SANTA COMPAÑA

A la memoria de Álvaro Cunqueiro y José María Castroviejo

Santa Compaña, que en los bosques apareces,
con la capa de la nocturnidad y la sonrisa
de la alevosía, ten cuidado ante el tipo
de vino que pueda consumir la feligresía,
que tinto o claro puede ser el sueño asustado
ante tu batallón de almas en pena que anunciarían
la muerte al que probablemente no la espera,
pues todavía tendrá ganas de vivir la vida.

Entre duendes, hierbas enamoradas y moros
escondidos te mueves como pez en el agua,
al socaire de las leyendas mantenidas por la
abigarrada tradición oral. Oh, Santa Compaña,
arquetipo céltico de aliño romano del noroeste,
que alguna pena mozárabe con morriña exhala,
las pisadas de la lluvia guiarán tus tétricos
pasos hasta el destino cavernoso que se te encarga,

y así, entre calaveras, guadañas y suspiros,
provocando miedosas y corretonas exclamaciones,
continuarás bajo la senda de las estrellas,
guiada por los montes que lloran con emociones
de lejanías marítimas e historias inacabadas.
Santa Compaña: Ten piedad de los polizontes
terrestres que se pierden, y no salgas a mi encuentro,
que prefiero no saber el día que he de cruzar el Aqueronte.

Antonio Moreno Ruiz

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí