Entrevista de Antonio Moreno Ruiz a Edgard Simón Rodríguez.

Muy buenas Edgard. Háblenos un poco sobre su vida y obra: 

Muchas gracias Antonio por esta invitación que me haces, es todo un honor para mi el tener la oportunidad de hacer llegar mi voz a los hermanos de España, país que tuve el honor de conocer en el año 2009, y que sin duda alguna quedó en mi memoria como una de las mejores experiencias de viaje que he tenido, donde me reencontré con mis raíces culturales más profundas. Para hablar de mi vida, desde el punto de vista de mi activismo político, debo necesariamente hacer mención de tres personas en particular: mi padre, mi madre y mi padrino de bautizo. Pues los tres fueron y siguen siendo (aunque ya no estén en este plano), sólidas referencias intelectuales y espirituales en mi formación como ser humano. Siempre la cultura y la política fueron temas presentes y recurrentes en casa. Por parte de mi padre, vengo de familia de científicos y militares, aunque él al igual que yo, era abogado. Mi abuelo paterno, el Dr. Alejandro Rodríguez Landaeta, fue un ingeniero agrónomo estudioso de la fitopatología, quien egresado de la Universidad de la Plata en Argentina, luego revalidó su título en la Universidad Central de Venezuela, llegando a ser decano de la Facultad de Agronomía. El Museo de Fitopatología de esta prestigiosa universidad, lleva su nombre, así como también innumerables promociones de ingenieros agrónomos de la que sin duda es la principal, más importante y más antigua Alma Mater de Venezuela, pues su fundación data de 1721, bajo el nombre de Universidad de Caracas, para aquél entonces. Interesante resaltar que el Libertador Simón Bolívar dio singular protección y promoción a esta universidad venezolana, y por ella pasaron venezolanos tan universales como el propio Gran Mariscal Francisco de Miranda y posteriormente varios futuros Presidentes de la República. En mi formación personal y profesional, como venezolano, también la Universidad Central de Venezuela, «La Casa que vence la Sombra», designada por la UNESCO en el año 2000 como Patrimonio Cultural de la Humanidad, es sin duda un pilar fundamental de mi identidad como intelectual y venezolano.     


La rama militar de mi familia, viene por la ascendencia de mi padre también. En efecto, entre sus tíos paternos hay dos militares: el General Pedro Rodríguez Landaeta y el General Juan Esteban Rodríguez Landaeta, éste último Edecan del Presidente Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno. Nietos todos, por parte de mi bisabuela, del General de División Alejandro Landaeta, que fue Presidente del Estado Guárico, y reconocido por su servicio en batallas en Venezuela a finales del siglo XIX. 
Yo nací en 1980 en la ciudad de Caracas. Mi padre, Edgard Alejandro Rodríguez Zambrano, fue abogado egresado de la Universidad de Carabobo, previo haber estudiado también en la Universidad Central. Fue asesor político de varios Presidentes en suramérica a finales de la década del 70 y durante la década del 80. En lo político, mi padre se especializaba en técnicas de proselitismo, imagen y formación de líderes. Fue jefe de capacitación a nivel nacional del partido Acción Democrática, uno de los partidos de mayor tradición en Venezuela y que sentó las bases de la democracia en el siglo XX venezolano, cuyo fundador fue el Presidente Rómulo Betancourt. 


A mi padre lo recuerdo como un hombre sumamente inteligente, trabajador, aficionado al estudio, amante de la Música, la Filosofía y el Derecho. Fue en gran parte autodidacta, sobretodo en materia de Psicología, pues llegó a dominar magistralmente las dinámicas de grupos, cuyas técnicas implantó en los talleres que dictaba para la Fundación Gonzalo Barrios presidida por el Dr. Enrique Tejera París. Como formador de líderes, no sólo se ocupó de la formación de políticos, sino también realizó trabajos especiales a encargo de la Comunidad Europea, formando dirigentes sociales en algunas cárceles venezolanas. Mi padre falleció muy joven, de tan sólo 50 años de edad en 1999, de un cáncer, enfermedad durante la cual tuve la bendición de Dios de poder acompañarlo día a día, en su último año de vida. Justamente se nos fue el año en que el teniente coronel Hugo Chávez, «el destructor de Venezuela», asumió el Poder en Venezuela, 1999. Para ese entonces, yo contaba con apenas 18 años edad. Mi madre, Aymara Josefina Hernández, al igual que mi padre, fue mujer de profunda Fe en Dios y Valores. No porque fuera mi madre, pero era una bellísima mujer, talentosa periodista y sumamente culta, que estudió en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad Católica Andrés Bello, y trabajó en un importante canal de televisión de Venezuela en los años 70tas, llamado Venevision, donde tuvo programas de entrevistas a los políticos más importantes de su tiempo. Mi madre murió de 71 años de edad, en el año 2016 de un infarto. Cosas de la vida, así como sucedió con mi padre, también tuve la bendición de Dios de estar a su lado día tras día, durante la enfermedad, cuidándola en los dos últimos años de su vida. De manera que pasé a ser un huérfano grande, de padre y madre, a los 35 años de edad. Pero la protección y bendición de ellos es ahora una constante en el día a día de mi vida. Siguen inspirando mi lucha y siendo el motor de mi más profunda fe en Dios.      

