Cuando Rafael L. Trujillo regía con mano de hierro la República Dominicana, firmó un acuerdo con Franco para atraer emigración canaria a la isla. Algunos de los supervivientes de aquella aventura en barco cuentan sus vivencias, que no fueron todo lo buenas que esperaban. Sin embargo, como en todo el Nuevo Mundo, los isleños canarios lograron arraigar y prosperar, formando familias y dejando un estilo cultural y una sangre trabajadora por bandera.

Pasen y vean:

(*)Recuérdese:

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