Por Francisco Cambronero

Cuando murió Hugo Chávez, se planteó un debate muy interesante, en buena parte del mundo civilizado hispanoparlante, sobre qué hacer para que el futuro de Venezuela volviera a ser próspero. Todos coincidían que lo primero era acabar con el chavismo. Pero, en lo que diferían era en cuál era la mejor manera de acabar con esa ideología, con el socialismo del siglo XXI en Venezuela.

Había dos grupos. Por un lado, estaban los que defendían que era fundamental impedir que Maduro se asentara en el poder, por lo que abogaban por un golpe de Estado o algo similar. Por otro, estaban los que decían que esto sería contraproducente porque convertiría a los chavistas en mártires, y siempre quedaría la idea romántica y, por lo tanto, el peligro de que el chavismo volviera. Este grupo de analistas proponía que lo mejor era dejar que Maduro se hiciera con todo el poder. Estaban convencidos de que era tan inútil que sería quien enterrara el chavismo para siempre. Confiaban en que al final la gente en masa acabaría con el chavismo.

Los defensores de esta tesis fueron quienes se salieron con la suya. Fue su idea la que prevaleció. Pero los hechos han demostrado que se equivocaron.

Hugo Chávez murió en 2013. Han pasado 7 años y Maduro está más fuerte que nunca. La gente salió a la calle a protestar, pero el ejército se puso del lado de los chavistas.

Ahora en España sucede lo mismo entre los que estamos en contra de este gobierno progrecomunista. Estamos, por un lado, quienes sostenemos que España se va a la ruina: Pablo Iglesias, vicepresidente del gobierno, con control del CNI; Maduro controlando a todo el mundo: ZP, vendido claramente a los intereses de los narcos venezolanos; Albatros, reunido en Barajas con la Cecina; intento de sacar a los exministros bolivianos de la embajada de México; conversaciones de PI con Cuba, FARC, México y Nicaragua; una fiscal general del Estado claramente corrupta y criminal; etc.

Y, por otro, están los que dicen que Pedro Sánchez quiere destruir a Pablo Iglesias, y que para ello, en lugar de apartarlo del poder, como haría cualquier otro ser humano, ha decidido darle todo, cuanto más mejor. Sostienen estos analistas que la intención es hundirlo a base de darle control de la realidad.

Estoy convencido de que es la segunda tesis la que se impondrá entre los que estamos en contra de este gobierno. Así actuará el PP y C’s. Seguro. Pero, del mismo modo, estoy convencido de que es una tesis profundamente equivocada. Y muy estúpida, pero os aseguro que hay mucha gente que piensa que el final de Pablo Iglesias, ahora que controla el CNI, está al caer…

En fin.

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