De esas entrevistas a políticos que tenía en sus programas en la televisión venezolana, mi madre llegó a entablar una amistad muy cercana, que rápidamente se convertiría en una relación prácticamente padre e hija, con el Dr. Enrique Tejera París, sin duda, una de las figuras más importantes de la historia política del siglo XX venezolano. El Dr. Tejera, que por cierto llegó a recibir del Rey Juan Carlos la Orden Isabel la Católica, fue abogado y economista de la primera promoción de economistas del país, como también primer Senador al Congreso del Partido Acción Democrática, fundador de la Universidad Simón Bolívar, la Universidad de Oriente y CORDIPLAN, incluso cofundador de la Corporación Venezolana del Petróleo, luego PDVSA. Gobernador del Estado Sucre, Presidente del Banco Industrial, Directivo del FMI, Canciller de Venezuela y Embajador en OEA, ONU, Estados Unidos y España. 


Por cierto, acusado en el año 2002 por Hugo Chávez, de haber planificado un Golpe de Estado contra él, ya que un grupo de Generales del momento, visitaban su casa para pedir orientación en materia constitucional, en miras a preparar una transición, donde estos militares tenían pensado al Dr. Tejera como Presidente de la transición. El Dr. Tejera murió unos meses antes de mi madre, en el mes de noviembre del año 2015, a causa de un cáncer con el que peleó durante unos años.  En los años 70, mi madre presentó a mi padre con mi padrino el Dr. Tejera, y éste quedó impresionado con un método de proselitismo político que mi padre había creado y luego implementaron juntos en el Partido Acción Democrática, a través de la Fundación Gonzalo Barrios, en los cursos de capacitación y proselitismo que dictó por entonces a nivel nacional a miles de activistas del Partido. Mi mamá fue por un tiempo Jefe de Relaciones Públicas y Protocolo de esta importante Fundación Política. Ahora puedes entender seguramente, por qué ellos son obligadas referencias de formación en mi, de los cuáles quiero resaltar, más allá de sus desempeños en la vida política y social venezolana, el cariz de Calidad Humana que sembraron en mi persona, psicológica y emocionalmente. Ya que para mi, esa es la mayor y mejor de las herencias, los valores humanos y espirituales que me ensañaron. Siendo que tus lectores son en gran medida hermanos de España, puedo por cierto contarte que recuerdo a mi madre narrando que una vez llevamos desde Caracas al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, a las afueras de Caracas, al ex Presidente Felipe González, y yo iba con él en la parte trasera del carro o coche (como dicen ustedes en España). Yo tan sólo tenía unos 5 años. Y es que Felipe González era amigo del Dr. Tejera y también de mi padre. Por eso te comentaba también al inicio, que la política siempre fue tema en mi hogar, aún antes de yo empezar con mi propio activismo.          

Habiendo hecho esta larga introducción sobre mis padres y padrino, a quienes he querido dar debida Honra, hablaré de mi, más no con la misma extensión (aunque sea yo el entrevistado), pues obviamente mi carrera es mucho más modesta. Yo nací en Caracas en 1980 como comenté al principio. Ya a mis cuatro años de edad nos fuimos a vivir a Maracay, a dos horas de la capital, una pequeña ciudad del Estado Aragua, conocida entre otras cosas por su cercanía el Parque Nacional Henry Pittier, donde son famosas las playas de Cata, Cuyagua, Choroní y Chuao, lugares paradisíacos que sin duda alguna extraño visitar, que conforman pueblos costeros de herencia colonial y africana, y que tienen un toque mágico, único en realidad. En Maracay estudié tanto la escuela y el bachillerato, hasta mi ida por unos meses a finales del año 1999 al pueblo de Palmira, Estado Táchira, donde estudié como seminarista de la Orden de Agustinos Recoletos. Es decir, a los 19 años de edad pensé en ser sacerdote. El por qué salí del seminario (pregunta que muchos suelen hacerme), responde simplemente a un proceso de madurez y claridad sobre la vocación de vida, pues entendí finalmente que Dios me llamaba a servir en el mundo, fuera de las paredes de un Monasterio. No obstante, la vida monástica para mi sigue siendo una especie de utópico deseo de oasis, o retiro ideal. Y hasta cierto punto, al pasar de los años terminé convertido en una especie de monje encubierto y urbano. Pues mi vida espiritual se ha intensificado, en vez de mermado. Aunque sea un vulgar pecador, puedo presumir en el buen sentido de la palabra, y para gloria de Dios, de contar con un gran arsenal anecdótico de profundas vivencias espirituales, que no responden en lo absoluto a mérito propio alguno, sino al amor y grandeza de Dios. Ahora, la otra pregunta que también suelen hacerme: por qué entré al Seminario? Bueno, nació de la experiencia con una Comunidad de la Renovación Carismática Católica, en la ciudad de los Teques, entre los años 1995 y 1997, la cual dirigía un sacerdote originalmente salesiano, que luego pasó a la diócesis, el Padre Rafael Benito Torres, oriundo de los andes venezolanos, a quien también quiero nombrar en esta entrevista como pilar de mi formación en la adolescencia, pues fue mi director espiritual en aquella época. Un hombre que sin duda, bajo la mano y poder de Dios, marcó una diferencia imborrable en mi historia personal. Él era un Santo. No dudo yo, llegará el momento que sea elevado a los altares en una beatificación, como la Madre María de San José, aragueña y agustina por cierto.   Luego de la experiencia vocacional en el seminario agustino, estuve unos meses en Maracay de nuevo, en el año 2000 y apliqué para entrar a estudiar  Filosofía en la Universidad Central de Venezuela, lo cual logré y llenó de orgullo a mi madre, pues de los hermanos, soy el único ucevista como ella. Pero previendo la decadencia que venía para Venezuela, tomé consciencia de que debía dejar la formación filosófica para asumirla de forma autodidacta, y seguir una carrera que también estuviese acorde con mis aptitudes, y así di el paso a la Escuela de Derecho, luego de haber estudiado Filosofía con excelente desempeño durante dos años. De la Escuela de Derecho finalmente egresé en el 2009, estudiando en el turno de la noche, para poder trabajar durante el día, pues necesitaba costear mis gastos de manutención en la capital. Trabajé durante todos mis años de estudio. Al comienzo en la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo y en la Segunda de lo Contencioso Administrativo. Luego en los prestigiosos bufetes de abogados Badell & Grau y Hoet, Pelaez, Castillo y Duque, ambos de proyección internacional.  Ya egresado, trabajé como abogado litigante en las materias de Derecho Civil, Mercantil y Contencioso Administrativo, paralelamente a estudiar una especialización en Moneda e Instituciones Financieras, también en la UCV. Mi experiencia en el litigio civil y mercantil, se desarrolló en la representación ante los Tribunales, de empresas, bancos y otras instituciones financieras. En mi tiempo de estudiante de Derecho, y luego también recién egresado, tuve la oportunidad de trabajar en un par de campañas de candidatos a Alcaldes en la ciudad de Maracay.   

