Así lo ha reclamado la escritora cubana Zoé Valdés en sus redes sociales. «Es hora, pide la autora de La nada cotidiana, en su artículo titulado ‘A ver si me entienden’, que la oposición cubana, antes de convertirse en lo mismo que fueron los castristas, en terroristas (aunque de poca monta), o sea en mamertos de terroristas, reclamen unidos (ahí sí me uniría yo la primera) una intervención inmediata y selectiva del gobierno de los Estados Unidos».

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Es obvio que una parte del pueblo cubano -la que más vale, a mi juicio- tras más de 60 años de tiranía, ya es un pueblo abúlico, cansado, estropeado, y diezmado mediante asesinatos y encarcelamientos. La otra parte es solamente una parte vencida moralmente. No existe de ese lado ninguna resistencia moral a nada, harán lo que haya que hacer para evadirse, lo mismo extraviarse en la nada, que extinguirse de a poco como masa recholatera y gozona, que delatar y asesinar, como tantas veces lo han hecho.

Por tanto, pienso que pedirle a ese pueblo que se inmole, incluso deseándolo o no, y sabiendo que sería el único recurso, no sólo es absurdo, es también inmoral. Conociendo, para colmo, que el pueblo cubano no posee los medios reales para enfrentar de forma armada y ni siquiera enérgica a una tiranía violenta y criminal, advertimos que no existen las fuerzas y mucho menos las ganas. No tienen fuerzas ni ganas porque no tienen fe. La fe se la trituraron con el mortero de la ideología comunista.

Es hora de que la oposición cubana, antes de convertirse en lo mismo que fueron los castristas, en terroristas (aunque de poca monta), o sea en mamertos de terroristas, reclamen unidos (ahí sí me uniría yo la primera) una intervención inmediata y selectiva del gobierno de los Estados Unidos. Con el firme propósito y la convicción de, que acabando con el régimen castrista, se acabaría por fin -como expliqué ayer en el vídeo ´live´- con toda la desgracia y la infamia que ha exportado el castro-comunismo hacia el mundo entero. No se trataría exclusivamente de la libertad de Cuba, sino además de la libertad de varios países a los que Cuba ha arrastrado en su bestial e insensato desmoronamiento.

Antes de que los muertos y las víctimas las siga poniendo el pueblo es preferible que sean ellos los que sean de una vez eliminados de forma quirúrgica. No sigan más embarcando a ese pueblo en ridículos y lamentables ‘showcitos’ y numeritos teatrales que ya sabemos que eso no conduce más que al encarcelamiento de unos y al enriquecimiento de los que no sólo quieren hacer ‘baro’ fácil con la causa cubana, además pretenden hacerse famosos, y continuar vendiéndole espejitos a los tontos últiles (que por cierto, los hay por racimos, a montones).

Hoy tengo un día duro, aunque trataré de grabar más tarde el segundo vídeo de ‘Zoeños de la Razón’ dedicado a Guillermo Cabrera Infante. Gracias por la espera.

Bah.

Zoé Valdés.

3 COMENTARIOS

  1. En el mundo hay opiniones que se respetan por muy contrarias que sean, pero otras ofenden como el presente artículo de Zoe. Andrés Pons, ya sé que lo que voy a comentar es como música para sus oídos. Zoe quiere intervención norteamericana en Cuba como así lo quiso Estrada Palma desde Nueva York como heredero del partido revolucionario fundado por Martí, pero esta vez ella olvida que los muertos no serán quintos peninsulares quienes derramen la sangre como heroicamente la derramó Vara de Rey en el Caney, sino cubanos y cubanas insertados en el sistema militar llamado «Guerra de todo el pueblo» que de seguro quienes se nieguen a participar correrían la misma suerte de aquellos cubanos que pelearon junto al ejército español (que fue un número bastante considerable) y eran catalogados automáticamente como traidores por el separatismo sin reparo ninguno con las consecuencias que de ello derivó, pero con una gran diferencia entre pasado y actualidad, entonces unos se sentían españoles y otros no, aunque jurídicamente todos teníamos en Cuba la misma nacionalidad cuando el extranjero pisó nuestro suelo hispano cubano. Ahora todos somos cubanos y necesitamos seguir siendo cubanos que pudiese significar también ser español pero nunca norteamericano o un apéndice de este que es algo peor como ya la historia lo ha demostrado. La solución para Cuba es por vías pacificas, antes entre cubanos y españoles, ahora entre los cubanos y el gobierno comunista, el desmantelamiento del embargo podría ayudar mucho más que 60 años de bloqueo y una justa ley de nacionalidad para descendientes de españoles de Cuba sería para España la victoria que no tuvo en 1898 contra los Estados Unidos.

  2. Señor Rafael, Los anglosajones del norte no les interesa quitar el bloqueo, ni quieren, es el castigo a los cubanos, que quieren ver a Cuba como Haiti con pobreza extrema..En lo de la nacionalidad a los cubanos por parte de España que se refiere es un «Brindis al Sol»

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