Una de las historias más oscuras del narcotráfico colombiano continúa siendo la participación del gobierno de Cuba en las activas rutas de los años 80 que iban de Colombia a Estados Unidos.

En la segunda entrega de la entrevista a “Popeye”, jefe de sicarios de Pablo Escobar, cuenta cómo era transportada la cocaína por esa vía, con la ayuda deliberada de Fidel Castro, con quien el poderoso narcotraficante mantuvo una relación directa desde 1984.

Según su versión, por la operación de narcotráfico los cubanos llegaron a ganar más de 100 millones de dólares. Reveló que una vez él mismo le entregó a Gabriel García Márquez, en el aeropuerto de Ciudad de México, una carta especial de Pablo Escobar dirigida a Raúl y Fidel Castro. De acuerdo con el testimonio de “Popeye”, Fidel Castro hizo de intermediario para que el gobierno soviético le suministrara submarinos al cartel de Medellín para transportar cocaína con mayor seguridad a los Estados Unidos.

“La ruta era costosa porque la cocaína llegaba por barco a México, porque solamente ellos recibían vuelos pequeños con 500 o 600 kilos pero con aviones de bandera mexicana. De México la droga entraba a cuba y después iba en lancha rápida a Cayo Hueso, en la Florida”, afirma Popeye.

Sostiene la tesis de que la mafia mexicana de hoy no es más poderosa que la colombiana en los mejores tiempos de Pablo Escobar.

El Cartel de Medellín llegó a asesinar a varios candidatos presidenciales, a un ministro de Justicia y dejó miles de muertos en atentados con bombas en los años 80 y 90.


HispanoPost

Deja un comentario