Bolivia, la revancha del Foro de Sao Paulo

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-Por Edgard Simón Rodríguez (abogado y activista venezolano)

«La revancha del Foro de Sao Paulo, capítulo Bolivia»

Cuando en 1994 el Teniente Coronel Hugo Chávez sale de la cárcel gracias al Presidente Caldera, luego del intento fallido del Golpe de Estado contra el Presidente Carlos Andrés Pérez en 1992 (donde murieron soldados de la honorable Fuerza Armada Nacional que aún no estaba infiltrada en los grados actuales, ni tomada por el G2 cubano), nunca nadie imaginó que a partir de 1999 que asumió el poder en Venezuela el golpista traidor a la patria y a la Constitución ante la cual prestó juramento -luego de ganar las elecciones presidenciales de diciembre de 1998-, empezaría una cacería de brujas contra todo aquél que opinara distinto, o no simpatizara con su nefasto proyecto revolucionario.

Así pagaron él, sus cómplices funcionarios y seguidores, a los que le perdonaron los asesinatos y el ataque a la democracia venezolana que tanta sangre y sacrificios había costado a anteriores generaciones: persiguiendo, encarcelando, asesinando y mandando al exilio a sus opositores políticos.

Al no poder acceder al Poder en 1992 a través de una insurgencia armada, bajo el auspicio del Foro de Sao Paulo (fundado en 1990 luego de la caída de la Unión Soviética), el Teniente Coronel barinense, en particular con el padrinazgo del psicópata de Fidel Castro (quien desde los años 60tas tenía una obsesión por hacerse del petróleo venezolano), cambió de estrategia y empezó sus planes de conquistar el poder por vías electorales, viendo el ejemplo que algunas décadas atrás había dejado en Chile el socialista Salvador Allende.  

Ahora bien, hace unos días indiqué en un pequeño escrito que hice llegar a mis seguidores en la fecha de la detención de la dirigente boliviana Jeanine Añez, que el llamado Socialismo del Siglo XXI (falacia cuyo contenido eidético es una tautología que se autoanula), que por especificidad sólo le encuentro la simbiosis entre narcotráfico y adeptos de la ideología comunista, que toman el poder para convertirse en una red de criminalidad institucionalizada, en resumen, el narco-comunismo, actúa en toda Latinoamérica bajo la misma metodología: si no asaltan el poder vía Golpe de Estado, entonces llegan por vías electorales, como acabo de mostrar en el ejemplo venezolano, para mimetizar su verdadera naturaleza ante los ojos de la Comunidad Internacional.

Es así, que una vez logran llegar al poder en algún país, empiezan a dinamitar los cimientos de la sociedad usando diversos métodos, incluso usando los recursos e instrumentos previstos en los propios ordenamientos jurídicos, construyendo una narrativa ideológica de aparente legalidad, para quebrar progresivamente las bases constitucionales de los países.

¿Será por esto que se hacen llamar progresistas?  En la práctica, terminan violando los derechos fundamentales, constitucionales y humanos del propio pueblo que profesan defender al inicio de sus revoluciones. Para llevar a cabo más rápido sus proyectos totalitarios, previo hacer uso de la demagogia y el populismo como ya indiqué, imponen proyectos constituyentistas, son muy amigos de cambiarle el nombre a las cosas, por ejemplo, crear enemigos fantasmas (El Imperio), y buscar chivos expiatorios de la mediocridad que van sembrando en todos los sectores de la vida social.

¿En qué se traduce todo este proceso? En un Golpe de Estado progresivo y solapado, un golpe al Estado de Derecho, de carácter absoluto. En Venezuela por ejemplo, no sólo sancionaron una nueva Ley Fundamental (la popularidad inicial se los permitió), como lo lograron con la Constituyente de 1999, sino que, queriendo ir más allá en sus planes de totalitarismo, al no poder imponer un fraude electoral de Reforma Constitucional en el año 2007, no contando con el respaldo total de la Fuerza Armada, ni incluso de sus propios seguidores, hicieron uso fraudulentamente de una Ley Habilitante, para imponer mediante Decretos Leyes ese proyecto.

Pero volviendo a la generalidad de las formas de acción de la izquierda internacional, en particular del Foro de Sao Paulo, nos encontramos que una vez asumido el Poder empiezan la purga en los distintos Poderes Públicos, a los fines de poner sus propias fichas políticas. Asimismo, la censura radical a los medios de comunicación independientes y la persecución sistemática a periodistas, activistas de Derechos Humanos y dirigentes políticos. El revanchismo y resentimiento social que siembran en sus bases partidistas, con la excusa de la idea marxista de la lucha de clases, tienen por finalidad darle luego legitimidad entre sus seguidores a esas ilegales persecuciones.

Todo indica que con estos criminales del Foro de Sao Paulo no se puede negociar.

En estos criminales no se puede confiar. En fin, no se les puede dar tregua, pues no dejan de trabajar en la destrucción de las democracias, dilapidando las riquezas de las naciones, hasta llegar a la destrucción y división del propio núcleo de la sociedad: la familia. 

Esta detención arbitraria de la expresidenta de Bolivia Jeanine Añez, es una muestra de la dinámica de persecución descrita. Por cierto, los socialistas de su país, súbditos del narco-líder Evo Morales (quien fue financiado con dineros de los venezolanos, por el Teniente Coronel, bajo el beneplácito de Fidel), la acusan de golpista. ¿Quiénes son los verdaderos golpistas?

¡Libertad para Jeanine!

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