar para España», aseguran desde el Gobierno. Se apunta a que AENA podría participar en la gestión de cuatro aeropuertos que se van a licitar: Varadero, Santiago, Santa Clara y Holguín. Además se está negociando que Repsol abastezca de gas licuado a la isla. Y, en principio, también las conexiones ferroviarias cortas, ya que las de larga distancia son para Rusia.

Pero sin duda una de las cuestiones más relevantes fue la firma de un preacuerdo para la creación de una empresa mixta entre el Gobierno cubano y una compañía española para producir en suelo cubano y suministrar un tercio de los productos avícolas que consume la isla.

De los testimonios de varios empresarios salió también un consejo: hacer negocios allí es especial y requiere «paciencia». García Legaz defendió que «se requieren procesos muy largos de maduración y es importante tener una presencia constante. Hay que perseverar, tener presencia local y contactos de una forma continua. Si no, el fruto no es el deseado».

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