-Por Antonio Moreno Ruiz

Recibía ayer mismo un extenso e interesantísimo artículo de Manuel Olmedo Checa (1), eminente historiador y destacado miembro de la Asociación Cultural Bernardo de Gálvez. El escrito versa sobre la importancia de la figura de Bernardo de Gálvez en tiempos de crisis, y desde luego, nos viene como anillo al dedo, pues a la terrible crisis sanitaria, se nos une otras crisis no menos terribles, de índole política y económica.

El siglo XVIII hispánico es algo a desarrollar y todavía incluso a combatir por mor del mucho influjo negrolegendario que arrastra. Con un comienzo desastroso; sin embargo, fue confirmando y asentando a España como potencia euroamericana, siendo que con todos los defectos propios de la época, empero, se intentó poner orden en muchas cosas en las que hacía falta, desde la administración a las infraestructuras, pasando por un refuerzo de la marina y el comercio.  

Bernardo de Gálvez es un ejemplo de orden, lealtad y prosperidad. Todo su empeño de gobernante fue guiado por esas premisas, desde la opulenta Ciudad de México hasta los pantanos de la Luisiana o en los presidios y misiones de la Apachería. Con una mentalidad valerosa, exponiéndose el primero ante los más duros retos, le fue quitando el miedo a todo aquel que luchó con su bandera, asegurando así las fronteras de la Monarquía Hispánica y derrotando al imperio británico; creando una auténtica armada invencible cuyo legado hoy es ampliamente reconocido en los Estados Unidos.

Falta mayor reconocimiento en España, como por desgracia, suele pasar en estos casos.

Esta crisis hará que nos tengamos que reconocer más a nosotros mismos, y es en el ejemplo de nuestros héroes, de esos grandes próceres que algunos pretenden escamotearnos, donde sacaremos brío, orgullo y fuerza hacia el futuro.

No somos un pueblo de pobres desgraciados, somos una nación que más y mejor ha inscrito sus propias páginas en la historia universal; sabiendo renacer de sus cenizas en los momentos malos y llegar a lo más alto en los momentos buenos.

Lo dicho: Aprendamos de nuestros errores y aferrémonos a nuestras virtudes; que Gálvez también hubo de enfrentarse a pestes, así como a huracanes. Sírvanos su arquetipo y vayan por su gloriosa memoria estos versos:

BERNARDO DE GÁLVEZ: YO SOLO

Del Caribe al Misisipi,
se cierne un fulgor,
con sangre de victoria,
y espíritu de sol.

Las aspas bien erguidas,
por el rey de las Españas,
«¡Yo solo!», exhala una voz,
de vigor, lealtad y patria.

«¡Yo solo!», exclama hacia
adelante, quitando miedos.
«¡Yo solo!», uniendo mundos,
con columnas de hercúleo ensueño.

Tiembla el imperio británico,
humillado en sus colonias del norte,
por españoles de ambos hemisferios,
cuya fama retumba en el orbe.

«¡Yo solo!», resuena como eco
inmortal de Bernardo de Gálvez,
«¡Yo solo!» en Mobila y Pensacola,
«¡Yo solo!» como blasón y estandarte.

Oh, militar, gobernador y virrey,
andaluz acriollado y perspicaz,
arquetipo para las armas y las letras,
héroe de legado inmortal.

Inspírenos tu áureo legado,
de ciencia y milicia en estas
aciagas horas. No todo está perdido.
La fe, nuestro trabajo alimenta.

Volvamos a unir el Mediterráneo y el
Atlántico hacia tu egregia figura,
volcando en los tiempos que nos tocaron,
nuestro genio hacia mejor fortuna.

¡Bernardo de Gálvez, soldado de honor!
Señálenos el porvenir tu ejemplo histórico,
reconquistemos la libertad por nuestra
esencia. Será duro, mas glorioso.

NOTAS

(1)Véase:

1 COMENTARIO

  1. Emocionante y merecido recuerdo a un gran héroe de España. Que su ejemplo nos ayude a soportar esta dura etapa. ¡Un abrazo amigo!!

Deja un comentario