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Intervino Rosa M. Payá en la Convención del Partido Popular

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Madrid, 19/01/2019. La presidenta dela ‘Cuba Decide’, una iniciativa ciudadana sin fines de lucro, que propone un plebiscito vinculante como solución a los problemas de Cuba, intervino hoy durante 12 minutos en la Convención del Partido Popular que se celebra actualmente en Madrid .

Tras la intervención del expresidente del gobierno, José María Aznar, se dio paso a reivindicar «el respeto a los derechos humanos frente a las tiranías» con Leopoldo López Gil, opositor venezolano exiliado; Rosa María Payá, fundadora de la iniciativa Cuba Decide; e Irving Cordero, activista por la democracia en Nicaragua. Modera Andrea Levy, vicesecretaria de estudios y programas.

Rosa María Payá, fue presentada por Andrea Levy, vicesecretaria de estudios y programas del PP, e intervino esta tarde en la Convención Nacional del Partido Popular. No se explica por qué esta señorita ha sido invitada a dicho evento, dado que ‘Cuba Decide’ no sólo es una es una organización desconocida dentro de Cuba, sino que, por otra parte, la propia Rosa María ha sido desautorizada por su propia familia para representar (o para hablar en nombre de) los intereses del Movimiento Cristiano Liberación, fundado por su padre fuera de la isla.

En su discurso, Payá apenas menciona a Eduardo Cardet, actual presidente del Movimiento Cristiano Liberación, que cumple una condena de cárcel por defender la libertad dentro de Cuba. Cardet ha sido agredido físicamente por presos comunes, y la dictadura le niega sus derechos fundamentales. Participando en la tribuna de esta tarde en nombre de ‘los disidentes cubanos’, Payá debíó mencionarlo con más empeño.

Palabras de Rosa María Payá

Sobre Cuba existen muchos mitos, como el mito de la igualdad, cuando en realidad, el pueblo cubano enfrenta una miseria despiadada, porque en el totalitarismo comunista la prosperidad no depende del esfuerzo propio. Las autoridades hostigan, penalizan y persiguen a los ciudadanos, convirtiendo la búsqueda del pan de cada día en un delito, y dejando a las familias sin opciones para salir de la pobreza. “Así es como en medio del comunismo Cuba se convirtió en un país de ricos y pobres, donde la minoría que tiene el poder político y militar se ha convertido en la clase rica y privilegiada, que esperan ser, como lo han sido en la Europa ex comunista, los futuros potentados capitalistas. Mientras tanto, le dicen al pueblo Socialismo o Muerte”, como advirtió mi padre Oswaldo Payá.

Otro mito, otra gran mentira, es la supuesta “pasividad de los cubanos”. Sin embargo, el pueblo no ha dejado de rebelarse ante la opresión. En estos 60 años, la dictadura ha cobrado la vida de miles de cubanos inocentes en ejecuciones arbitrarias. Estamos enfrentados a un régimen que ha condenado a decenas de miles a 20, a 25, a 30 años de prisión por motivos políticos, y que hoy, mientras yo me dirijo a ustedes estos minutos, mantiene a más de 120 hombres y mujeres encerrados por pensar distinto y actuar de acuerdo a su conciencia. Entre ellos, el Dr Eduardo Cardet y la activista Aimara Nieto.

La raíz de la violencia de Estado, la miseria y las desigualdades en nuestra Isla, es el secuestro de todos los derechos por parte de la familia Castro y su grupo de generales. Hoy, son estos mismos oligarcas militares los que pretenden engañar al mundo, y a su propio pueblo, fingiendo una imagen de cambios, pero sin dar ni un solo paso a favor del reconocimiento de las libertades fundamentales. El castrismo está intentando lavarse la imagen con la imposición de otro fraude, pues, contrario a la propaganda difundida por parte de la prensa internacional, contrario a lo que ustedes pudieron leer en El País, los cambios anunciados por las autoridades de la dictadura en Cuba se implementan con el objetivo de perpetuar al Partido Comunista en el poder, no para eliminar el comunismo.

Pero a los cubanos no nos pueden engañar, por eso en la Isla crece el descontento y la actividad cívica en favor de los cambios democráticos. Por eso, la iniciativa Cuba Decide, que defendemos miles de cubanos, busca forzar al régimen a someterse a la voluntad soberana de la ciudadanía, en las urnas. Y espera obtener la solidaridad de nuestros hermanos europeos, pues no es apoyo para un grupo político lo que pedimos, si no el respaldo al pueblo cubano, a todos, sin exclusiones, en su derecho a decidir su futuro.

La crisis de legitimidad del régimen cubano es evidente, y de ahí sus esfuerzos, hasta el ridículo, por pretender que están cambiando. Esfuerzos que llevaron al general Raúl Castro, jefe del Partido Comunista, a designar a dedo, y sin pudor, a un nuevo presidente que no toma decisiones, pero es el nuevo rostro supuestamente “civil”, para presentar ante la comunidad internacional, en un país donde no se celebran elecciones libres, justas y plurales hace casi 70 años. El fraude continúa con el anuncio de una reforma constitucional que establece que el partido comunista único es la fuerza rectora superior de la sociedad y el Estado a perpetuidad, y que autoriza el uso de las armas contra cualquier ciudadano que proponga cambiar a un sistema plural.

Ante esta realidad, recuerdo la actualidad de las palabras del ex presidente checo Vaclav Havel, en una de las cartas que le escribió a mi padre: “Europa debería manifestar claramente que Castro es un dictador, y que una dictadura no puede ser el interlocutor de países democráticos hasta que no emprenda un proceso de distención política”.

