Los naturales forcejeos prepactos entre las diferentes fuerzas políticas ha reilusionado a la izquierda sectaria ante la posibilidad de repetir elecciones en Andalucía.

A ello ha contribuido el error de Vox de elegir un tema sensible como es el maltrato a las mujeres, sabiendo de antemano que le iban a saltar a la yugular con la ventaja de volver a abrir telediarios.

El problema del maltrato en España es un problema social y transversal, el maltratador es maltratador, aunque milite en la Derecha, en la Izquierda o en el centro. Si ahora se debate más es porque la democracia y el avance de las mujeres en todos los ámbitos posibilitó que se pusiera luz sobre una llaga dolorosa en la 8va. economía del mundo.

Por tanto, yerran -una vez más- aquellos de la izquierda sectaria y jubilosa que se ponen a presionar a Ciudadanos y a PP para que no pacten con VOX por su postura a favor de retirar las ayudas a las víctimas de violencia machista, que es como debe decirse.

Lo de VOX es un farol de mal jugador de Mus porque la ley estatal es clara y diáfana y está por encima de cualquier reglamento andaluz o autonómico de cualquier región de España.

Pero la izquierda sectaria nunca defrauda, en su permanente ejercicio de olvido interesado, obvia que en 2012, cuando el PP ganó las elecciones andaluzas, no pudo gobernar porque pactaron PSOE e IU.

Y también obvia que Sánchez Pedro se tambalea en la Moncloa con el apoyo de golpistas que sueñan con la destrucción de España y de terroristas etarras con las manos manchadas de sangre de las nucas de socialistas, populares, de policías y guardias civiles y de ciudadanos anónimos, como los asesinados por ETA en Hipercor de Barcelona.

Nada nuevo bajo el sol patrio, ese leninismo recurrente que los instala en la ficción de creerse vanguardia iluminada y expedidores de certificados de demócratas a los que apoyen sus trampas, aunque las trampas tengan que rearmarse cada cinco minutos.

¿Tanto temerán algunos el desalojo del PSOE de San Telmo? Un partido protagonista, entre otros, del escandalazo de los EREs y que ahora se rasga las vestiduras porque Santi Abascal haya cobrado como alto cargo de la Comunidad de Madrid, 90 mil euros anuales?

Lo bueno que tiene esto, es lo malo que se está poniendo.

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