Foto tomada en Camajuaní, Cuba en  1959, Ramiro al centro de perfil y Miguel García a la derecha.

París, 3 de marzo de 2020.

Ayer fue llamado por El Señor desde la ciudad de Miami el capitán guerrillero cubano Mario Ramiro Lorenzo Vega a los 82 años de edad. Me lo hizo saber  mi querido y viejo Amigo Miguel García. Ambos jóvenes camajuanenses, lucharon contra la dictadura de Fulgencio Batista en los años cincuenta, formando parte del II Frente del Escambray, junto William Morgan, Eloy Gutiérrez Menoyo, el Dr. Armando Fleites, Roger Redondo y muchos otros.

A todos ellos los conocí en enero de 1959 en el hogar de Carmita y Yayo, primas de Ramiro, durante un almuerzo festivo. Así aquellos héroes de carne y hueso reemplazaron en mi mente infantil a los de los dibujos animados: Superman, Batman, Tarzán, etc. Todos ellos terminarían fusilados, cumpliendo largos años en prisiones y en el mejor de los casos, en el exilio.

Ramiro fue arrestado en 1962 y condenado a 10 años de cárcel por contrarrevolución y enviado al Presidio de Isla de Pinos. Los acabó de cumplir en la cárcel La Alambrada, cerca de Manacas, en la provincia de Las Villas.

En casa sabíamos de él gracias a su prima Carmita y a su querida madre Emma Vega, gran amiga de mi madre.

Al salir de la cárcel intentó escapar junto a un grupo de ex presos políticos a la búsqueda de Tierras de Libertad, desde la costa de Caibarién, fue arrestado y condenado a tres años de cárcel.

Mi esposa Marta se une a mí para hacer llegar nuestras más sinceras condolencias a su esposa Zoe Báez, a sus hijas Geyde y Yipsy, así como a todos sus seres queridos y a los guerrilleros que lucharon junto a él por la Libertad de Cuba.

Con Ramiro se van muchos bellos recuerdos de mi infancia en nuestro querido pueblo de Camajuaní.

La bella canción “Cuando un amigo se va”, interpretada por el gran Alberto Cortez, me hacen recordar al héroe de mi infancia:

Su sepelio tendrá lugar hoy en la funeraria Maspon, 40 St. del S.W. Miami.

Que descanse en paz por la eternidad muy cerca de Dios.

Félix José Hernández.

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