A día de hoy, por ejemplo, han entrado muchos venezolanos en España huyendo de la tiranía chavista y no pocos pasan desapercibidos hasta físicamente, porque no todos, pero sí bastantes, son descendientes de españoles e incluso también de italianos y portugueses. Muchos de ellos, de hecho, tienen la doble nacionalidad. Otros como ellos sin embargo no han podido acceder, y no tanto por su parte portuguesa o italiana, sino por el desorden que hay en la legislación española. 

Para los descendientes directos, los portugueses tienen la «ley de nietos», los italianos la de bisnietos; en cambio España sigue en un desorden acojonante donde se divide a las familias, pues con este «limbo», de repente el padre puede tener la nacionalidad española pero el hijo no. Así ha pasado en Venezuela o Cuba, entre otros. 

Claro, a día de hoy, hijo de españoles es español; ¿pero qué pasa con los descendientes directos de los emigrantes españoles de generaciones inmediatas que se quedaron en el aire; y especialmente, qué pasa con la descendencia de los cubanos y los puertorriqueños que en 1898 eran españoles de pleno derecho? 

Esto no es una cuestión de «mendicidad». En Florida hay muchos cubanos que forman parte de la élite política, cultural y hasta económica de Estados Unidos, y tal como Gloria Estefan, Andy García y tantos otros, son hijos o nietos de españoles (como lo era Fidel Castro…), pero no tienen acceso a la nacionalidad española; nacionalidad que se le ha regalado todos estos años a gente totalmente ajena a nuestra historia y cultura. 

La «ley de memoria histórica» no es más que un sectarismo politiquero que no mira la sangre española, concepto de vínculo objetivo que debería primar; ¿pues qué pasa con los hijos del exilio carlista o incluso liberal-progresista de finales del siglo XIX? Además, la de fraudes a las que se presta es de un surrealismo acojonante.

Se reitera: Es una cuestión de justicia, no de «concesión graciosa» o «mendicidad». 

Toda vez que hubiera una justicia como Dios manda, además, reforzaría los vínculos sentimentales y materiales y cambiaría la imagen (tan mala) de España en el exterior. 

Un servidor lleva años intentando trabajar sobre este asunto. Gracias al buen hacer del amigo Ferrán Núñez, todo un español de Cuba, nos pondremos manos a la obra más y mejor. Próximamente se percibirá. Y no decaeremos; al contrario: ¡Renaceremos!

-Antonio Moreno Ruiz

3 COMENTARIOS

  1. Es hora de hacer justicia 10 alos de lucha x algo q es derecho.la España q teneis hoy la licharon nuestros abuelos y bisabuelos.es justicia no mas largas ni excisas.ni visas de lismomas.nacionalidad ya….

  2. Aunque se ha visto una buena voluntad por parte de los gobiernos por facilitar la obtención de la Nacionalidad Española para descendientes de padres o abuelos españoles queda ciertamente un largo camino por recorrer. Primero que todo, la situación política sobrecargada de procesos electores y negociaciones para formar gobiernos no facilita la fluidez en estos temas. Por otro lado, el proceso de obtención de Nacionalidad Española acostumbra a ser largo y tedioso. De todos modos, todavía es una vía bastante «segura» de obtención de Nacionalidad y permiso de residencia en España.

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