La recargas de ETECSA

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José Gabriel Barrenechea.

Las recargas de ETECSA ayudan a evitar que el cambio del dólar por el peso se dispare, a mantenerlo por debajo de los 50 pesos. Mediante ellas el régimen accede a transferencias de divisas desde el extranjero a un tipo de cambio impuesto por él: 1 dólar por 25 pesos. Un cambio irreal, que le da un respiro a la Tarea Reordenamiento, al evitar una parte de la inflación. Puede por tanto decirse que en cierta medida el intento de elevar el salario mínimo mensual cubano, en su equivalencia en dólares, es financiado ahora por los cubanos exiliados con sus transferencias de divisas a través de ETECSA a familiares y amigos en la Isla.

En realidad, hace meses ni a quien recarga, ni a quien es recargado en Cuba, a ninguno de los dos les conviene usar las recargas desde el exterior del monopolio estatal ETECSA para comprar tiempo de comunicación, o capacidad de enviar o recibir información en la Isla. Tras el cambio real comenzar a distanciarse del oficial lo más económico es que quien antes recargaba desde el exterior envíe ahora los dólares a su habitual recargado mediante mulas, o por los canales extraoficiales que realizan la transferencia al cambio real, para que sea el receptor quien haga aquí la compra correspondiente en las oficinas comerciales de ETECSA.

Calculemos para demostrarlo: Cada 20 dólares que pones en recarga desde el Exilio se convierten en Cuba en 500 pesos, o lo que es lo mismo, dos paquetes de 1GB, a 250 pesos cada uno. Por tanto 2GB (el cálculo también es válido para si se compra el paquete de 2,5GB).

Pero si esos mismos 20 dólares los envías y no los recargas, al receptor al cambiarlos en la calle en Cuba se le convierten en entre 800 y 1 000 pesos. Pongamos 900. Si a continuación esos 900 pesos el receptor los emplea en ir a las oficinas de ETECSA y comprar allí lo que antes le recargabas desde afuera, le dará para comprar no dos paquetes de 1GB (250 pesos), sino tres, además de uno de 400MB (125 pesos), y le quedarán todavía 25 pesos de saldo.

O sea, con el dinero enviado por canales no controlados por el régimen, podrá obtener no 2 GB, sino 3,4 GB. Más 25 pesos, para que cuando le vuelvas a enviar otros 20 dólares y él los cambie en Cuba por 900 pesos, los pueda adicionar y con 925 pesos le dé para comprar en persona en la oficina de ETECSA tres paquetes de 1GB (3GB a 250 pesos), más un paquete de 600MB (175 pesos). Por tanto 3,6GB.

Hagamos la cuenta para dos de tus anteriores recargas consecutivas desde el exterior a través de ETECSA: Mediante ellas tu receptor antes podía recibir 4GB, mientras si le envías los 40 dólares y el mismo se recarga en una oficina de ETECSA obtiene en Cuba lo necesario para comprarse 7GB!!!!!

Es cierto que habría que descontar lo que a ti te cuesta enviar ese dinero por esos canales extraoficiales. Mas recargar a ETECSA desde el extranjero también cuesta algo. Tú no pones simplemente 20 dólares.

Otra cosa son los bonos en llamadas, que al enviarlos por canales extraoficiales ciertamente se pierden. Mas los bonos adicionales de una recarga, aparte de ser muy efímeros, permiten más o menos dos horas de llamadas, y poco podemos hacer con ellos los que recibimos recargas desde el exterior. En realidad tras hacerse accesible Internet desde los teléfonos móviles, y no bajar el precio del minuto de llamada corriente, los cubanos preferimos comunicarnos por WhatsApp, y los bonos solo quedan para la rara ocasión en que debemos llamar a un teléfono fijo, o para pedirle al otro: “pásate a WhatsApp”. Por tanto la magnitud de lo que le ponemos a nuestros móviles importa por la cantidad de datos para Internet que podemos comprar, no por el tiempo de llamada telefónica propiamente dicha que obtenemos en la forma de bonos o no.

En ese sentido, a través de WhatsApp los 1,4GB en exceso que se ganan al no recargar a través de ETECSA, sino al sernos enviado el dinero por canales extraoficiales (3GB de ganancia en caso de evitar dos recargas consecutivas con el envío de 40 dólares en persona), permiten hablar mucho más tiempo y transferir infinitamente más información de lo que nos permiten los bonos de 1 000 pesos, antiguos 40 cuc.

La diferencia es ya tal cuando el cambio real supera al oficial en 1,6 veces (1 dólar por 40 pesos), que incluso las excepcionales recargas que adicionan un 1GB en los bonos significan también una pérdida de 400MB para el caso de una recarga, y de 1GB para dos.

La única ventaja que hoy tiene la recarga a través de ETECSA, sobre la transferencia por canales extraoficiales, es que la primera le evita al receptor cubano el engorro de tener que hacer las siempre molestas colas en las oficinas comerciales de ETECSA. Aunque ello, como hemos señalado, a costa de perder entre 300 y 500 pesos, en dependencia del cambio real a que pueda acceder potencialmente el receptor isleño.

En resumen:

1. En lo personal el emisor de la recarga pierde capacidad de ayudar a los suyos al usarlas, que podría no perder si en cambio envía el dinero por canales extraoficiales, para que el receptor se encargue personalmente aquí de comprar en las oficinas comerciales de ETECSA lo que necesita.

La magnitud de esta pérdida ya es considerable, de entre 300 y 500 pesos por recarga. Un despilfarro que los cubanos ni de allá, ni mucho menos de acá, podemos permitirnos en la situación actual.

2. En general al hacer uso de las recargas desde el exterior, a través de ETECSA, se ayuda al régimen a conseguir evitar que la tasa de cambio del dólar por el peso se desplome. Ya que se mantiene un importante flujo entrante de divisas al cambio en peso que ha impuesto el régimen, con lo que se consigue poner más fricción en el inevitable proceso inflacionario del peso.

Me atrevo a decir que el uso de ETECSA como un canal de transferencias de divisas ha sido uno de los más efectivos modos de mantener la inflación del peso relativamente estable en este inicio de la llamada Tarea Ordenamiento.

Debo señalar por último que los cálculos han sido hechos para una tasa de cambio real de 1 por 45, pero cuando inevitablemente el valor del peso ante el dólar caiga más, las diferencias serán mayores en proporción lineal.

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