Ilustración: Elena Asins. Sin título,1967. Obra sobre lienzo.

Donación de Ignacio Gómez Liaño,2019.

Madrid, 21 de enero de 2020.

Querida Ofelia:

La exposición Ignacio Gómez de Liaño. Abandonar la escritura, organizada por el Museo Reina Sofía, pretende visibilizar los primeros pasos del arte experimental en España durante la década que va desde mediados de los años sesenta hasta mitad de los setenta y destacar el papel clave que desempeñó Ignacio Gómez de Liaño (Madrid, 1946) en su desarrollo e introducción en el contexto internacional, así como su labor catalizadora para toda una generación de artistas.

Esta muestra parte de la importante donación que el autor ha realizado al Museo Reina Sofía de su archivo personal y se completa con una selección de préstamos. La colección/archivo donada está compuesta por un voluminoso conjunto de obras de arte, documentos inéditos de diferente naturaleza y publicaciones.

Este conjunto de trabajos reviste especial interés tanto para la institución como para futuros investigadores no sólo por la calidad e importancia de las obras y documentos que reúne sino porque, de forma global, permite comprender y trazar un mapa o constelación de la escena experimental española vinculada a la poesía y la escritura, un aspecto que se encontraba hasta ahora menos representado en la colección del Museo Reina Sofía que otras manifestaciones artísticas posteriores, y ahondar en la idea de la desmaterialización del objeto artístico.

El grupo de obras que ahora entran a formar parte de la colección y que se podrán ver en esta exposición, consta de un gran número de cartas, textos mecanografiados y escritos a mano, notas sobre conferencias y lecturas, borradores de cartas y otra documentación de diverso orden. Es importante señalar que este material no está relacionado únicamente con el mundo del arte contemporáneo en el que Gómez de Liaño participó siendo muy joven. El ámbito filosófico, el académico, el de la poesía en verso, el del teatro, el editorial, también están representados.

Además, la donación incluye un destacado conjunto de obras de arte de artistas de la talla de Julio Plaza, Prada Poole, Elena Asins, Eusebio Sempere, Manolo Quejido, Soledad Sevilla, Julián Gil o el propio Gómez de Liaño, por citar solo algunos ejemplos. En lo que se refiere a arte contemporáneo, destaca la correspondencia con artistas extranjeros, por ser uno de los escasos autores españoles con semejante red de contactos e intercambios con personalidades de reputación nacional e internacional, como Henri Chopin, William Burrough o algunos poetas concretos brasileños como Haroldo do Campos, Uribe, Ullán, los diferentes directores del Instituto Alemán de Madrid y Barcelona (Helga Drewsen, H.P. Hebel, Plinke), Julio Campal, Lilly Greenham, Javier Ruiz, Juan Navarro-Baldeweg entre otros. Con respecto a la colección bibliográfica, destacan en la donación algunas ediciones de época de la Cooperativa de Producción Artística y Artesana, catálogos y colecciones de revistas y alguna que otra edición desconocida.

Gómez de Liaño y su época

El panorama español de aquella época, caracterizado por un tibio aperturismo de la dictadura franquista y un creciente desarrollismo en lo económico, estuvo acompañado de iniciativas culturales que buscaban potenciar una imagen de modernidad y progreso hacia el exterior. La escena de experimentación artística encontró ciertas fisuras en las que desarrollarse incluso, paradójicamente, con apoyo de las instancias públicas, aunque los medios disponibles fueron muy limitados.

En este contexto, Gómez de Liaño, autor destacado en la práctica de la poesía pública y de acción, jugó un papel principal en la configuración de la vanguardia española actuando como “agitador” de una red solidaria de artistas, nacional e internacional, a través de la elaboración teórica de manifiestos y de la organización de eventos y exposiciones colectivas en torno a la poesía experimental.

De formación lingüístico-filosófica-matemática, Gómez de Liaño se inició como poeta junto al uruguayo Julio Campal en el grupo de vanguardia Problemática 63, del que se aleja en 1966 para formar su propia iniciativa: la Cooperativa de Producción Artística y Artesana, con Herminio Molero y Manolo Quejido, entre otros. Asimismo, tuvo un papel influyente en la actividad surgida en los centros de producción artística más importantes del momento como fueron el Instituto Alemán, el Centro de Cálculo de Universidad de Madrid o los Encuentros de Pamplona de 1972.

Poesía internacional

 La muestra se divide en distintas salas y arranca con una proyección. En este primer espacio de introducción se proyecta un vídeo en el que aparece Gómez de Liaño leyendo tres de sus manifiestos, que también aparecen reproducidos. Uno de ellos es el que da título a la exposición Abandonar la escritura y en su día fue publicado en la prestigiosa revista internacional de poesía Ou, fundada por el poeta sonoro y editor independiente Henri Chopin, artista que ejercería una influencia muy relevante en la obra de Gómez de Liaño; se podría decir que es una sala de introducción al personaje.

El siguiente espacio supone la contextualización internacional del círculo en que frecuentó y del que bebió en sus primeros años. En esta sala hay varios trabajos relacionados con la poesía concreta, experimental, con una selección de autores claves con los que Gómez de Liaño colaboró y mantuvo una relación epistolar (Julio Campal-creador del grupo Problemática 63-, Adriano Spatola o Paul de Vree). Se exhiben también ejemplares de revistas de Poesía concreta (como la revista Futura).

