Bárbaros en Hispania y vándalos en África con Daniel Gómez Aragonés

No hace mucho que leí “Bárbaros en Hispania” de Daniel Gómez Aragonés, uno de los mayores especialistas en los visigodos que tenemos en España.

Sobre los visigodos en particular y sobre todo aquello que vaya desde el siglo V hasta el siglo VIII d.C., tan fundamental para nuestra historia y que sin embargo nos han querido borrar de un plumazo; y no hace falta ser conspiranoico para ver malas intenciones en este apagón histórico.

Sea como fuere, Daniel no necesita presentación. Yo le fui conociendo por una mítica entrevista en la que exponía que el Reino Visigodo de Toledo no murió en la batalla de Guadalete. A partir de ahí, “El esplendor del Reino Visigodo de Toledo” y “La invasión bizantina de Hispania” me hicieron entrar en materia. Y si bien Marcelino Menéndez y Pelayo y Miguel de Unamuno dijeron que Joaquim Pedro de Oliveira Martins era el historiador más artista de la Península, yo ya puedo aventurar que Daniel va por ese buen camino. Porque no es sólo lo que uno sabe, sino cómo lo transmite. Y Daniel sabe y transmite.

Y si algo ha transmitido con creces en “Bárbaros en Hispania”, es la aventura del reino vándalo de África, aquel gigante con pies de barro que, con Genserico al mando, supo organizar todo un complejo incluso “ideológico”, acudiendo a la identificación con la antigüedad cartaginesa, aquella que todavía pululaba a pesar de siglos de romanidad, siendo que buena parte se identificaba como “cananeos” (tal y como nos recordaba San Agustín de Hipona). El reino vándalo, que se hizo con la Bética como puente y que acaso (mera hipótesis, pero bueno) dio la idea del nombre de un futuro territorio musulmán es uno de los episodios más fascinantes de nuestra historia (como hispanos y como romanos) y en pocas ocasiones (por no decir ninguna) he visto mayor habilidad de síntesis y transmisión que en este libro.

Ni que decir tiene que lo que cuenta de suevos y alanos, otros grandes olvidados de nuestra historia, también es muy de recibo. Y por supuesto que también cuenta la capacidad de síntesis y de buena transmisión.

Pues eso: Que hay que leer a Daniel Gómez Aragonés. Que hay que saber de godos, bizantinos y todo eso, que es una barbaridad que nos lo hayan escamoteado.

Para seguir la vida y obra de Daniel, acudan a su página:

https://danielgomezaragones.com/

Y para darles envidia, he de decirles que tuve el honor de presentar al maestro godo en Sevilla y, para que vean no voy de farol, he aquí la prueba del delito:

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