Por la verdad y la justicia

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-Por Edgar Simón Rodríguez, abogado y activista venezolano

No es congruente defender la Verdad y la Justicia por una parte, y por la otra, en nombre de la «imagen» o «reputación de opinión pública» de alguna institución o denominación religiosa, guardar silencio sobre la Verdad y la Justicia precisamente.

Si en realidad buscamos la Verdad y defendemos la Justicia como un valor, debemos denunciar la Mentira, el Error y las Injusticias, vengan de donde vengan y vengan de quien vengan.

La verdad no se muda con investiduras. No se pliega a falacias de autoridad. Callar ante la opresión o dejar de denunciar ésta por conveniencia, es hacerse cómplice con el opresor. Y eso, no viene de Dios y no es de Sabios.

No se puede confundir obediencia con complicidad. En los juicios del Holocausto, muchos esbirros y asesinos trataron de escudarse en que recibían órdenes de arriba, para exculparse de esa masacre.

Cuidado Católicos con el tema papal. Todo cristiano católico está en su derecho de denunciar lo que vea correcto o incorrecto, en privado y públicamente. Jesús dio el ejemplo al echar a los mercaderes del Templo y alzar la voz contra los Sumos Sacerdotes del Templo que se escondían tras su investidura.

Nadie deja de ser católico o cristiano ni desobedece a nada, ni nadie, por el hecho de denunciar su inconformidad con los errores de la Iglesia. Quien tapa se hace cómplice. Quien no hace conciente los errores, no los corrige.

Hay correcciones además que se hacen en privado, otras en cambio, que por la naturaleza del tema y ámbito de comunicación de la audiencia, deben hacerse públicas.

Precisamente apegados a la Palabra de Dios y a la Doctrina de la Iglesia, sentada en sus propios documentos oficiales, los católicos debemos rechazar el Comunismo y las posiciones tibias que coquetean con la izquierda, que terminan tergiversando el Kerigma de Cristo.

Se denuncia lo que está mal en una autoridad clerical, con respeto, pero no se olviden, también con Derecho de hacerlo. Quienes dañan a una institución no son los que denuncian sus errores y contradicciones de acción vs. palabras, sino quienes representando la autoridad dentro de esa institución, no dan el ejemplo.

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