– ¿Cómo es su situación actual? 

A los Estados Unidos llegué en enero del 2017. Llegué empezando de cero literalmente en todos los sentidos, una experiencia de vida nueva, en un país relativamente desconocido para mi, pues ya había viajado a los Estados Unidos en 2010 y 2011. Este es un país, donde definitivamente se respira libertad. Pero yo no pude olvidar nunca mi país Venezuela, ni abandonar mucho menos la lucha por la libertad de hombres y mujeres de todas las edades, niños y ancianos, sujetos a un Régimen oprobioso que tiene sometido a uno de los pueblos más nobles de la tierra a un genocidio continuado y a las penurias más indignas que puedas imaginar. Eso hace el comunismo, una ideología que en el centro de su sistema desconoce a Dios mismo. Lo cual ya evidencia de principio un gran error.    


Es así que en el tiempo que llevo viviendo en los Estados Unidos, me he comprometido en la lucha a través del trabajo político con diversas ONGs de la diáspora venezolana y colaborando de igual manera, con representantes de Partidos Políticos de la oposición venezolana, en la Florida. Me he mantenido como un activista político independiente, pues como intelectual a veces se nos hace difícil obedecer lineamientos de disciplina partidista, cuando la labor intelectual que uno realiza normalmente es crítica. Y la mía en particular en parte ha consistido en hacer política desde lo jurídico, buscando los caminos legales propicios a la liberación de Venezuela e iluminando, en la medida de mi alcance y conocimientos, a aquellos interesados en el tema. 


Desde comienzos del año 2019, época en la cual cofundé con otros compañeros más un movimiento ciudadano, de donde se generó un documento que fue suscrito por más de 70 ONGs en Venezuela, incluyendo la Federación de Médicos de Venezuela y otras agrupaciones gremiales de primer orden, firmado por miles de venezolanos en el exilio en los diferentes países, que fue presentado ante la Asamblea Nacional de Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia Legítimo en el exilio y la Organización de Estados Americanos, desde esa época, estuve impulsando e invocando para Venezuela el R2P, que no es otra cosa que el Principio de Responsabilidad de Proteger, criterio de Derecho Internacional Público que nació en los años 90 en las Naciones Unidas bajo la Secretaría General de Kofi Annan. Asimismo, impulsamos el TIAR, Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, que es un Tratado que data de 1947, de protección mutua entre los Estados signatarios de la región. 


Gracias a la presión ciudadana, el Gobierno Interino del Presidente Guaidó reincorporó a Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, ya que el demagogo de Hugo Chávez, en el año 2013, había retirado a Venezuela del Tratado. Desde el mes de septiembre del 2019 a la presente fecha, se han llevado a cabo reuniones tanto en el Consejo Permanente de la OEA, como del órgano de consulta del TIAR, donde los 18 Estados signatarios del Tratado, han acordado sancionar a altos funcionarios del Régimen de Nicolás Maduro. 


