Curro Romero ha pasado a la historia como el torero de Sevilla; pero como dice el periodista Carlos Herrera, también puede ser considerado torero de Madrid.

Con una vida llena de anécdotas, siendo historia del toreo viviente, la conversación se hace tan amena como agradable, entrando al final de lleno en la liturgia de la tauromaquia; tan atacada en España, que todavía no se pone las pilas para defenderla; cuando por ejemplo en Francia sí que los taurinos han conseguido mucho a través de pequeños partidos ruralistas y asociaciones culturales.

Al final, para ver figuras como Curro Romero, tendremos que cruzar los Pirineos…

Pasen y vean:

*Recuérdese:

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