Francisco Núñez del Arco: La verdad sobre la época virreinal en Ecuador

0
631

«…precisamente porque este libro está constituido de hechos y no de mero discurso patriotero-ideológico, no está dirigido a todos los lectores. Cabe en primera instancia hacer examen de conciencia, ser sincero con uno mismo. Todo aquel que de forma consciente o inconsciente haga prevalecer la fabulación mitológica a la ciencia histórica, que prefiera un conocimiento viciado de leyendas negras y claroscuros dentro de un relato elaborado fundamentalmente por hombres preñados de virtudes pero también de abundantes defectos, es invitado a dejar de lado el presente texto. Entiéndase que lo afirmo sin acritud y con total naturalidad. Los ángeles y demonios abundan en Hollywood pero brillan por su ausencia en la vida real. El devenir de la especie humana no es comprensible en modo alguno bajo la luz de fórmulas jacobinas, maximalistas o maniqueas. Es por ello que aquellos de entre Uds. que hayan santificado en el altar de sus fueros internos los cimientos mismos de la «identidad nacional de la República» y sean, por ende, incapaces de sincerarse alcanzando un mínimo espacio de neutralidad, son invitados a abandonar la lectura. Jamás podrían tolerarlo y comprenderlo, así como no pueden tolerar y comprender la mayor parte de acontecimientos que componen su trama existencial. Es preferible para tales criaturas durmientes, el peregrinar una existencia salpicada de traumas y mitos, incapaces, como son, de vertebrar un relato integrador capaz de dar respuesta satisfactoria al por qué de sus miserias. El despertar a la edad adulta, el ser consciente de nuestras capacidades y límites tomando en la mano las riendas de nuestras vidas, implica un precio que no todo el mundo está dispuesto a pagar. Ciertamente resulta mucho más cómodo vivir el sueño de una eterna niñez dejando a otros la toma de decisiones. Enfrentarse a sí mismo, colocarse frente al espejo, conlleva el riesgo de descubrir algo…»

-Más información en el vídeo:

*Sobre Francisco Núñez del Arco:

Deja un comentario