EL CRECIMIENTO POBLACIONAL EN LOS VIRREINATOS DURANTE EL SIGLO XVIII (LA POBLACIÓN INDÍGENA CRECÍA A RAUDALES)

Como es sabido, la recuperación demográfica fue especialmente temprana en México. Y se mantuvo durante todo el siglo XVIII. Así, la población india de México habría aumentado en un 44 por 100 durante la segunda mitad del siglo XVIII, más en las zonas periféricas que en las zonas centrales. Algunos estudios concretos en torno a los otomíes, los mixtecas y la región centro-oeste (Jalisco, Colima) confirman esta evolución. Dicho crecimiento se aceleró hacia el último tercio de siglo. Afectó entonces a zonas de estancamiento prolongado, como Perú. En este último caso las «visitas» revelan que el crecimiento era general aunque desigual según las regiones.

El rápido aumento del número de tributarios en algunos casos en poquísimo tiempo significa que había sido preparada por nacimientos más numerosos. Por tanto, habrá que situar la recuperación unos veinte años antes. También fue muy fuerte en la Audiencia de Quito, cuya población se habría duplicado entre 1778 y 1825.

Tampoco fue sólo México quien tuvo una recuperación temprana: en las misiones jesuitas del Paraguay los censos de 1657, 1676 y 1735 muestran que la población pasó de 41.508 indios a 73.762. Sin embargo, este aumento puede reflejar sobre todo por parte de los indios de una protección y de una defensa organizada contra los temibles bandeirantes paulistas.

Algunos desarrollos fueron espectaculares: como el caso de Cuba.

Sólo en dieciocho años la isla pasó de 172.000 a 272.000 habitantes. El crecimiento afecta a todos los elementos étnicos, aunque en el caso de los negros y de los mulatos sea mayor.

Las estimaciones estadísticas presentadas por Alexander von Humboldt en su Relation historique du Voyage aux régions équinoxiales du Nouveau Continent (1789-1804) dan la medida de esta recuperación a finales del siglo XVIII. Así, en México, Humboldt estima la población india en 3.700.000: si en 1605 sólo eran 1.075.000, según los trabajos de la escuela de Berkeley, eso significa que en dos siglos la recuperación demográfica triplicó los efectivos de la población mexicana. Paralelamente se produjo el crecimiento de los demás elementos étnicos: 1.230.000 blancos y 1.860.000 mestizos, según los cálculos de Humboldt, lo que implica para México una población total de siete millones de habitantes.

Fuente: La América española y la América portuguesa, siglos XVI-XVIII de Bartolomé Bennassar, historiador francés.

-Tomado de la página de la Asociación Cultural Felipe II

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