Lamentablemente, cuando se realizó la reunión en el Consejo Permanente de la OEA para discutir sobre la primera reunión del órgano de consulta, Costa Rica hizo una propuesta de votación, para obviar de la futura discusión el posible uso de la fuerza armada, medida extrema prevista -entre otro tipo de medidas-, en el artículo 8 del Tratado. Y no se lograron los 12 votos necesarios, sólo 9, de los 18 países miembros. De allí, que anticipadamente haya quedado descartada la posibilidad de la conformación de la Coalición Militar Interamericana para liberar a Venezuela y que las medidas que en las sucesivas reuniones se realizaron en el órgano de consulta, hayan sido de otra índole y no la que todos los venezolanos deseábamos, siendo conscientes que de un Régimen Narcotraficante de un Estado fallido, sólo se puede salir con ayuda internacional, toda vez que la Fuerza Armada Nacional está infiltrada por el G2 cubano y se convirtió en su mayoría, sobretodo a nivel del generalato, en un cartel de la droga. No en vano se le llama el Cartel de los Soles, haciendo alusión a las insignias que distinguen a los generales en Venezuela, inspiradas en forma de sol. 


Esa es mi situación actual, comprometido con el activismo político, poniendo mi grano de arena en cualquier lugar que pueda ser provechoso a la causa. 


– Háblenos un poco de sus últimos tiempos en Venezuela: ¿Cómo llegó su país a esta situación? ¿Cuáles son los principales problemas de Venezuela? ¿Hay soluciones?


Venezuela sufre en la actualidad la mayor de las crisis de toda su vida republicana. Lo que sin duda es una tragedia nacional y un problema para los países de la región. Algo que los venezolanos de mi generación en nuestra juventud, jamás imaginamos llegaría a suceder. Se llegó a esta situación porque Chávez aprovechó la crisis de la partidocracia venezolana en todo su auge, en la Venezuela de los 80, en una sociedad acostumbrada a vivir de la renta petrolera que progresivamente pasó la vista de largo ante los sectores menos favorecidos en la distribución de esa renta. Ciertamente era una democracia imperfecta, pero los males que Chávez prometió abolir, más bien los profundizó y le sumó otros nuevos aún más graves y con peores consecuencias. 

   
En lo social, se puede constatar una descomposición que se manifiesta en la pérdida de valores fundamentales y de convivencia sana y pacífica, pues son miles las muertes al año por causa de la violencia en manos no sólo de los esbirros de la Tiranía comunista, sino de las bandas de la criminalidad organizada. Los niveles de inseguridad y asesinatos por violencia en Venezuela es de los más altos del mundo, solamente comparable a las estadísticas existentes en países en guerra, e incluso superiores a dichas estadísticas en algunos casos. Y es que uno de los graves problemas de seguridad ciudadana que afronta la sociedad venezolana, son las diferentes bandas delincuenciales de las calles que son coordinadas muchas de ellas desde las cárceles, por jefes denominados Pranes, que son otro brazo ejecutor de las acciones políticas represivas del Régimen Criminal de Maduro. 


Esta descomposición social también se puede constatar en la pérdida de elementos intrínsecos a la idiosincrasia propia y distintiva del venezolano, como lo era por ejemplo, algo tan simple como el ser muy solidarios con sus compatriotas o el prójimo en general. La amabilidad, la educación, el buen hablar, el buen trato, en contadas excepciones, se perdió. Asimismo, la pobreza ha aumentado exponencialmente en los últimos años, manifestándose no solo en la pérdida del poder adquisitivo e imposibilidad de cubrir las necesidades más básicas de salud, vivienda y alimentación, a los grados de la hambruna y muertes por falta de insumos médicos básicos, sino que también el empobrecimiento se ha manifestado en un declive de la calidad de la educación a todos los niveles. Es una educación a nivel primario y medio, plagada de adoctrinamiento ideológico, que tergiversa por completo la gloriosa historia de nuestro país. Ni hablar de la infraestructura de los planteles educativos, o del costo exorbitante de los útiles escolares, del transporte o la alimentación para niños, jóvenes y adultos.  Venezuela se encuentra actualmente secuestrada, invadida literalmente por Cuba. Solo para poner un ejemplo, se sabe que son miles los supuestos médicos cubanos que actualmente viven en Venezuela. Es conocido que fue práctica de Fidel Castro, el enviar en estas delegaciones médicas, a espías disfrazados, pertenecientes al G2. Incluso algunos espías eran o son ambas cosas, médicos comunitarios y espías a la vez. Por cierto, cuando me tocó trabajar en la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo en Caracas, en el año 2003, presencié lo que fue la primera vez que se sabía en la historia del país, que un organismo de inteligencia estatal, en este caso la DISIP, allanaba un Tribunal venezolano. Fue a raíz de una orden de Chávez al ver contrariado sus planes por una sentencia de la Corte Primera que ordenaba a los médicos cubanos que quisieran ejercer en Venezuela, a hacer la correspondiente reválida del título. Algo normal y lógico en cualquier país civilizado. 


En ese momento hice buena amistad con el Dr. Juan Carlos Apitz, Magistrado Presidente de la Corte Primera de lo Contencioso Adminisrativo, hombre culto y de letras, que Chávez ordenó destituir arbitrariamente junto a dos Magistrados más, de los cinco que componían la colegiatura de la Corte. El Dr. Apitz un par de años más adelante fue mi profesor de Derecho Procesal en la UCV y tuve el agrado de celebrar con él la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que ordenaba al Poder Judicial, el reenganche de estos Magistrados de la República. Fallo de la CIDH que el Poder Judicial, subordinado inconstitucionalmente al Poder Ejecutivo, se negó a ejecutar.

Posteriormente, y paradójicamente, el Dr. Apitz conformó el Comité de Postulaciones nombrado por la Asamblea Nacional opositora, que designó a los nuevos Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, los cuáles se vieron en la necesidad de salir del país, por la persecución política. Con varios de esos Magistrados, he compartido en este exilio en Miami, todos enfocados a restituir algún día el Estado de Derecho en nuestro país.              
El chavismo, enarboló la bandera del Socialismo del Siglo XXI, lo que no es otra cosa que mucha palabrería para designar una ideología sin novedad alguna, solamente la invocación del Socialismo de siempre. El mismo que extinguió a millones de seres humanos en el siglo XX en Rusia, China, Vietnam, Corea del Norte y Cuba, pero mezclado para mal de la humanidad con la delincuencia organizada internacional, como brazo armado de la Revolución para imponerse como terrorismo de Estado. 
En fin, el chavismo y madurismo es un sistema populista, demagógico, totalitario, ineficiente, corrupto, delincuencial, narcotraficante, extorsionador, manipulador y que viola los DDHH de forma sistemática, incluso con el uso de las torturas y violaciones. Este Régimen ha tomado progresivamente, desde 1999 que Chávez asumió el Poder, el control político en todos los Poderes Públicos e Instituciones del Estado venezolano. En consecuencia, en Venezuela no existe división de Poderes. Toda la institucionalidad está bajo el control del Poder Ejecutivo, quien legisla e incluso imputa delitos. El Poder Ejecutivo usurpa las funciones de todas las otras ramas del Poder del Estado. El control asumido se ha infiltrado en todos los ámbitos de la vida ciudadana, no sólo en la educación formal (donde han inculcado valores contrarios a la Democracia y Libertad), sino también en el control del acceso a los bienes y servicios. Entre los más importantes y críticos que se pueden mencionar: el acceso a la compra de alimentos. Siendo que el Régimen durante estos últimos años se dedicó a expropiar empresas productivas para luego abandonarlas a una gerencia mediocre, no preparada para asumir tales responsabilidades, se vio en la obligación de importar alimentos desde otros países, aun siendo Venezuela un país de enormes extensiones de tierras fértiles. Por lo tanto, la propia distribución de alimentos depende casi totalmente del Régimen. Por la escasez de alimentos, la población venezolana sufre mucha hambre en la actualidad.   Hay que señalar que Venezuela es un país petrolero, monoproductor y monoexportador, que en consecuencia depende exclusivamente de los ingresos en divisas que recibe por el petróleo. Esto si hablamos en plano de normalidad, pues sabemos muy bien que el Régimen extrae ilegalmente metales y minerales y demás riquezas del país, para su provecho propio y el de sus mafias internacionales. Durante los años de Chávez, los mercados internacionales del petróleo impulsaron los precios al alza, y por lo tanto Venezuela gozó de una gran bonanza, más incluso que en los últimos 40 años en conjunto, a la llegada de Chávez al Poder. No obstante, hoy en día las Reservas Internacionales están en cero y la industria petrolera destruida y el país endeudado. Lamentablemente, los recursos obtenidos en los tiempos de bonanza fueron dilapidados en corrupción, sobornos, políticas sociales populistas y regalos a los regímenes comunistas de otros países amigos, latinoamericanos y del mundo. No se invirtieron los recursos petroleros en el aparato productivo del país.  Asimismo, en el marco de un Control Cambiario en vigencia desde 2003, las Reservas Internacionales del país, en su mayoría compuesta por oro en la actualidad, se han ido evaporando gradualmente, sabemos que a la mala administración del sistema financiero nacional, pero por sobretodo a la corrupción. Por otra parte, las cifras de inflación son exorbitantes. Se dice que Venezuela tiene la inflación más alta de todo el mundo. Aparte, entre otras causas, puesto que no hay inversión extrajera por la ausencia de Seguridad Jurídica y el alto Riesgo País, se está viviendo una crítica recesión nacional. Es decir, Venezuela se encuentra sumida en un proceso de Estanflación: alta inflación y alta recesión económica a la vez. También el funcionamiento de la Administración Pública en general, y la prestación de los servicios públicos ha devenido en un declive de calidad, a nivel de colapso. La prestación de los servicios públicos en Venezuela es caótica, de país devastado. No existen desde hace años políticas de mantenimiento y renovación de las infraestructuras y de los servicios públicos, por lo que hay fallas de luz eléctrica, agua, gas doméstico, internet, y hasta de gasolina, paradójicamente en un país petrolero y con las mayores reservas petrolíferas del mundo. Yo soy consciente que la recuperación y reconstrucción de Venezuela llevará generaciones, para poder parecernos en lo bueno de los años anteriores a la asunción de Chávez al poder. Para eso el país cuenta con recursos naturales que envidiaría cualquier otro país del mundo. Pero el capital más importante que tiene Venezuela, sin duda alguna, es su capital humano: miles de profesionales de todas las edades, que o están aún en el país o en su mayoría están regados por el mundo, trabajando en sus respectivas profesiones, o simplemente desaprovechados por estas naciones como mano de obra y profesional. Son innumerables los profesionales de todos los campos que al regresar a Venezuela sé que darán lo mejor de sí para la reconstrucción del país, con todo el conocimiento que no sólo ya llevaban al salir de su tierra, sino con toda la experiencia personal, cultural y humana acumulada en estos años de exilio y desplazamiento forzado por el mundo.

