Y estos dos son Alemania y Francia, porque los Países Bajos y todo el mundo rubio wikingo del Norte de Europa, van a su bola, que muy poco, apenas nada, tiene que ver con la piojera que se ha organizado a la ribera del Mar Mediterráneo.

En Grecia, antes de entrar en Europa, dueños y disfrutando de una marina mercante poderosa, había una realidad económica y un futuro de esperanza, como ya no existe ni se le espera.

Hablar de Italia, es hablar de su capital: El Vaticano, que cuando la cosa se ponga apretada, ahora ya no es como cuando lo del “Saco de Roma”, crearán, estilo Suiza, una isla artificial de recursos ideados, y de todos sus cardinales de los alrededores a la isla vendrán a diario a servir a los amos.

El sur de España, donde ya tener un jornal de seiscientos euros mensuales limpios de paja y polvo (nunca mejor dicho) es algo para que volteen las campanas milagrosamente, las autoridades están alargando fiestas, pijadicas, y noticias varias inventadas, para que una realidad cruel que nos ha situado dentro de una deuda ya impagable, cuando estalle, nos bajará mucho más a una situación de servilismo que se mastica.

Y por fuera de esa triste realidad, están los eurodiputados y las Cámaras Legisladoras Europeas, cuyos miembros, víctimas de la estratagema de “darle carne al león hasta que se harte y se duerma”, cuando terminan sus mandatos, no habrán atado nada; no habrán avanzado a las gentes socialmente en nada, al contrario; pero ellos necesitarán de un intenso tratamiento sicológico para superar la ausencia de la “tarjeta de privilegios”, y pasar de pronto, no todos, pero sí algunos, a ser ciudadanos normales.

Los Países Escandinavos, todos tienen su plan energético privado y particular utilizando energías alternativas. En la España de los súbditos de las empresas eléctricas, no es que no existe plan alguno de ir hacia el empleo de las energías limpias, sino que las empresas petroleras están ampliando, han ampliado, sus refinerías de petróleo crudo, en el convencimiento de que ellos van a seguir siendo los verdaderos dueños de países que les interesa que estén sumisos a Europa.

Inglaterra se va de Europa, y puede, como dicen, que todo  sea fruto de un aparente amor familiar con los EE.UU. Pero, aunque se insista en tales amores, la realidad, dicta mucho de esa publicidad engañosa, porque el dinero, los bancos, falta ver uno solo que ponga la familia por encima del dinero. Y estar hoy en día en una Europa, aparte de que no sirve para nada, cuesta mucho dinero mantenerla, y no es medicina ni purga para países inteligentes, que nunca ha sido el caso de España, y sí el de Inglaterra.

Ver un coche eléctrico circulando por el sur de España. Ver un molino o un huerto de placas generadoras de energía, es una excepción paisajística que confirma la realidad de las humaredas de las chimeneas de las variadas y extensas refinerías que sigue trabajando, o las centrales que utilizando energías fósiles siguen generando tan campantes electricidad, mientras lluvias en volúmenes desconocidos, fríos y calores desconocidos, le ofrecen la oportunidad a los telediarios para que se luzcan con sus informaciones de generar miedos; pero ni reñirles a los causantes de una realidad climática descontrolada provocada por nosotros.

Las catástrofes de las inundaciones siempre vienen a suceder en las mismas zonas geográficas de Europa, que no son precisamente en aquellos países que son países primero, y después europeos. Mientras que en España, al beaterio le viene muy bien lo de Europa, porque el porcentaje de pobres ignorantes, existiendo Europa, la Europa católica, está garantizado.

Salud y Felicidad. Juan Eladio Palmis

1 COMENTARIO

  1. IR
    Ir hasta donde
    haya que ir
    para ver florecer
    en el mundo
    la sonrisa
    viva,
    la sonrisa
    alegre,
    la que desparrama
    vida.

    Ir,
    donde haya
    que ir,
    para traer
    en el macuto
    una carga
    de densa,
    e imposible
    de gastar,
    esperanza
    para que los hombres
    y las mujeres,
    y en ellos
    entrar
    tú y yo
    en la cuenta,
    no la gasten
    y se levanten
    sin ella
    una mañana.

    Ir,
    picando billete,
    apartando banderas,
    borrando
    fronteras,
    pintando
    y secando al sol
    colores
    de pieles nuevas
    inventadas,
    que las utilizadas
    están muy vistas
    muy gastadas
    y ya no sirven
    para hacer un mundo
    donde el hombre,
    y los niños,
    y las criaturas
    vivas,
    y las verdes
    criaturas
    de madera paradas,
    sigan ancladas
    al suelo,
    viviendo
    dando sombra
    y alimento
    controlado
    a los que se mueven
    con patas
    o piernas,
    o van alados
    por unos cielos
    que no quieren
    más dioses
    que las nubes
    que pasan
    de un lado para otro
    siendo nubes
    y siendo
    algodones
    de un cielo
    azul
    hospital
    donde mirándolo fijo
    se curan
    todos los males
    que nos angustian
    a los que nos sentimos
    mortales.

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