Foto: Mahón, Menorca.

París, 23 de agosto de 2019.

Querida Ofelia:

Navegamos toda la noche del 16 de julio de 2019 con marejadilla siguiendo las rutas del noreste hacia Menorca, cuya isla es la capital de Mahón. A la primera luz del amanecer comenzamos a ver las costas orientales de la isla, y luego embarcó el práctico del puerto alrededor de las 7 a.m., lo que nos ayudó en el tránsito por el fiordo que conduce al muelle de nuestro amarre.

Se trata de un fiordo natural, uno de los más grandes de Europa, y ha sido históricamente la puerta de entrada a muchas civilizaciones, dada su posición estratégica en el centro del Mediterráneo: una fortaleza natural abierta al mar que ha sido el refugio más buscado en el Mediterráneo. Combatir los vientos de la tramontana, la furia del mar y sobre todo las incursiones enemigas. Permanecimos amarrados allí hasta las 6 p.m.

En un día soleado y con +24°c, dejamos el puerto a bordo de un autocar y recorrimos una carretera tortuosa para llegar a la cima del monte Toro, al noreste de Kobe, el punto más alto de la isla de Menorca. En la cumbre se eleva el santuario de la Virgen, donde hay construida una pequeña iglesia de origen gótico que custodia la estatua de madera de la Virgen del Toro, patrona de los menorquines.

Desde lo alto del santuario pudimos disfrutar de una espléndida vista que nos ofreció momentos de paz interior. Tras la visita, retomamos el autocar para llegar a la localidad de Ferreries, conocida por ser el pueblo más alto de toda Menorca, donde tuvimos la oportunidad de visitar una fábrica de calzado entre las más famosas de la isla. En ella se fabrican zapatos deportivos y elegantes que se adaptan al gusto de los famosos.

Proseguimos nuestro itinerario en dirección a la Finca Subaida, donde hicimos una visita guiada por esa gran hacienda agrícola de tipo familiar y observamos el proceso de producción del queso. Al término del tour, tuvimos tiempo para disfrutar de una degustación de productos locales: varios tipos de queso, embutidos y bizcochos.

Fuimos hasta el famoso local Cova d’en Xoroi, el cual se alza sobre un acantilado que cae en picado sobre el mar y que tiene una parte excavada en el interior de una gruta, desde donde se goza de unas vistas impresionante sobre el mar.

Seguimos en dirección al conjunto prehistórico de Torralba d’en Salord, donde pudimos admirar los talayotes, unas construcciones megalíticas pertenecientes al III milenio a.C., con base circular u oval, muy parecidas a los nuragas sardos, probablemente utilizados en la antigüedad como torres de guardia.

 A continuación visitamos la ciudadela de Es Castell que tiene el privilegio de ser la ciudad más oriental de España y el pueblo de San Lluis, famoso por la belleza de la costa, salpicada de acantilados y bahías de arena finísima.

Llegamos a Binibeca, un tradicional pueblo de pescadores, muy escenográfico, con un laberinto de callejuelas a las que se asoman encantadoras casitas encaladas. Regresamos al puerto de Mahón en el autocar.

Los restaurantes ofrecieron platos típicos de Las Marcas.

Hay regiones más taciturnas, casi escondidas, cuyos habitantes, de carácter laborioso, sobrio y reservado, protegen su territorio de colinas y montes, con suaves laderas que han visto nacer numerosos ciudadanos ilustres, como Leopardi, Raffaello, Rossini y Bramante, por nombrar solo algunos. No se puede hablar de las Marcas sin mencionar sus olivares y especialidades como las aceitunas a la ascolana, un auténtico manjar; los zitoni (tipo de pasta) troceados a mano y acompañados de atún y aceitunas; y los rollitos de pimiento y espelta con queso curado en fosa y salsa de tomate. Pero, sobre todo, la imaginación vuela al ‘tournedos’ a la Rossini, conocido en todo el mundo.

Nosotros cenamos como siempre en el Ristorante Costa Club Saint-Tropez :

Verduras al vapor y salteadas con ensalada marinada

Risotto con queso y salsa de ternera

Conchas de peregrino y camarones con limón de Amalfi y manzana Fuji

Tarta Tiramisu

Vino Verdicchio dei Castelli di Jesi Classico Sup Cuprese Colonnara

Fue la “Notte Bianca”, por tal motivo se nos propuso que nos vistiéramos de ese color.

Asistimos al Cóctel Honeymooners en el Lounge Bar Club Porto Fino, invotzados por el capitán Stefano Boccaccio, ante el cual renovamos nuestros Votos Matrimoniales.

Esa noche Il Teatro Ravello ofreció el espectáculo “Myths and Legends” con los cantantes Ronan & Sharika y los bailarines de Costa NeoRiviera.

A partir de las 11 p.m. hubo una gran fiesta en “Il Lido dell’Amore” del puente 11.

Nosotros regresamos a descansar a los camarotes a la medianoche. Estaban impecables, como de costumbre, gracias a nuestro amable y eficiente camarero Win Win Gatmaitan.

Al día siguiente amanecimos en Porto Torres, Cerdeña.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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