¿La solución para la liberación de Venezuela? Simple Antonio, no me extenderé: Coalición Militar Internacional de países, que incluso por seguridad propia nacional, evitando los efectos de la metástasis del cáncer del comunismo, y solidarizados con el sufrimiento de gente inocente, de conformidad con el Principio de Responsabilidad de Proteger de las Naciones unas a otras, sean capaces de correr con el riesgo político de liberar a Venezuela de un Régimen Criminal organizado internacionalmente, que ha secuestrado a todo un país, sometiéndolo a un genocidio continuado, violando la elemental dignidad del ser humano. 


Venezuela por estar secuestrada, no puede librarse ella misma. Ya no hay suficientes militares institucionales que puedan restituir la constitucionalidad y libertad, pues todos o han sido llevados al exilio, o caído presos, o sobornados, o infiltrados en las varias intentonas de sublevación y posteriormente neutralizados. Así que Venezuela necesita ayuda internacional, tal como la necesitó Europa durante la Segunda Guerra Mundial de parte de los Aliados, para liberarla de la expansión y ocupación del Régimen Nazi. Sé que el costo político y financiero de una operación de Coalición Militar Internacional en esta coyuntura de la recesión sobrevenida por la pandemia del Covid-19, no deja de ser significativo para ninguna nación, pero el costo de la omisión a este auxilio, créeme que será mucho mayor. Luego de la liberación, vendrá necesariamente un largo período de reinstitucionalización y de reeducación de nuestro pueblo.       

– ¿Qué futuro augura usted en los Estados Unidos? 

Bueno, concretamente opino que el futuro de Estados Unidos está indudablemente determinado por la reelección o no del Presidente Donald Trump. Ha sido un hombre que en su campaña y al principio de su mandato dio mucho de qué hablar, sujeto a diversos escándalos, pero que con el pasar del tiempo hemos descubierto que detrás de esa fachada mediática, más allá de las debilidades humanas, se esconde un hombre que tiene temor de Dios y quiere el bien para los Estados Unidos, y no ha sido tan nocivo como sus detractores vaticinaban. 


Aunque no soy especialista en la Política americana, si percibo que la economía de los Estados Unidos ha mejorado en estos últimos años, claro está, haciendo excepción del fuerte impacto que ha representado la pandemia, lo cual no es imputable al Presidente Trump obviamente, sino precisamente al comunismo asiático. Por otra parte, como venezolano, obviamente estoy agradecido tanto al Presidente Trump, como al Vicepresidente Mike Pence, al Secretario de Estado Mike Pompeo, a los Senadores Rick Scott, Marco Rubio y Díaz Balart, así como al resto del tren ministerial de Trump, por el apoyo que han dado al pueblo de Venezuela en su lucha contra la Narcotiranía de Maduro. Sin ese respaldo de la primera potencia del mundo, Venezuela en el plano de la política internacional, estaría en una peor situación, y en el plano interno, la Narcotiranía no estaría en las condiciones de debilidad que está, pues han sido muy oportunas las sanciones económicas que ha impuesto Estados Unidos a la Narcotiranía usurpadora de Nicolás Maduro, aunque sabemos que no suficientes para su definitiva caída. 


Pienso que el panorama para Venezuela en cuanto a su lucha por la libertad, cambiaría profundamente si no gana la reelección el Presidente Trump. Pues la otra opción implica un acercamiento a la Dictadura Cubana, por las afiliaciones ideológicas comunes, que desaceleraría el cambio en Venezuela. No son pocos los frentes que afronta la administración Trump, dentro de USA por el impacto económico de la pandemia, y las aguas turbias a nivel internacional: China, Corea del Norte, Rusia, Medio Oriente y el terrorismo islámico, y más ahora que Irán pretende posicionarse geopolíticamente en lo que tradicionalmente se le llama el patio trasero, y en mi opinión, allí debe poner el ojo Trump y no descuidar ese frente, el de la acción del Foro de Sao Paulo en complicidad con la criminalidad organizada internacional, que no dejan de conspirar contra las Democracias del mundo. 


No obstante, Estados Unidos es un país maravilloso que tiene muy claro sus valores y Constitución real, más allá de la formal, y eso hace que siempre, en la dinámica de las ideas políticas, se imponga en la mayoría de las ocasiones la democracia, pues tiene consolidado un Estado de Derecho.     

– A veces pienso que el pasado reciente de Hispanoamérica no es sino un adelanto de lo que está por venir en España, especialmente por el lado negativo del asunto. ¿Cree vd. que España está entrando en un proceso abiertamente dictatorial/comunista parecido a los casos de Cuba y Venezuela.

Sin rodeos te diré que Pablo Iglesias y su Partido Podemos, en mi personal opinión, no es otra cosa que la versión de Hugo Chávez y el PSUV para España. No sólo son obvios los vínculos actuales de complicidad entre Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y la Narcotiranía de Nicolás Maduro (episodios como los de el Delcygate son sólo un hecho entre otros muchos, lamentables, que lo certifican), sino que peor aún, se sabe que Chávez financió la fundación de Podemos. Sin duda alguna, el proyecto de Chávez era expansionista, pues su sueño fue convertirse en un líder mundial, y lo logró, a raíz de sobornos y de regalar el petróleo venezolano a sus amigotes, para comprar voluntades y expandir su influencia mundial.   


