Cuba, el genocidio y la cuña de la misma madera

Aquí, acá, ya se está desbordando todo en el patio de la puerta trasera en la que han convertido los EE.UU. a Europa, con nota de sobresaliente en docilidad y servidumbre a una España que, por su derroche de indignidad, está totalmente desconocida.

Desconozco el número de alumnos de la antigua “Escuela de Panamá” que han tenido que desplazar los citados EE.UU. a España para convertirla en muy pocos años en un “patio trasero de la casa yanqui” donde se arroja toda la basura, para dar lugar a que los tradicionales patios traseros que han sido y siguen siendo la inmensa mayoría de las Repúblicas Americanas de habla portuguesa o española, les haya ganado a todas, la España actual en servidumbre.

Escribía allá por mi juventud, y decía en un poema que mientras haya vida, vida y memoria, habría que hablar de Méjico, si se hablaba de Historia, de gentes y puños en alto. Y En una España, patio trasero, cajón de la basura de los EE.UU, ni el claro y conciso mensaje que ha lanzado Méjico de que el cerco económico a Cuba no pasa de ser sino un GENOCIDIO más de los muchos que comete el sistema político yanqui, para beneficio en exclusividad de sus empresarios y capitalistas, mientras el pueblo llano se retuerce en dolores de angustias existenciales por ir de una injusticia en otra made in Usa

Pero queda claro que en el patio trasero yanqui en el que se ha convertido con velocidad galopante España, puede que desde el conocido como Congreso Socialista de Suresnes (Francia) de 1.974, en el que los alumnos de la citada “Escuela de Panamá” abundaron organizando el Congreso y captando alumnos para que aprendieran sin ir a clase, el hecho de que Méjico pronuncie con dolor y vergüenza ajena que lo de Cuba es un genocidio yaqui más, a todo el “alumnado oyente español” al servicio de la Cia yanqui, se la suda, porque ellos reciben su transferencia sin que le falte un solo dólar puntualmente, fruto de su actividad de comemieldas, en el fondo muy mal pagada por el profundo daño y dolor que generan a la población más indefensa de Cuba: los niños y ancianos.

Y cuando el emigrante cubano se da cuenta y descubre que en la emigración toda su vida se ha reducido a resolver la comida el vestido y la habitación, y la sonrisa cubana se le va, o se le ha, acabado, entonces la mala leche que engendra lo hace comportarse como lo suele hacer la cuña que es de la misma madera que el árbol que hay que reventar, y como tal actúa y difunde.

El hecho que la decadencia más dañina de lo que se podría denominar como la hegemonía sajona, vaya sin solución y de puto culo en una brutal decadencia económica y moral sin posibilidad de vuelta atrás, no justifica en absoluto el comportamiento político español de una generación o dos de gentes que han estado comiendo del lado del jamón con la pezuña para arriba, gracias a generaciones anteriores que tuvieron que emigrar en mayoría, para que fascismos como el actual de Usa, semejante al hitleriano o al franquismo, les permitiera alimentar a sus familias, ahora sus descendientes o se han convertido en cuñas o son unos incultos trompeteros repitiendo sin cansancio la mentira de la maldad que dicen que existe fuera del paraíso yanqui.

La incultura política existente a nivel mundial propiciada y fomentada por las religiones, son la causa fundamental en la que se apoyan hechos tan dramáticos y canallescos como puede ser el aplaudido cerco económico a Cuba por parte del patio de basura de Usa que se ha convertido España y muchos españoles que lo más que divisan son las tapias del corral.

Si de la Tercera Guerra Mundial en la que estamos, gracias a los sajones sumergidos, conseguimos salir cabe la esperanza que generaciones supervivientes juzguen debidamente a tanto político y religioso que no ha movido un dedo por evitar un terrible genocidio.

Salud y Felicidad sin covid22. Juan Eladio Palmis.

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