Se reunirán con Miguel Díaz-Canel en La Habana y rendirán homenaje
  a los caídos en la guerra hispano-norteamericana en Santiago

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) –

Los Reyes Felipe y Letizia viajarán este lunes desde Madrid a La Habana
para una visita de Estado a Cuba, una cita histórica porque es la
primera vez que un jefe de Estado español visita oficialmente la isla,
pero que se producirá mientras en España se vive un clima político
agitado, justo después de las elecciones de este domingo.

«El fin de una anomalía histórica». Así describen el viaje en el
Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación. La ocasión la brinda
el 500 aniversario de la fundación de la Ciudad de La Habana, una de las
primeras que estableció la Corona española en el continente americano y
que, además, tuvo un papel clave en la vertebración de los territorios
españoles en el hemisferio.

Por eso el Gobierno español se ha empeñado en mantener el viaje, al
tiempo que ha defendido que la convocatoria electoral no supone ninguna
interferencia. «Al día siguiente (de las elecciones) ya no hay debate
político y el Rey no tiene ninguna misión concreta que ejercer. Podría
estar más preocupado si lo mandásemos el día antes, pero después no hay
ninguna interferencia con nada», justificaba esta semana, en una
entrevista en la Cope, el ministro de Exteriores en funciones, Josep
Borrell, que acompañará a los Reyes.

El viaje no gusta, sin embargo, a los partidos conservadores. El
presidente del PP, Pablo Casado, ha tildado de «lamentable» que el
Gobierno «mande» al Rey a visitar una «dictadura» y Vox ha tratado de
que se convocase una la Diputación Permanente para frenarlo. Con el
‘popular’ Mariano Rajoy en la Moncloa, no hubo viajes de Estado en los
meses en los que el Gobierno estuvo en funciones.

Sin embargo, fuentes diplomáticas han dejado que el viaje seguirá
adelante sea cual sea el resultado electoral. El Rey, argumentan, tiene
entre sus funciones «la más alta representación del Estado español en
las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su
comunidad histórica».

Así, subrayan que el viaje es institucional, no político, y así explican
también que el jefe del Estado no vaya a encontrarse con opositores
cubanos –sí verá a miembros de la sociedad civil–. El diálogo en
materia de derechos humanos lo mantiene el Gobierno, y es absolutamente
constante y contundente, zanjan las fuentes.

RENDIRÁ HOMENAJE A LA PRESENCIA ESPAÑOLA

El Rey «rendirá homenaje a la presencia española en Cuba», en palabras
de Borrell y pondrá en valor la historia compartida, así como los
valores y fundamentos de la comunidad iberoamericana.

Además, la visita incluirá como broche final un desplazamiento de los
Reyes a Santiago de Cuba para rendir homenaje a los españoles muertos en
la guerra hispano-estadounidense de 1898. En el Castillo del Morro
recordarán al almirante Pascual Cervera y a los más de 300 muertos en la
batalla naval de Santiago de Cuba y, posteriormente irán a la Loma de
San Juan, donde unos 600 murieron en la batalla terrestre.

Para el Gobierno español, lo que no tiene sentido es que hayan viajado a
Cuba tres Papas, el presidente francés o los príncipes de Gales y «no
pueda ir el Rey de España, que tiene tantos lazos con este país».

También alega que las elecciones del 10N no estaban previstas cuando el
Gobierno aceptó la invitación –lo hizo Pedro Sánchez hace un año, en
una visita oficial que fue también un hito al ser la primera de un
presidente del Gobierno español en 32 años–.

Los actos del viaje de Estado tendrán lugar entre los días 12 y 14, de
manera que los Reyes no estarán en La Habana para los actos
conmemorativos oficiales del día 16 y así evitarán cualquier riesgo de
coincidir con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, o de Venezuela,
Nicolás Maduro.

Exteriores argumenta, no obstante, que ante el 500 aniversario de La
Habana no es posible que el Rey de España sea uno más en una
conmemoración, sino que se quería dar a su visita una individualidad,
aunque sin salirse del marco temporal del aniversario.

SIN DISCURSOS DEL PRESIDENTE CUBANO

Las visitas de Estado se desarrollan conforme al protocolo de cada país
–aunque siempre hay margen para la negociación–, de manera que en esta
ocasión no habrá cena de gala, ni discurso de los dos jefes de Estado.
De hecho, no están previstas palabras del presidente cubano, Miguel
Díaz-Canel, en ningún momento de la visita, igual que sucedió hace un
año con la de Pedro Sánchez.

Además, la cena oficial en el Consejo de Estado está prevista a puerta
cerrada. Sí habrá un discurso de Felipe VI en la cena de retribución que
los Reyes de España ofrecerán al Gobierno cubano el día 13 en el Palacio
de los Captines de La Habana, además de la habitual intervención ante la
colonia española.

EMPRESAS ESPAÑOLAS EN CUBA

El Rey presidirá también un almuerzo con representantes de empresas
españolas en Cuba, junto al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y
el de la Cámara de España, José Luis Bonet. En la isla hay 250
sociedades mixtas hispano-cubanas o sucursales de compañías españolas,
en su mayoría pymes, que sufren permanentemente problemas burocráticos o
de impagos por parte de Cuba.

Cuando Sánchez visitó Cuba hace un año, viajó junto a grandes
empresarios y el Gobierno trató de impulsar diversos proyectos, además
de anunciar instrumentos para canalizar la financiación, pero la
situación de la isla ha empeorado en el último año. El deterioro de la
economía venezolana, las sanciones impuestas por Estados Unidos y la ley
Helms-Burton, incluido su impacto potencial en empresas occidentales,
han dañado la ya maltrecha economía cubana.

Las propias autoridades cubanas han cifrado en más de 4.000 millones de
dólares el impacto de las nuevas presiones estadounidenses en su primer
año. Las empresas españolas Meliá y BBVA han sido objeto de demandas
bajo la ley Helms-Burton y otras como Iberostar, Iberia y Air Europa
están amanazadas, según el recuento del Consejo Económico y Comercial
EEUU-Cuba

OFRENDA FLORAL Y GALA DE DANZA

Como es habitual, el viaje tendrá vertiente institucional, económica,
social y cultural. Comenzará con una ofrenda floral de los Reyes ante el
monumento a José Martí y, tras el recibimiento oficial por parte de
Díaz-Canel, habrá una ceremonia oficial con himnos y revista de tropas,
antes del encuentro entre los dos jefes de Estado.

La jornada del martes incluirá una visita a una exposición sobre
historia gráfica y una gala de danza en el Gran Teatro de La Habana,
antes de la cena oficial en el Consejo de Estado.

Por su parte, la Reina visitará la escuela taller Gaspar Melchor de
Jovellanos, la primera escuela taller impulsada (en 1992) con apoyo de
la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo
(AECID). Las escuelas taller son una de las iniciativas en las que la
Cooperación española ha trabajado, durante 30 años, con la Oficina del
Historiador de La Habana, Eusebio Leal. El propio Leal acompañará a los
Reyes, el miércoles, en una visita por La Habana Vieja.

La agenda cultural se completa con otras iniciativas. Con los Reyes
viajará a La Habana un autorretrato de Goya del Museo del Prado que se
expondrá en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba entre el 11
noviembre y el 12 diciembre, se presentará un libro de Javier Mariscal
encargado por Acción Cultural Española y la escultura ‘El Guardián’ de
Xavier Mascaró.

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