Puede que los españoles digan, como decíamos los venezolanos cuando asumió Chávez el poder en Venezuela: «no vale, Venezuela no es Cuba». Puede que los españoles digan: «No vale, España no es Venezuela» o «España no es Cuba», créeme Antonio que el comunismo no se puede subestimar, ya que si de algo no adolecen, es de estrategia. Ellos solapadamente van ganando terreno, invadiendo a la sociedad poco a poco, hasta que llegan al control de puntos neurálgicos. Los españoles deben ser radicales en darle un freno a los planes de la izquierda que todo lo destruye. El comunismo no es otra cosa que una de las más grandes falacias de los últimos tiempos. Para mi es la lucha del bien contra el mal. Literalmente, aunque algunos tachen eso de maniqueísmo.  
Los hermanos españoles deben saber que durante los años de Chávez, él se supo disfrazar de demócrata, bajo la sombra de las elecciones a los cargos públicos. No obstante, es un hecho notorio que el Poder Electoral en Venezuela (Consejo Nacional Electoral), no es una institución imparcial, pues la mayoría de sus miembros fueron colocados allí por el propio Chávez y Maduro. Y para hacer honor a la verdad, desde 2004 todas las elecciones en Venezuela han sido un gran fraude. 


Del mismo modo operan en el resto de los Poderes Públicos. Tomaron control poco a poco de todo el Poder Judicial, siendo que ya en la actualidad el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, está en su totalidad en manos del Régimen, y es un Tribunal Supremo que usurpa funciones, pues los Magistrados que nombró la legítima Asamblea Nacional de Venezuela en el año 2017, tuvieron salir del país, perseguidos por el Narcorégimen y constituirse como Tribunal ante la Organización de Estados Americanos. Venezuela tiene en la actualidad por lo tanto, dos Tribunales Supremos de Justicia, se dice, aunque a mi parecer, legalmente es sólo uno, el que está en el exilio. Se le llama Tribunal Supremo de Justicia Legítimo, que sin lugar a dudas, ha hecho una labor extraordinaria camino a restituir el Estado de Derecho en Venezuela y en favor de la libertad y la democracia de nuestro país. 


– “Españoles de Cuba” tiene un leitmotiv: reivindicar un cambio en la legislación española para que se reconozca la nacionalidad a los descendientes directos de españoles en américa. por ejemplo, cuando se firmó el Tratado de París en 1898, muchísimos españoles americanos fueron excluidos de su nacionalidad. Este agravio histórico podría subsanarse hoy con una ley de descendientes como la que ya existe en algunos países de nuestro entorno (por ejemplo, la “ley de nietos” de Portugal o la “ley de bisnietos” de Italia). ¿Qué opina vd. al respecto?

Al respecto pienso que reivindicar un cambio en la legislación española para que se reconozca la nacionalidad a los descendientes directos de españoles en América, es una iniciativa totalmente lógica, ya que responde a la unidad de identidad de la misma descendencia no sólo de españoles, es de sentido común en las distintas nacionalidades que hicieron migración a América durante el siglo XX. Es una propuesta que facilita la reunificación de las familias en distintas coyunturas, donde a la final se hace necesario. 
Se sabe que en el referido Tratado de 1898, los españoles residentes en el territorio cuya soberanía España renunciaba por el mencionado Tratado, podrían (en el caso de permanecer en ese territorio), conservar su nacionalidad española haciendo ante una oficina de registro y dentro de un plazo determinado, una declaración de su propósito de conservar dicha nacionalidad, en caso contrario, se entendía que habrían renunciado a dicha nacionalidad y adoptado la del territorio en el cual podían residir. Pero imagínate, esto sucedió hace más de 100 años bajo unas condiciones históricas y diplomáticas bien concretas. Pienso que el reconocimiento de la nacionalidad a los descendientes de españoles en América, sería de provecho para todas esas familias españolas, acorde además a lo adoptado por sus países de la Comunidad.  

– ¿Cuáles cree vd. que serán los mayores desafíos que habremos de enfrentar los pueblos hispanos en el futuro?

Por una parte la cultura que relativiza la gravedad de la corrupción y del robo, que no termina de poner en su lugar la importancia del imperio de la ley, del Estado de Derecho, de la necesidad de la honestidad como factor esencial del progreso, y por la otra, la toma de conciencia por parte de todas las naciones hispanas, de que la lucha por la democracia y libertad tiene que ser una lucha unificada de todas esas naciones y sociedades. Que esa lucha se debe concretar en un gran plan continental, con sus correspondientes planes nacionales y locales. Pues el enemigo es casi invisible, pero más que invisible enorme y muy bien organizado.   


