Presentan en Ourense libro “Manuel Fraga, un gallego cubano. Fidel Castro, un cubano gallego”

Miguel Ángel Alvelo Céspedes fusionó “el sabor de la gaita y el guaguancó” para dar vida a su libro “Manuel Fraga, un gallego cubano. Fidel Castro, un cubano gallego”. Una obra que se presentará hoy , a las 20,00 horas, en el Liceo de Ourense y que se basa en la “fusión de dos personajes antagónicos en sus ideas, a los que el factor tierra y sus orígenes supieron unir”, explica el autor. Un libro “escrito por un cubano que llega a España producto de la emigración y al que Fraga saca de Cuba”, explica el propio artífice de la obra.

“Yo siempre digo que los gallegos que salieron en barcos de Vigo, A Coruña y Ferrol fueron empuñando en sus manos el trabajo, la tenacidad y la honradez. Gallegos que, al igual que mis abuelos y familia, fueron incansables, unos auténticos guerreros, que hacen que me emocione cada vez que hable de ellos y de esto también trata el libro”,resalta el autor.

La idea del libro es fruto de “una audiencia que tuve con el presidente Fraga, ya siendo senador en Madrid, donde le trasladé mi idea de escribir un libro basado en el aspecto humano y alejado de la política”, señala el autor. A raíz de un trabajo de un investigación, “se logra incluir en el libro no solamente los viajes de Fraga a Cuba, sino también el viaje de Fidel a Galicia con fotos poco conocidas”, añade. “Ambos supieron ser jefes de Estado, apartando cualquier tipo de vanidad, para poner primeramente a Cuba y a Galicia”.

Los vínculos que la emigración creó en Galicia y Cuba son uno de los ejes centrales de la narración. “El primer viaje de Fraga al exterior fue a Cuba, en el año 91 tras su llegada al Gobierno de Galicia. Su idea era empezar a desarrollar un proyecto para aglutinar y dar viveza a todos los centros y sociedades gallegas en el exterior”, detalla el autor. “Fraga emprende por aquel entonces lo que ahora se conoce como internacionacionalización con la idea de vender Galicia al exterior”, añade.

La importancia de la herencia dejada en Cuba por la emigración gallega se refleja en múltiples aspectos. Entre ellos, “el cruceiro gallego que se levantó en la plaza de San Francisco de Asís, a pocos pasos de la bahía habanera”, destaca Miguel Ángel Alvelo.

Si se habla de la emigración en todos los sentidos, “en el caso ourensano estaríamos hablando, por ejemplo, de camiones Barreiros, que puso a andar una línea de producción en Cuba”, apunta el escritor.

La emigración gallega “ha contribuído a que ahora en Cuba residan 40.750 gallegos , de los que un 98,9 por ciento ya nacieron en la diáspora. Un dato que prueba el fuerte vínculo de las segundas generaciones con la tierra de origen familiar”, destaca Miguel Ángel Alvelo.