Mamerto

Date:

Del autor

La Hispanidad empieza en Cuba

entre otros valores, Cuba encabeza el sentimiento de Hispanidad, porque se lo ha ganado

IV – Trasfondo histórico de la cuestión puertorriqueña

En 1897 el movimiento autonomista en Puerto Rico pudo lograr que España finalmente le concediera a la isla una Constitución propia, la Carta Autonómica

Descolonizar Cuba

los pueblos como el cubano son en esencia sociedades europeas trasplantadas a otro clima, otra latitud y longitud

El Museo Nacional del Prado celebra su 203 aniversario

Foto: Trampantojo creado por el grafitero DiegoAS. Foto ©...

Fernando Zóbel y su mirada sobre el arte de los grandes maestros en el Museo del Prado

Ilustración: Alegoría de la Castidad, 1505 Lorenzo Lotto Óleo...

Mamerto, por Nicolás Aguila
Mamerto es un santo. San Mamerto de Vienne. Vivió en el siglo V y es venerado indistintamente por católicos, ortodoxos y anglicanos. Pero no me parece que tenga muchos devotos. Al menos yo no conozco a nadie que lo invoque en momentos de aflicción como a otros muchos santos. Santa Bárbara y San Lázaro, por ejemplo.
A San Mamerto le pasó igual que a San Apapucio, a quien le cortaron el miembro viril desde la base hasta el prepucio, según el relato tradicional. Pero no lo digo por eso, sino porque su nombre mueve igualmente a la guasa y el choteo, más que a la devoción. Y que Dios me perdone.
Decirle a alguien mamerto es decirle tonto o bobo. En Colombia les llamaban mamertos a los viejos comunistas y luego, por extensión, a los izquierdosos en general, debido a sus tonterías políticas aderezadas con pujos teóricos. Aunque desconozco el nivel de uso que tenga la palabra en el ámbito hispanoamericano, parece que se emplea en varios países del área. En cuanto a Cuba, vengo oyendo la palabra desde niño.
Para empezar –y si no me falla la memoria remota, que se activa con los años–, al Mr. Potato le llamaban Mamerto en la Cuba de los cincuenta. Recuerdo además que los estudiantes de los tiempos de mi hermana mayor cantaban una copla festiva, si se quiere extravagante, que decía más o menos así:
«Se murió Mamerto
la viuda del muerto
pobre Restituta
qué vieja más sata
qué vieja más bruta».
Ingenuos que eran los muchachos de la época. Hoy dirían cosas más fuertes y malsonantes a ritmo de reguetón y a lo papichuli matador.
De modo que hallo bien que el escritor Armando de Armas haya rescatado la palabra mamerto en el doble sentido de tonto e izquierdista. El término está avalado por la tradición y el uso tanto cubano como hispanoamericano. Muy bien que se lo endilgue a los tontos útiles e inútiles que son los idiotas políticos centro, sur y norteamericanos. Nada los define mejor.

Subscribe

- Never miss a story with notifications

- Gain full access to our premium content

- Browse free from up to 5 devices at once

Firmas

Deja un comentario