Fíjate que a pesar de que hubo cambios recientes en algunos países de Latinoamérica que pasaron de gobiernos o dictaduras de izquierda hacia gobiernos democráticos, y se vislumbraba cierto clima de estabilidad en la región, der epente empezó a haber focos de inestabilidad. En 2019 vimos protestas en Chile y Ecuador, un Golpe de Estado en Perú, crisis económica en Argentina, la toma del control por las mafias del narcotráfico en México, que venía obvio ya de años, Honduras y El Salvador sometidos a la violencia también, el impacto de los desplazados y refugiados venezolanos en los países vecinos y las consecuentes situaciones de peligrosidad para estos refugiados en las fronteras, expuestos a la violación de sus derechos humanos en manos de explotadores y mafias de trata de blancas. Quién impulsó la inestabilidad y buscó capitalizar las distintas situaciones de crisis en la región? Sin duda alguna que el Foro de Sao Paulo.
El Foro de Sao Paulo, que lleva ya 30 años de fundado, para mi sin duda alguna fue el padre no sólo de Hugo Chávez, Evo Morales, Lula Da Silva y Dilma Rousseff, Rafael Correa, y los esposos Kirchner, en estos años, sino que bajo la protección de los Castro, ahora todo el Foro más organizado y con más recursos y experiencia, significa una real y peligrosa amenaza para la democracia y paz no sólo de toda América sino también ahora de España. Lamentablemente, cuando en en el PSOE existen figuras como Felipe González, que a pesar de su afiliación ideológica se ha opuesto a la Tiranía de Maduro, en cambio, en el mismo Partido José Luís Rodríguez Zapatero, se ha prestado a formar parte de esa banda de criminales, asalariado de Maduro a los fines de hacer lobby en Latinoamérica. 


Increíble haberlo visto recientemente a Zapatero asistir, a una reunión del Foro de Sao Paulo donde estaban miembros de las FARC, y figuras como los ex Presidentes Dima Rousseff, Lula Da Silva, Pepe Mujica, Rafael Correa, Evo Morales, Ernesto Samper, el ex candidato presidencial Gustavo Petro, el Presidente de Argentina Alberto Fernández, hasta el economista Joseph Stiglitz y el Juez Baltazar Garzón, en fin, el Foro de Sao Paulo en pleno, en pleno año 2020, planificando cómo se van a apoderar no sólo de la región, sino de todo el mundo. Así que hago un llamado a los españoles a estar alerta y tomar las medidas políticas necesarias para evitar que su querido país sea invadido por un cáncer que luego es muy difícil extirpar.          

El Foro de Sao Paulo pretende implementar una estrategia de desestabilización y atacar las democracias del mundo. Sin duda alguna pretenden capitalizar políticamente la recesión económica producida por la Pandemia del Covid-19 en cada uno de los países, para allí sembrar sus discursos demagogos contra el capitalismo como supuesta causa de esta crisis económica. Entre las estrategias que se plantean, está el generar movilizaciones masivas para desestabilizar y una vez llegados al Poder, empezar los procesos de toma del control de todas las instituciones de los respectivos Estados. Como en Venezuela, someter el Poder Judicial y Legislativo al Poder Ejecutivo. Y tener el manejo absoluto de las Fuerzas Armadas. 


Por eso, es que luego de un discurso que descompone la institucionalidad de los países, proponen normalmente procesos constituyentes, o en el mejor de los casos, reformas constitucionales, a los fines de inaugurar el nuevo Estado comunista y tener el control absoluto de la sociedad. Son pues proyectos totalitarios, como no puede ser de otra manera en planes de la ideología de izquierda. Responde a su naturaleza. Y para impulsar esos procesos hacen uso de corrientes de la agenda globalista, como la ideología de género, la desmitificación de las religiones, la bandera del derecho al aborto y el control progresivo de los medios de comunicación.          

Así que aprovecho este espacio para alertar a los hermanos españoles, para que sepan detectar a tiempo los métodos que usan esos delincuentes de ropaje ideológico, para implementar tus regímenes totalitarios y oprimir a las personas.  

– Muchísimas gracias por su tiempo. Para finalizar, ¿algún mensaje para nuestros lectores de ambas orillas?

Quiero hacer un llamado de lucha tanto a los gobiernos democráticos, como a los partidos y a la sociedad civil de los distintos países, a que nos organicemos y así como la izquierda tiene un Foro, nosotros también tengamos no uno, sino varios, y en coordinación común en todos los países, para poder trabajar en estrategias en defensa de la libertad, para poder asegurarle a nuestros hijos, un mundo de libertad, donde reine la Cultura de la Vida como profesaba San Juan Pablo II. Y que aferrados a Dios, buscando siempre el cumplimiento de su voluntad, ejerzamos con perseverancia nuestro derecho a gozar de un mundo de verdadero progreso, donde la igualdad no sea una entelequia que valga por sí misma, sino que se traduzca en felicidad efectiva y palpable en cada persona que haga vida en nuestros países. 


En mi opinión, este camino en España lo está dirigiendo actualmente el Partido VOX. Veo un buen ejemplo en su flamante dirigencia, para los jóvenes del mundo que profesan no sólo con palabras sino con hechos, su amor por la democracia. Yo confió en que la batalla final la ganará la Justicia y la Paz, pero deberemos luchar por ellas. 
Muchas gracias a ti Antonio, por darme la oportunidad de compartir mis ideas sobre estos tópicos tan trascendentes que has abordado en tus preguntas, dignas a responder por un estadista, de lo cual estoy aún muy lejos. Espero que mis consejos a tus compatriotas sean escuchados, para el bien de España y Europa. 


¡Fe y Lucha! Viva España y Viva Venezuela Libre! 


Edgard Simón Rodríguez

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