Exposición de Marinus van Reymerswale en el Museo Nacional del Prado

Recomendado

Ilustración: El tesorero municipal y su mujer, Marinus van Reymerswale. Óleo sobre tabla de roble 1538. Madrid, Museo Nacional del Prado

Madrid, 8 de marzo de 2021.

 Querida Ofelia:

El objetivo de esta exposición, que cuenta con el patrocinio de Mitsubishi Corporation y de la Fundación Amigos del Museo del Prado, es dar a conocer al 2 2 visitante la figura de Marinus van Reymerswale, artista neerlandés que trabajó durante la primera mitad del siglo XVI y cuyo apellido es topónimo de una ciudad de la provincia de Zelanda situada en el suroeste de los actuales Países Bajos que fue devastada por varias inundaciones en vida del pintor antes de ser definitivamente abandonada en el siglo XVII.

“Después de la restauración, los cuadros vuelven a brillar con un nuevo esplendor. Las nuevas investigaciones técnicas, realizadas por el Museo Nacional del Prado, han aportado importantes datos para conocer las condiciones y los métodos de producción de sus pinturas en el emergente mercado de arte de Amberes y en el contexto de la cultura material de su tiempo” afirma Christine Seidel, comisaria de la exposición.

La exposición reúne 10 pinturas del artista, cinco de la propia colección del Museo del Prado y cinco de otras instituciones como el Museo Thyssen-Bornemisza, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando o el Museo de Bellas Artes de Gante. Dos de estas obras son especialmente relevantes ya que nunca antes se habían expuesto en España, se trata de dos versiones de Recaudadores de impuestos procedentes del Hermitage y del Museo del Louvre, respectivamente, y representan el segundo tema popular en la obra de Marinus, que trata del mundo de las finanzas. Libros, grabados y monedas de las ricas colecciones de la Biblioteca Nacional y del Museo Arqueológico Nacional contextualizan las imágenes del pintor y revelan su práctica de trabajo.

Marinus van Reymerswale (c. 1489 – c. 1546/1556) centró su producción en la repetición de un número reducido de escenas: recaudadores de impuestos, los llamados «cambistas», varias versiones de san Jerónimo en su estudio, algunas escenas del Nuevo Testamento y una Virgen con el Niño. En ocasiones estas composiciones pudieron inspirarse en modelos de otros artistas como Quentin Massys o Alberto Durero, pero Marinus las transformó y creó sus propios diseños de gran originalidad.

Las encuadernaciones de los muchos libros o las monedas que aparecen en sus obras muestran la genialidad técnica de Marinus a la hora de reproducir los elementos materiales, llenando sus interiores con objetos que realmente existían en su entorno. En sus obras se pueden identificar monedas de oro y plata de diferentes partes de Europa en circulación en ese momento como el Vlieger de Carlos V o los excelentes de los Reyes Católicos, presentes en la exposición, y libros con encuadernaciones de biblioteca, en las pinturas de San Jerónimo, y llamadas de archivo, en las de contadores en sus oficinas.

Por otro lado, la excéntrica indumentaria de los personajes aleja los cuadros del mundo de sus contemporáneos y les da un carácter teatral.

En su producción se encuentran numerosas versiones de un mismo tema cambiando pequeños detalles, quizá para lograr la exclusividad que buscaría el comprador.

Estas variantes sobre un mismo tema plantean una serie de cuestiones en lo relativo a las prácticas y los recursos empleados por el pintor con el fin de agilizar el trabajo y ha provocado cierta incertidumbre sobre su atribución dando lugar a una amalgama de calificativos como «taller de», «círculo de» y «discípulo de».

Los cuadros de Marinus juegan con los elementos que el mundo financiero de la época utilizaba para presentarse y distinguirse de otros estratos de la burguesía. Las primeras pinturas de este artista sobre las que se tiene información documental estaban entre otros en posesión de los administradores financieros, como escribió Karel van Mander, el primer historiador de arte holandés en 1604, una obra de Marinus colgaba en la oficina de Melchior Wintgis en Middelburg, maestro de la moneda de Zelanda y coleccionista de arte. Otras se encuentran en colecciones internacionales de arte ducales y reales ya en el siglo XVII.

A finales de los siglos XVI y XVII, muchos motivos artísticos que Marinus utilizó en sus cuadros se alejan de las profesiones financieras y se asocian más a una lectura negativa. Esta interpretación moralizante también está presente en los cuadros de Marinus; sin embargo, se cuestiona que las obras, que se dirigen a un público específico, deban interpretarse exclusivamente de forma negativa o si existen distinciones causadas por los clientes, las condiciones de producción y los cambios de paradigma.

Quizá sea por la supuesta proximidad de sus cuadros a los inicios de la economía pre moderna por lo que las imágenes de Marinus del mundo de las finanzas siguen provocando interés hoy en día. La conexión entre las imágenes de Marinus y el mundo de las finanzas ha sido investigada por otros historiadores, tanto desde el punto de vista de la historia económica como de la historia del arte. En el siglo XX, los cuadros de Marinus se utilizaron a menudo para ilustrar obras sobre historia económica de Europa o sobre la historia de las monedas. El historiador económico flamenco Raymond de Roover (1904-1972) fue uno de los primeros en asociar a los cambistas con la profesión de banquero en el siglo XVI y en ilustrarlo en sus libros: Money, Banking and Credit in Medieval Bruges. Italian Merchant Bankers, Lombards and Money Changers: A Study in the Origins of Banking, Cambridge Mass. 1948.

Esta mirada moderna a los cuadros de Marinus también revela que el artista prestó mucha atención a intentar plasmar en sus pinturas las particularidades del mercado financiero de su época. En España, la Asociación Española de Contabilidad y 4 4 Administración de Empresas eligió en 1979 el hombre de la pintura de Marinus del Prado para su logotipo, reconociendo que es una imagen de la actividad económica en la época del Renacimiento.

En 1999, se emitió un sello con la obra del Prado con motivo del Congreso Internacional de Museología del Dinero.

Como complemento a la exposición se ha editado el primer catálogo monográfico dedicado al artista que incluye varios ensayos que enriquecen el conocimiento que hasta ahora se tenía sobre Marinus cuya edición en inglés cuenta con la colaboración de American Friends of the Prado Museum.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta España,

Félix José Hernández.

Deja un comentario

Lo último