-Extraído de la Gazeta Mexicana

Moctezuma mandó a labrar en Tenochtitlan, una obra donde aparece la atadura de años y una araña descendiendo de los cielos, simbolizando a las tzitzimimeh, en tanto, el 18 de septiembre, Cortés entraba en Tlaxcala, los castellanos sabían de la importancia de los aliados totonacas, por su valor y bravura, Francisco Solís lo admitió, «…mucha parte para ganar las dichas provincias e paresçe a este testigo que sin la ayuda dellos no ganaran las dichas provincias».

Permanecieron veinte días en la ciudad, Cortés informó al rey que la ciudad era más grande que Granada, cosa absurda, tanto en tamaño como en belleza, todavía exageraba al decir que había un mercado con treinta mil almas todos los días. Lo que si vieron fue la diferencia de vestimenta, el clima templado obligaba a llevar máxtlatl, tilma y enredos masculinos, las mujeres llevaban las nahuas y el huipil, aunque las pobres llevaban el torso desnudo.

Cortés forjó una alianza con Maxixcatzin y Xicoténcatl el Viejo, cosa no vista desde que Colón tuvo una alianza con los guacanagarí en La Española. Como presentes para la alianza, los tlaxcaltecas dieron trescientas mujeres, algunas nobles, con la esperanza de que criaran una «generación de hombres tan valientes y temidos», en tanto Cortés mandó traer de Cempoala capas, telas, sal y otras cosas que recibieron con agrado los tlaxcaltecas.

Cortés pretendió devolver a las indias e insistió en que se convirtiesen al cristianismo, pero se negaron, fray Olmedo le dijo a Cortés que «…no es justo que por fuerza los hagamos ser cristianos… No quisiera yo que se hiciera hasta que tengan conocimiento de nuestra santa fe», Lugo, Velázquez de León y Alvarado lo apoyaron, pero insistió en pedir un templo para colocar a la Virgen y una Cruz, a lo que los tlaxcaltecas accedieron, pero a lo que se negaban los frailes Olmedo y Juan Díaz.

Las mujeres nobles fueron bautizadas, Tecuelhuatzin, hija de Xicoténcatl, fue bautizada como doña María Luisa y entregada a Alvarado, la hija de Maxixcatzin fue doña Elvira, entregada a Juan Velázquez de León, Juan de Nájera nos dice que hubo muchos hombres que en esos días se casaron con mujeres indias. Mientras los emisarios tenochcas insistían en que Cortés abandonase Tlaxcala para ir a Cholula y los tlaxcaltecas pedían tomar el camino por Huexotzinco.

Mientras preparaba la expedición a Cholula, mandó a pie a Pedro de Alvarado y a Bernandino Vázquez de Tapia a Tenochtitlan, caminaban muy lento y los tenochacas los jalaban para avanzar más rápido; fueron a Cholula y de ahí al paso entre el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, para finalmente encontrarse con una delegación en que venía un hijo de Moctezuma y Cuitlahuac, señor de Iztapalapa y hermano de Moctezuma.

Fuente: Thomas, H. 1994. La conquista de México. México D.F., Editorial Patria S.A. de C.V.

Imagen: Reconstrucción de una hoja del Lienzo de Tlaxcala, donde se ve el águila de los Habsburgo con el lema de España, Plus Ultra, así como los cuatro señores de Tlaxcala y se hace alusión a la posterior leyenda de la materialización milagrosa de una cruz en el lugar en que los señores recibieron a los españoles.

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