LA ESTEPA

En la estepa se forjó Castilla,
y por providencial designio,
estepas también halló en América,
encontrando, de cara al universo,
los más vastos horizontes.

Desiertos y praderas del norte,
pampas interminables del sur.
Alfa y omega de las Indias.
La cruz de Borgoña
bien guarecida
en un castillo,
defendida por un león
de rugido enorme.

Dunas y montañas como en el Rif,
como prolongando la guerra
contra los moros.
Llanuras y pastos
para hombres libres,
hechos a sí mismos,
con sus armas y sus ganados,
ampliando la cultura de frontera,
iniciada en la España medieval,
como cosmovisión centaura
que pare el rodeo,
en duros amaneceres,
tras inquietas noches.

Política de presidios y misiones.
Europeos, criollos, indios,
negros y mestizos,
hacia una nueva comunión,
con el escudo del rey,
ante Dios y Su Santa Madre,
frente a peligros y sorpresas,
con el valor como derroche.

Caballeros, vaqueros y ovejeros,
guerreros y frailes:
Honor a vuestra memoria,
y a vuestro legado;
hacedores de mundos,
vencedores de lo imposible,
vuestra sangre y vuestro sudor,
no fue en vano,
pues de la Nueva España
al Río de la Plata
otra España respiró,
y respira por siglos,
gracias a vuestros
espíritus nobles.

La inmensa soledad de la estepa,
os cobijó y os inspiró,
aunque a veces os maldijo,
pero en la cultura de la
estepa nacimos,
y en la cultura de la estepa,
habremos de renacer,
como gran pueblo
que sabe unir lo infinito,
sabiendo dónde.

Antonio Moreno Ruiz

*Imagen de https://www.facebook.com/TucsonPresidio/?hc_ref=SEARCH

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