Foto: Palacio Real de Bangkok.

París, 24 de diciembre de 2019.

Querida Ofelia:

El 6 de diciembre de 2019, abandonamos por días en Costa Fortuna en el puerto tailandés de Laem Chabang . Nos dirigimos por una estupenda carretera hasta la capital. Nos asombramos, pues desde nuestra visita anterior a ese país, el cual recorrimos durante tres semanas en el 2001, ha avanzado extraordinariamente económicamente.

Fue una exclusiva excursión de dos días para sumergirse en la historia y el arte de Tailandia visitando dos auténticas joyas: la espléndida ciudad de Bangkok, desde los templos budistas a los majestuosos palacios multicolores, y la histórica Ayutthaya, donde tenemos la oportunidad de conocer la fascinante historia del antiguo reino de Siam, a través de las espléndidas ruinas y templos de su capital.

Una vez llegados a Bangkok, nuestra primera jornada para descubrir la ciudad comenzó visitando dos de sus templos más famosos. El primero fue el Templo del Buda Reclinado, que alberga la tercera estatua más grande de un buda reclinado en toda Tailandia.

Nos dirigimos después alTemplo del Buda Esmeralda, que custodia la estatua más antigua de Buda, cuya vestimenta se cambia tres veces al año en consonancia con el cambio de las estaciones tailandesas durante una ceremonia solemne dirigida por el monarca en persona.

Mientras estábamos en el interior de los 1.900 metros de muros que rodean el complejo, contemplamos el Gran Palacio Real, mandado construir en 1782 cuando el rey Rama I decidió transferir la capital desde la vecina Thonburi a Bangkok. En realidad se trata de 33 joyas arquitectónicas entre las cuales se encuentra el Panteón Real, la Biblioteca Sagrada, etc.

Fuimos a almorzar al lujoso The Royal River Hotel. Fue  un delicioso almuerzo a base de menús tailandeses e internacionales.

Desde el muelle y del hotel embarcamos para un interesante  tour por el río Chao Phraya, lo que nos permitió admirar la vida de la ciudad entre sus dos orillas.

En la ciudad limpia, organizada y silenciosa, hay un verdadero bosque de torres de inmuebles. Los taxis tienen colores muy fuertes: rojo, verdes, azules, etc. Los acompañantes de Costa no tienen derecho a vestir sus uniformes, deben pasar por turistas como nosotros. Para entrar a las pagodas debes dejar los zapatos afuera, utilizar calcetines y es obligatorio que lleves los hombros y piernas cubiertos. Por tal motivo el guía llevaba una gran bolsa con faldas de algodón largas. En las avenidas tronan  grandes cuadros de los reyes actuales y el rey anterior, en medio de jardines.

De vuelta a tierra firme nos dirigimos después al Teatro Siam Niramit donde, a la espera del espectáculo nocturno, degustamos una agradable cena buffetcon menú internacional en un gigantesco restaurante que me recordó El Moscú de La Habana.

Después de la cena nos esperó una experiencia única: un majestuoso espectáculo que nos enseñó la historia y las tradiciones de Tailandia entre colores, escenografías sorprendentes, danzas y cantos. Desgraciadamente en la fila detrás de nosotros había unos turistas chinos que no cesaron de conversar durante todo el espectáculo a pesar de que les hice saber que me molestaban varias veces. Llamé a un empleado, el cual hizo lo mismo, pero ellos siguieron hablando, con los pies descalzos encaramados en las butacas y “dándose violín en los dedos”.

Antes de comenzar el espectáculo, apareció la foto del rey en el escenario, nos pusimos todos de pie para escuchar el Himno Nacional, mientras que una turista española que estaba sentada delante de mí se dedicaba a pasar mensajes en su teléfono celular.

Al término del espectáculo, damos un paseo por la plaza y entre las fuentes, donde se encontraban grupos de bailarinas y de actores que se prestaban para hacerse fotos con los turistas.

En medio de un tráfico enorme como en Bombay (India), llegamos por último a uno de los principales hoteles a orillas del río, al lujoso Ramada Plaza, donde pasamos una noche de agradable reposo.

Tuvimos un excelente guía llamado Montri, el cual nos guió también al día siguiente.

Nos habían dado en el Costa Fortuna la siguiente información, pero en ningún momento sentimos un sentimiento de inseguridad :

“Según informes de las autoridades de seguridad relevantes en todo el mundo, existe una amenaza latente de ataques terroristas en Bangkok (Laem Chabang, Tailandia). Como medida de precaución se recomienda evitar las estancias prolongadas en lugares muy concurridos y permanecer especialmente atentos a las instrucciones de seguridad, en especial en mercados públicos, monumentos nacionales y en las proximidades de dependencias del gobierno. Manténgase alerta y procure estar al corriente de las recomendaciones locales de seguridad. Por nuestra parte, valoramos constantemente la situación de seguridad en colaboración con las autoridades y nuestros socios locales.”

Mañana te contaré sobre la jornada pasada en Ayutthaya, antigua capital del Reino de Siam.

Que tengas una muy Feliz Navidad con paz, amor, salud y Libertad,

Félix José Hernández.

Deja un comentario