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Con el Costa Fortuna en Liverpool, tras las huellas de los Beatles

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Foto: Entrada al museo “The Beatles Story” de Liverpool.

Liverpool, 31 de agosto de 2022.

Querida Ofelia,

Después de un excelente desayuno en el Ristorante Raffaello del Costa Fortuna, en el cual la simpática camarera filipina Cristina nos recibió como cada mañana con “magandang umaga” (buenos días en filipino), partimos en un autocar para un itinerario insólito que nos permitió descubrir el Liverpool dedicado a los fans de sus ciudadanos más famosos, los inolvidables Beatles, el que se acercó a los lugares principales de su experiencia personal y musical, desde los inicios al gran éxito.

Volvimos atrás en el tiempo a los años sesenta del siglo XX y visitamos la ciudad de Liverpool con la mirada puesta en su historia musical que tanta influencia ha tenido en el desarrollo de la música pop.

Nuestro tour se acercó a todos los lugares emblemáticos de la carrera de los Beatles, que llevó a los cuatro muchachos de Liverpool a un éxito planetario.

Estuvimos por “Penny Lane” donde se encuentra la rotonda celebrada en el texto de la canción con el mismo nombre de los Beatles, con la marquesina para resguardarse de la lluvia mientras esperamos al autobús.

Nos dirigimos al edificio del orfanato “Strawberry Field”, con su icónica reja roja de hierro forjado, en cuyo jardín John Lennon solía jugar a escondidas de niño y que fue inmortalizado en uno de los éxitos más queridos de la banda.

Rendimos homenaje a “The Cavern Wall of Fame”, situado junto a la entrada de un histórico local donde los Beatles debutaron en 1961 y junto a una estatua de bronce de John Lennon que muestra en la pared los nombres de todos los artistas que han actuado allí.

Recorrimos la infancia de John y Paul parándonos en las viviendas y las escuelas frecuentadas por los dos grandes artistas y escuchamos con gusto las anécdotas sobre las vidas de los cuatro muchachos prodigio antes de que alcanzaran el éxito.

Nuestro tour tras las huellas de los Beatles concluyó en “Albert Dock”, en la zona portuaria de Liverpool, para visitar el museo “The Beatles Story”, donde una exposición divertida e interactiva nos acompañó a lo largo de toda la carrera del histórico grupo musical y nos mostró reliquias de valor excepcional como la guitarra de George Harrison; las gafas redondas y el piano blanco de John Lennon, numerosas fotos, discos, vídeos, vestuarios, etc.

De las ocho excursiones que hicimos en sendas ciudades a partir del Costa Fortuna, esta fue la única en la que el guía era frío, distante, sin el savoir-faire indispensable a su tipo de trabajo.

No me quedó más remedio que recordar a Conchita, aquella inquisidora roja del Instituto de La Habana José Martí (entre 1964 y 1966), miembro de la U.J.C. (Unión de Jóvenes Comunistas), la cual me denunció a la profesora de Marxismo de que había descubierto que a mí me gustaban los Beatles, por lo tanto tenía que ser expulsado del Pre Universitario.

Cuando la profesora de Marxismo me llamó a su cátedra, yo le afirmé que para mí los Beatles eran como monos peludos, que a mí lo que me gustaba era La Nueva Trova de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. ¡Aparentemente me creyó!

Pero con Cristina y Magaly -compañeras de clase-, casi todos los días a la hora del almuerzo íbamos  al cercano Cinecito de la Calle San Rafael, para poder ver los tres minutos que dedicaba el Noticiero ICAIC a los Beatles y podíamos escuchar un fragmento de “Twist and Shout”. Claro que no lo decíamos a nadie más.

 Conchita hizo todo lo posible con su acoso, pero no logró que me expulsaran. Supe que estudió Biología en Cuba y una amiga me contó que la había visto en la  cafetería Versailles de Miami. ¡Vivir para ver!

Por la noche tuvimos un baile en el Salón Leonardo y posteriormente el espectáculo en el teatro de Zsanett Zsurkan “Rock whit me”.

A las 9 p.m., zarpamos rumbo a Greenock.

Un gran abrazo desde el Norte de Europa,

Félix José Hernández.

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