Foto: Richard Learoyd. Cabeza de caballo (Horse Head), 2012.
© Richard Learoyd. Cortesía del artista y Fraenkel Gallery, San Francisco

Madrid, 29 de enero de 2020.

Querida Ofelia:

El artista inglés Richard Learoyd lleva aproximadamente veinte años realizando fotografías con su cámara oscura: una gran cámara de estudio de diseño propio basada en antiguos principios ópticos. Este instrumento le ha permitido hacer fotografías que poseen una cautivadora singularidad. Las personas que protagonizan sus imágenes parecen habitar un mundo de una intensidad psicológica particular. Incluso los objetos —en ocasiones bastante inusuales— que elije para sus naturalezas muertas poseen una belleza y una quietud excepcionales.

Recientemente, el fotógrafo ha expandido su horizonte tecnológico y ha diseñado una cámara que puede llevar al exterior para hacer un número limitado de impresiones no únicas. Así, Learoyd ha fotografiado lugares muy conocidos, como el valle de Yosemite, en California, y también territorios menos familiares en Europa del Este. Estas nuevas imágenes parecen examinar la situación del mundo moderno, arrebatadoramente hermoso y a la vez potencialmente destructivo.

Su obra ha sido expuesta recientemente en el Victoria & Albert Museum de Londres (2015) y en el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles (2016). Sus fotografías se encuentran en colecciones de los principales museos del mundo, entre los que destacan el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Centre Pompidou de París, el Victoria & Albert Museum y la Tate de Londres, el San Francisco Museum of Modern Art, el Nelson-Atkins Museum of Art de Kansas City (Misuri) o la National Gallery of Canada de Ottawa, así como en otras importantes instituciones y en numerosas colecciones privadas. Richard Learoyd estuvo representado por la McKee Gallery de Nueva York hasta su cierre en 2016. En la actualidad lo representan la Fraenkel Gallery de San Francisco y la Pace/MacGill Gallery de Nueva York.

Cámara Oscura: Richard Learoyd utiliza para hacer sus fotografías un proceso artesanal basado en el uso de una cámara oscura: una gran cámara de estudio de diseño propio basada en antiguos principios ópticos. Gracias a este instrumento los personajes a los que fotografía, su pose, la expresión con la que miran a la cámara, generan una sensación de intemporalidad, se mueven en un espacio suspendido que invita a la comprensión. El tiempo se para y se retrasa instante en el que se descifra a la persona a la que se mira.

Obras únicas: En su cámara de grandes dimensiones, Learoyd compone la imagen, coloca en la parte posterior de la cámara una hoja de papel fotográfico, del tamaño de su máquina, y crea una copia única. A pesar de su complejidad, esta tecnología le permite realizar obras muy características que poseen una calidad insólita de luz y de color. En estas fotografías no hay nada fortuito.

Fotografía y pintura: La obra de Learoyd hunde sus raíces en el pasado y tiene múltiples referencias a la historia de la pintura, tanto por los temas como por la técnica. La influencia de Ingres, además de la de los grandes artistas del Renacimiento, está presente en la obra de Learoyd. Asimismo, a pesar de que las fotografías de Learoyd establecen un diálogo con las obras de los pintores prerrafaelitas ingleses, es la fotógrafa victoriana Julia Margaret Cameron quien tiene para él una importancia singular.

Naturalezas muertas: A Learoyd le ha interesado en particular la creación de naturalezas muertas, aunque las suyas sean sustancialmente distintas a muchas de las expresiones clásicas de este género en la historia del arte. Tradicionalmente, las naturalezas muertas han exigido emocionalmente poco a sus espectadores. Learoyd ha repensado la «naturaleza muerta» dando especial énfasis al significado del término: estas son fotografías de vidas que han sido detenidas.

Un gran abrazo desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

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