 En la pared están representados los autores de este círculo que él teje (como el mencionado Spatola o Felipe Boso y Françoise Bory). Todos ellos trabajan sobre lo mismo, sobre el lenguaje y la poesía. Hay también serie de documentos de archivos de exposiciones donde Gómez de Liaño aparecía con ellos.

Contexto español

A continuación, la exposición recoge los trabajos realizados en un contexto más local, en España. Esta sala está dedicada a los principales proyectos en los que Gómez de Liaño estuvo involucrado, como la Cooperativa de Producción Artística y Artesana (CPAA) donde participaban y trabajaban conjuntamente Julio Plaza, Sempere, Elena Asin, Lugan y Molero, entre otros. Se muestran una serie de documentos y archivos de todas las exposiciones y trabajos conjuntos en los que aparecía con ellos. También se destaca aquí el papel del Instituto Alemán, donde también generó una serie de proyectos y actividades.

Este espacio de la muestra da cuenta de cómo -al igual que ocurrió con el concretismo, movimiento iniciado por escritores pero basado en la colaboración entre poetas, artistas plásticos y músicos- Ignacio Gómez de Liaño se mantuvo en un territorio estético que buscaba fracturar los límites entre géneros y medios. Aunque fue asiduo a los ambientes frecuentados por escritores, el círculo más íntimo de Liaño siempre estuvo formado por artistas plásticos.

Gómez de Liaño tuvo un papel importante en la programación del Centro de Cálculo de Madrid; allí expuso un trabajo con Guillermo Searles (una obra de carácter matemático sobre una descomposición de una pintura del Greco), del que el Museo ha hecho ahora una reproducción que se puede contemplar en la sala. Además, en una vitrina se recogen análisis de los patios platerescos, realizados en su momento también en el Centro.

Estos suponen dos ejemplos de la más seria especulación artística dentro de la estética científica del momento. Tanto el Instituto Alemán y el Centro de Cálculo funcionaron como espacios de producción y experimentación privilegiados para estos artistas, siendo Gómez de Liaño un eje dinamizador fundamental, ya fuera en el seno de la CPAA o en solitario.

Poesía pública y de acción

Continuando el recorrido, nos encontramos con el Gómez de Liaño de la poesía publica, de la ocupación de la calle como espacio público, de la utilización de la ciudad viva como escenario. Una sala recopila las acciones que realizó durante esa época en colaboración, por ejemplo, con personajes como Molero, Quejido o Almodóvar. En este momento, Gómez Liaño realizaba una serie de obras performativas que denominó “Pic-poems”. Bajo este nombre se organizaron diversas sesiones de acción, que tuvieron lugar en espacios como la galería Seiquer de Madrid. En esta parte de la exposición se muestran fotografías y partituras o documentos donde se describen las acciones. De las fotos que en su momento hizo Gómez de Liaño y que forman parte de la donación, el Museo ha hecho reproducciones tomadas de eso originales. Se ha realizado un trabajo de digitalización y retoques para su reproducción y exhibición en esta muestra. Otras sí son originales (El torero cordero o Laberinto de aire). El resultado: una mezcla entre fotografía vintage y reproducciones. En el mismo espacio, el público podrá contemplar una proyección de poesía visual, (los artistas iban tomando fotos de la ciudad con las que posteriormente componían la poesía visual) y escuchar audios con poemas de diferentes autores.

Orografía y máquinas poéticas

Los primeros años 70 corresponden a la época más fértil y productiva de Gómez de Liaño que da fin a la década de experimentación que había desarrollado hasta entonces. Esto se ve en el espacio en el que se ha reproducido por primera vez su trabajo Orografía poética (1972), una de las últimas obras que realiza como artista plástico.

A esta impactante sala le sigue otra que reúne las maquinas poéticas, término que él acuña, en las que se repite esta idea de la caligrafía, de paisajes escritos para ser caminados con la idea de juego. Gómez de Liaño hace máquinas para construir poesía, son máquinas que ayudan a construir poemas al que las contempla.

Y siguiendo con esa idea del juego, el espacio contiguo acoge una obra de gran tamaño, una máquina para componer poesía, cuyo objetivo es invitar a jugar al visitante a través de una tirada de dados; el público participa de manera activa en el juego. Supone una llamada a lo lúdico y a lo irónico a través del azar.

Si seguimos el recorrido vemos como la obra cada vez se va haciendo más íntima, más introspectiva y de esa ciudad activa y participativa, el autor pasa a una ciudad mental, abstracta. Es el momento en el que se dedicará a colaborar con artistas de otra manera; por ejemplo con Carlos Oroza hace un libro y con José-Miguel Ullán mantiene relación intensa de varios años en la que se intercambiaban envíos llenos de collages, de poesía, manteniendo diálogos permanentes. Ullán no hizo este tipo de poesía hasta que conoció a Goméz de Liaño.

Acaba la exposición mostrando algunos trabajos realizados con amigos y colaboradores de esa red. Destaca una pintura de Manolo Quejido Mecanógrafa (1978) que refleja la esencia de Gómez de Liaño hoy: la escritura, el abandono de la experimentación y el cambio de paradigma en general.

Ignacio Gómez de Liaño. Abandonar la escritura.

FECHAS: 17 de diciembre de 2019 – 18 de mayo de 2020

LUGAR: Museo Reina Sofía, Madrid. Edificio Sabatini. 4ª Planta. ORGANIZACIÓN: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

COMISARIADO: Lola Hinojosa

COORDINACIÓN: Carolina Bustamante.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

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