Foto: Escalinata del Templo Wat  Kraom en Sihanoukville, Camboya.

París, 28 de diciembre de 2019.

Querida Ofelia:

Amanecimos el 8 de diciembre de 2019 en el puerto camboyano de Sihanoukville. Como durante los 18 días que duró el crucero, tuvimos día soleado -con la excepción de Singapur-, temperaturas superiores a los 25°c y humedad.

Acabo de editar todas las fotos de ese día en mi página de Facebook para que las puedas ver. Mañana editaré las de Singapur.

Fue una excursión pensada para captar lo mejor de la ciudad de Sihanoukville, desde el aspecto espiritual, a través de sus templos con las estatuas de Buda, al cultural, con las típicas aldeas y mercados locales.

Abandonamos el puerto a bordo de un cómodo autocar y nos dirigimos hacia la aldea marinera de Tomnub Rolork, donde tuvimos la oportunidad de observar a los pescadores locales trabajando, atareados con sus actividades cotidianas como la desecación de las gambas. Los marineros utilizan motocicletas destartaladas que funcionan milagrosamente. Numerosos niños corren y juegan por los muelles.

Retomamos el viaje en autocar en dirección al templo budista Wat Leu, el que se eleva sobre una colina boscosa desde donde se disfruta de una vistas espectaculares de la ciudad.  Durante la visita, admiramos las bellezas artísticas y arquitectónicas del lugar y paseamos por los jardines salpicados de esculturas que hacen referencia a las religiones camboyanas y rinden homenaje a la estatua del rey Jayavoraman VII. Para la visita de los templos fue necesario quitarse los zapatos y ponerse calcetines. Las piernas y los hombros debían estar cubiertos.

Nuestro próximo destino fue el mercado local de Phsar Lurh, donde pudimos curiosear entre vendedores de alimentos frescos, ropa y electrodomésticos. Me impresionaron las vendedoras de grillos fritos y de pollitos cocinados dentro de los huevos antes de nacer.

Después del mercado local, llegamos al templo de Wat Kraom llamado también Wat Utynieng, una de las atracciones más populares de Sihanoukville. Situado a 3 km de la ciudad, tiene elementos arquitectónicos interesantes y está dedicado a Ya-Mao, una divinidad local. En su interior encontramos distintas estatuas de Buda en varias posturas en el estilo típico Khmer. Cada una de estas estatuas narra la historia de Buda, adorado y respetado por los habitantes del lugar. Está en completa restauración. Decenas de estatuas de monjes bordean la gran escalinata que lleva al templo, así como las terrazas.

En el trayecto de vuelta al puerto, hicimos una parada en Ochheuteal Beach, una de las playas más famosas entre turistas y locales. Allí tuvimos la posibilidad de probar algunas bebidas como la Angkor Beer, un tipo de cerveza elaborada en Sihanoukville.

Casi toda la ciudad fue comprada por empresas chinas, la demolieron y ahora surgen por todas partes enormes rascacielos en cuya planta baja hay casinos -ya inauguraron 90-. Desean hacer de la ciudad una especie de Las Vegas camboyana. Muchas calles y avenidas son todavía de tierra.

Nuestra guía fue una señora muy simpática y amable llamada Dary Sau.

Al regresar a bordo asistimos al Costa Club Show invitados por el capitán Severino Palomba. Nos tomaron una foto con él que nos regalaron al día siguiente.

El Teatro Rex ofreció el espectáculo “Cabaret” del equipo de animación, el cual no fue de mi agrado, pues no estuvo a la altura de los que podíamos disfrutar cada noche.

Esa noche el Costa Fortuna zarpó con destino a la fabulosa Singapur, de la cual te escribiré en mi próxima carta.

El día 24 de diciembre llegó a casa nuestro hijo Giancarlo con su esposa y nuestros dos nietos. Se acaban de ir hacia la casa de la familia de los padres de ella al norte de Francia. Debido a las huelgas y manifestaciones de protestas contra la política de su excelencia Monsieur Macron, no pudimos ir a ningún lugar, nos quedamos los cuatro días en casa. Todo lo programado: Disneyland, el Circo de Invierno, Les Champs Elysées y los grandes almacenes decorados por Navidad, no se pudo hacer, pues circular en coche por la ciudad es algo menos que imposible debido al cierre de las líneas de metro, trenes, autobuses, etc.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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