Ha sido especialmente doloroso que el presidente del gobierno español actual vaya a Cuba y no hable de derechos humanos, o que desde el Servicio Exterior de la Unión Europea, se insulte al pueblo cubano, llamándole “democracia de partido único” al régimen inconsulto de La Habana. Régimen con el cual la Unión Europea, con la ayuda del gobierno español, ha firmado un Acuerdo de Diálogo, Cooperación y Comercio, pero sin incluir a la ciudadanía cubana en esos diálogos, ni en esa cooperación, ni mucho menos en ese comercio. Porque los cubanos tienen prohibido por ley y por constitución participar independientemente no sólo de la vida política de Cuba, sino de la vida económica de la nación, y generar y disfrutar de sus riquezas. Como también se nos expulsa de la vida laboral, y hasta de la vida cultural cubanas, tan pronto como se ejerce un criterio alternativo al despotismo oficial del Estado. Esta es la realidad de la Cuba contemporánea, y se llama “apartheid”, no “democracia de partido único”, como dice Mogherini. El cinismo no hace a la política más realista ni más eficiente, sino que es una garantía de impunidad para los tiranos y sus discípulos en el globo. Esta es la misma impunidad con la que el régimen cubano asesinó a mi padre Oswaldo Payá y a mi amigo, el joven líder Harold Cepero en julio del 2012.

El silencio de la comunidad internacional puede tener consecuencias devastadoras. Por ejemplo, la tolerancia por casi 60 años de las democracias del mundo al totalitarismo en nuestro país, ha impedido la estabilidad de la democracia en nuestro continente y ocasionado graves amenazas a la seguridad nacional de varios estados. El aparato de inteligencia cubano del castrismo se infiltró en todo el hemisferio, desde los movimientos sociales hasta los guerrilleros. Al día de hoy, el régimen de La Habana mantiene un ejército de ocupación en Venezuela, con presencia militar entre los represores de los estudiantes en Nicaragua. Durante estos años, Cuba ha servido de centro de difusión de modelos autoritarios, como el llamado socialismo del siglo XXI, y de santuario a terroristas del mundo entero, y de cómplice con los enemigos del mundo libre. En la mañana de hoy el presidente Iván Duque denunciaba la presencia de miembros del grupo terrorista ELN en Cuba, grupo responsable por el atentado que terminó con la vida de 11 personas hace días en Bogotá, Colombia. Para todas sus familias afectadas, mis condolencias.

Por tanto, ninguna estrategia que ignore estos hechos, que ignore el papel pervertidor del castrismo, funcionará en América Latina, pues como decía mi padre Oswaldo Payá: “la causa de la libertad es también la causa de la paz”. De ahí que les pido ayuda para frenar la injerencia del castrismo en los asuntos internos de otros estados, y, en especial, Europa no debe ser indolente ante el secuestro de los derechos por parte de un grupo mafioso militar en Cuba y su intento de perpetuarse en el poder.

Hoy los invitamos acompañar a los cubanos en este camino de liberación que ya comenzó, y a apoyar el derecho que tenemos como pueblo a decidir, en las urnas, en plebiscito, el cambio a un sistema democrático. Y los invitamos a reclamar la participación y los derechos de los ciudadanos, como condición de toda relación con la dictadura cubana. Los invitamos a ponerse de parte del pueblo cubano y siguiendo el legado de Havel y del presidente Aznar, apoyar el poder de los sin poder.

Quien quiera ser solidario con el pueblo cubano y respetar su autodeterminación:

1.      No debe aceptar como legítimos a un sistema político y a unos representantes que los cubanos jamás hemos elegido en las urnas.

2.      Invitamos al partido popular a exigir el cese de la represión y la liberación de los presos políticos, como el Dr. Edurado Cardet, Aimara Nieto y las 12 mujeres y más de 120 hombres que se encuentran en prisión política.

3.      Apoyar una transición a la democracia en Cuba con la participación de todos los cubanos en plebiscito vinculante.

Sepan que su solidaridad no será solamente un gesto de altruismo, porque el cambio en Cuba es la garantía de la estabilidad democrática en nuestro hemisferio, y un freno necesario a las fuerzas antidemocráticas a nivel global. El cambio en mi país es, por tanto, útil para todos, pero antes que conveniente, la solidaridad con Cuba es un acto de justicia y una deuda histórica de las democracias del mundo, pues como decía mi padre:

“Los derechos no tienen color político, ni de raza, ni de cultura. Tampoco las dictaduras tienen color político, no son de derecha ni de izquierda, son sólo dictaduras. La causa de los derechos humanos es una sola, como una sola es la humanidad. Si hoy se habla de globalización, anunciamos y denunciamos que si no se globaliza la solidaridad, no sólo peligran los derechos humanos, sino el derecho a seguir siendo humanos.”

Muchas gracias.

Rosa María Payá

SIN COMENTARIOS

  1. Con el tremendo activismo que está haciendo Rosa María Payá, después de un discurso tan bien llevado, puras denuncias hacia la dictadura, que mala intención la de «Cuban Autonomy’ y esta página lo mismo. Le hacen un trabajo finísimo al régimen de los Castro, que pena! #AbajoCastro #FreeCardet #CubaDecide #EleccionesLibresYA

  2. ¿Convención del PP? que poco conoce esta señora lo que hace este Partido para los pobres de España o será que quiere lo mismo para Cuba.

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